2005 – SEÑALES En torno al “MERCOSUR”…

2005 – SEÑALES En torno al “MERCOSUR”…

Marta Martín de Galetti, creadora y directora de la revista “Mercosur”, entusiasta promotora social, durante el invierno de 2005 me sugirió que elaborara una nota referida a la cultura americana…

Una vez más, sentí el impulso de escribir algo más acerca de:

El espíritu de AMÉRICA…

Desde que el hombre empezó a poblar la tierra, hubo sueños…

Los hombres se agruparon y formaron primero pequeños grupos para aunar esfuerzos y lograr diferentes objetivos. Después fueron las tribus -los clanes- y empezaron a gestarse las naciones. Hubo utopías y las naciones elaboraron distintas estrategias. Hubo solidaridad y también guerras. Trabajadores silenciosos integraron la legión de anónimos que fue el soporte imprescindible para el inquieto quehacer de sus gobernantes. Se movilizaron los pueblos para defender sus territorios, sus creencias y religiones. La poderosa fuerza de las convicciones rozó los límites del fanatismo y hubo persecuciones. Agotada la mutua tolerancia se precipitó el odio y continuaron las horrendas luchas.

En el siglo XV los aborígenes americanos se conmovieron ante la presencia de los conquistadores y creyeron que habían sido enviados por los dioses. Con la espada y con la cruz avanzó la conquista del vasto territorio. Las familias seguían siendo el germen esencial de todas las comunidades. Zozobró el poder de España y entre los hispanoamericanos se encendió la chispa de la liberación. Frente a la incipiente reorganización política de aquellas colonias, San Martín y Bolívar detectaron la importancia de la unidad americana. Más diálogos y como ha destacado el general Perón: “La oposición, preciso es confesarlo, está en Buenos Aires, que mantenía por diversas razones, un criterio un tanto aislacionista”.

En aras de aquel propósito de integración de una comunidad hispanoamericana, en México se realizaron tres Congresos sin resultados concretos y con idéntica finalidad se difundió “el tratado de unión firmado por Colombia y Perú, abierto a la firma de los demás países del Continente”, porque era imprescindible fortalecer la pujanza de “todos los estados de la antigua Hispanoamérica, unidos, fuertes y poderosos apoyando juntos la causa de la independencia.”

En aras de ese propósito, conmovieron algunos renunciamientos. La aparente utopía yacía en el espíritu de otros hombres y siguió latente más de un siglo.

La Iglesia Católica difundía el Evangelio y las Encíclicas papales señalaban el camino de la armonía universal. Desde la ciudad fundada bajo la advocación de la Trinidad, desde la transformada Santa María de los Buenos Ayres, dos días después de las elecciones que determinaron su primera presidencia de la Nación Argentina (24-02-1946), el hasta entonces coronel Juan Domingo Perón escribió “al caudillo uruguayo Doctor Luis Alberto de Herrera: ‘Hay que realizar el sueño de Bolívar. Debemos formar los Estados Unidos de Sudamérica’.” i

Una mirada hacia el norte permitía comprobar que desde Estados Unidos de Norteamérica se vislumbraban otras posibilidades y en torno a la idea del panamericanismo hubo sucesivas declaraciones y acuerdos. En Europa después de la segunda guerra mundial, en 1951 por intereses económicos se creó la Comunidad Europea del Acero y del Carbón, luego se intentó crear una comisión para la defensa sin resultados concretos. Eran los primeros avances hacia la estructuración del Mercado Común Europeo fueron los pilares de la Comunidad Económica Europea, génesis de la Unión Europea (Maastrich, 1992) hasta el logro de una moneda común (1999).

En el extremo sur del continente, en Montevideo en 1980, se firmó un Tratado que reflejaba la intención de promover acciones conjuntas tendientes a fortalecer el proyecto de integración solidaria entre los países vecinos. Un lustro después, los presidentes de Argentina y Brasil (Alfonsín-Sarney, 1985) en Foz de Iguazú, suscribieron el “Acta de Iguazú” acordándose la cooperación, integración y desarrollo entre ambos gobiernos. En ese camino había que enfrentar sucesivos desafíos y se imponía la responsabilidad de evaluar recursos, influencias y asimetrías. En consecuencia se generaron interesantes debates parlamentarios. Es sabido que en zonas limítrofes con Brasil, los niños misioneros hablan más el portugués que el castellano y que existe una creciente competitividad en diversas áreas de producción, industrialización y comercialización. ii

Siguen siendo observadas las decisiones de los gobiernos de Paraguay y de Brasil, sobre la regulación de las aguas del río Paraná, debido a las transformaciones socioeconómicas que se podrían originar. iii

A pesar de tales prevenciones, el 26 de marzo de 1991, se suscribió el “Tratado para la constitución de un Mercado Común entre la República Argentina, la República Federativa del Brasil, la República del Paraguay y la República Oriental del Uruguay en adelante denominados Estados Partes”, firmado por los respectivos presidentes: Carlos Saúl Menem, Fernando Collor de Mello, Andrés Rodríguez y Luis Alberto Lacalle Herrera y los ministros de relaciones exteriores Guido Di Tella, Francisco Rezek, Alexis Frutos Vaesken y Héctor Gros Espiell. En el preámbulo se considera “que la ampliación de las actuales dimensiones de sus mercados nacionales, a través de la integración, constituye condición fundamental para acelerar sus procesos de desarrollo económico con justicia social”. iv

Una vez más, se insistía en la intención de movilizar la voluntad de los gobiernos de otros países para que adhirieran al programa de integración que lógicamente debía incluir a “los organismos de la cultura”. En el Congreso Nacional argentino, la Dip. Nac. Leonor M. Casari de Alarcia -Partido Justicialista, Córdoba- presentó un proyecto para la “elaboración y sanción de una Constitución Latinoamericana, en un marco de integración cultural.” v

Vivencias en la PATRIA plural…

Mientras se desarrollaban esos debates y se firmaban los documentos pertinentes, latía el espíritu de la tierra y tenía resonancia la voz de sus sensibles pueblos. Un poeta americano, argentino, Oscar Abel Ligaluppi, dejó fluir de su vocación humanista y concibió una Patria Plural mientras rememoraba “aquella lúcida frase con la que León Felipe aseveraba: ‘El destino no se narra… se canta”. Desde La Plata –capital de la provincia de Buenos Aires), el perseverante Ligaluppi generó “algo así como una biografía lírica de nuestra América”, porque estaba convencido de que “nada mejor que asomarse a su arte… para conocer a un país y saber de sus excelencias naturales, de su adultez, de su capacidad sensoria y creativa”. vi

Gilberto Freire (Brasil)

En Brasil, el drama de millones de niños y adolescentes que crecen en torno a los ingenios azucareros, conmovió al poeta Gilberto Freire. vii

El niño de ingenio era por cierto

una criatura menos sacrificada al rigor

de ropa y de vida que el nacido en las ciudades.

En las almajarras

con muchachos,

sus camaradas

más castigados

jugaba al carrusel

un carrusel al cual servía

de caja de música

y cantiga del tañedor.

Montaba a caballo

salía del matorral

con el muchacho a cazar curios.

En el tiempo de la caña madura

chupaba con delicia los trozos de caña

que labraban a cuchillo

los negros del ingenio.

Le gustaba navegar en el agua de las colinas

en navíos de papel

moscas y grillos

personajes de las novelas de aventura

que inventaba

antes de conocer negras desnudas

y de vivir sus primeras novelas de amor.”

Juan Cunha (Uruguay)

Desde la República Oriental del Uruguay, el poeta Juan Cunha en aquel tiempo advertía:

Lejos de la ciudad lejos

Lejos su absurda rueda dura girando sin sentido.

Ah la ciudad sin pájaros libres ni horizontes

Y tan sólo en lo más alto de las torres un poco de ansia del cielo.

Ah la ciudad que es una hélice vacía enloquecida de movimiento

Ah la ciudad que cierra el alma con sus frías sucias manos

Y que no oye la oscura angustia de los hombres.

Aquí, sólo el campo la soledad desmesurada de los campos.

La soledad extraña del campo que invade el espíritu de cosas lejanas

Y el silencio que llega como un pájaro huraño al anochecer

a pasar la noche con el monte del alma.

Porque aquí el recuerdo se va hacia todos los vientos en cada alborada

Y vuelve como los pájaros todos los atardeceres con un canto lejano cerrado en el pico

y el corazón a cada latido amanece una esperanza nueva que tiene algo de cielo.” viii

Herib Campos Cervera (Paraguay)

El poeta paraguayo Herib Campos Cervera halló las palabras necesarias para revelar su íntima pretensión, semejante a la de millones de personas en distintos continentes: ix

Un puñado de tierra

de tu profunda latitud;

de tu nivel de soledad perenne;

de tu frente de greda

cargada de sollozos germinales.

Un puñado de tierra,

con el cariño simple de sus sales

y su desamparada dulzura de raíces.

Un puñado de tierra que lleve entre sus labios

la sonrisa y la sangre de tus muertos.

Un puñado de tierra,

para arrimar a su encendido número

todo el frío que viene del tiempo de morir.

Y algún resto de sombra de tu lenta arboleda

para que me custodie los párpados de sueño.

Quise de Ti tu noche de azahares;

quise tu meridiano caliente y forestal;

quise los alimentos minerales que pueblan

los duros litorales de tu cuerpo enterrado,

y quise la madera de tu pecho.

Eso quise de Ti

Patria de mi alegría y de mi duelo;

eso quise de Ti.”

Quica Estensoro Salinas

En el altiplano boliviano se percibía el clamor de Quica Estenssoro Salinas: x

América la eterna, bañada por dos mares,

eres del mundo nuevo aurora de esperanza.

En tus alas guaridas está naciendo el tiempo,

mecido por los vientos, tormentas y relámpagos,

de piedra y de basalto. Los soles te saturan

y forjan en tu entraña el credo redivivo

que resuelva el enigma de los dioses airados.

Centurias te amordazan, y en pétrea geología

desde la cumbre altiva, nimbada de blancura

de nieves eternales, hasta la arena húmeda

bañada por las olas, de espuma de los mares,

guardas en tus entrañas, historias ancestrales.

¿Qué misterios encierra tu soledad ciclópea?

¿Acaso los planetas sellaron tu memoria

y la pálida luna hechizó tus murallas?

Aplaca de Caínes la fratricida mano

el viento en los confines dará al hombre nuevo

humanidad de hermano. Resonará en los mares

el clamor de justicia, y como luz flamígera

brillarán en el aire, el mar y los caminos.

Los reyes, los guerreros, los Incas y los Mayas,

los viejos aimaraes, aztecas y araucanos

encontrarán su senda y se darán la mano.

Entonces, sólo entonces, revelará la esfinge

el ancestral enigma al cielo americano.”

Nidia Orbea Álvarez…

Una mujer argentina –hispanoamericana, universalista-, expresaba: xi

No sea un río rojo enfurecido,

el que nazca en sus montes.

No siga el hombre adormecido

en la ciudad, tras los objetos.

No sea el campesino el esclavo del surco y la semilla,

cuando segadas las opulentas espigas

sólo recoja rastrojos y lamentos.

No nos divida el Credo ni el Partido.

Sea una la bandera de tres franjas; color de cielo y manto inmaculado,

y en su voz: justa, libre y soberana.

No nos pretenda someter el dólar.

No nos tiente ser un Reino ni un Imperio.

Confiemos sí en Dios y en su Palabra.

No nos vean destruidos claudicar.

En alto está nuestro estandarte:

el Hogar y la Patria, el fundamento,

la Cruz del Sur, en nuestro firmamento.

No todo es injusticia, hay cosas justas

en el clamor del pueblo, en sus consignas

de preferir la paz a la batalla

y buscar la unidad en los hermanos.

No aceptemos aún ser dominados.

¡Libres las manos y el pensamiento…!,

convocados en el trabajo honesto

forjemos la Patria Grande, en el reencuentro.”

Es innegable lo expresado por el poeta ecuatoriano:

“Hay tantas alas en vuelo

Que alzan a América al Cielo”…

Nidia A. G. Orbea Álvarez de Fontanini

Santa Fe de la Vera Cruz

República Argentina

(Una vez más, escribí porque necesitaba escribir.

No escribí la nota que quizás era esperada…

Algún día, casi por casualidad pero más por causalidad, estas páginas serán difundidas y como sucede con las ediciones de libros, será el lector quien complete tal propósito de comunicación…)

Se impone otra pausa y la elocuencia del silencio.

…………………………………………………………………………………….

Nidia Orbea Álvarez de Fontanini.

[Documento modificado Jueves, 18-09-2008, 10:26:56]

i Perón, Juan Domingo. Latinoamérica. Ahora o nunca. Buenos Aires, 1973, p.6. Entrecomillado del prólogo escrito por Pablo Vicente en Montevideo (República Oriental del Uruguay), el 23 de septiembre de 1967.

ii Argentina. Congreso Nacional, Cámara de Diputados, Trámite Parlamentario, 30-06-1991

iii Múltiples han sido las reuniones en distintos foros, tendientes a evaluar la importancia de la denominada “Cuenca del Plata” y es insoslayable el resultado de la “ECO 92”, circunstancia que permitió un amplio debate acerca de la ecología y de las políticas culturales necesarias e impostergables, a fin de asegurar el equilibrio biológico imprescindible para ejercer el derecho a la vida.

iv Argentina. Congreso Nacional, Cámara de Diputados, T. P. agosto 14 y 15 de 1991., p. 2415 y siguientes. Leer las manifestaciones del diputado nacional justicialista Héctor Horacio Dalmau -Misiones- en el diario de sesiones pertinente.

v En 1992, en la provincia de Santa Fe (Argentina), el diputado justicialista Juan Carlos Galotto, ingresó un proyecto impulsando un “plan piloto de enseñanza del idioma portugués”.

vi Oscar Abel Ligaluppi, distinguido poeta argentino, ha trascendido por ser “El editor interamericano”. Las citas corresponden a introducciones en el libro Patria Plural (Argentina, La Plata, abril de 1990). Es lamentable que una carta de sus familiares comunicara su repentino fallecimiento el 4 de abril de 2000, cuando estaba organizando una recopilación para otra edición. Entre sus últimas publicaciones de la serie “Autores Hispanoamericanos” se registran:”Invitación a la poesía I y II (1987, 200 y 150 autores); “Son de Sonetos” I y II (1989, 190 y 120 autores); “Poetas Hispanoamericanas Contemporáneas” I y II (1989, 150 y 120 autores; “Patria Plural” I y II (1990, 180 autores por volumen); Serie “Autores americanos”: 1988: “Americanto” I- 230 autores; II-220 autores y III-200 autores.

vii Freire, Gilberto. Niño de ingenio (azucarero) en “Patria Plural” – I, 102.

viii Cunha, Juan. Lejos de la ciudad lejos en “Patria Plural” I, p. 78.

ix Campos Cervera, Herib. Un puñado de tierra en Patria Plural I, p. 59.

x Estenssoro Salinas, Quica. Clamor a la América. en Patria Plural I, p. 92.

xi Orbea Álvarez de Fontanini, Nidia A. G. Junio nos convoca, dedicado al Dr. Carlos Saúl Menem, en “Patria Plural” I, p. 174. .