27-05-1994: 2ª Reunión Comisión de Poderes, Peticiones y Reglamento

Sinopsis: Debate sobre el Reglamento. Rememoración de hechos históricos – Pactos anteriores, reformas constitucionales desde 1860; opiniones sobre la Constitución de 1949- Nómina de Convencionales 1994. Datos sobre decisiones políticas después del 16 de septiembre de 1955: la Junta Consultiva (constitución, integrantes, disolución). Decreto 4.161 del 5 de marzo de 1956.

El 27 de mayo de 1994 a las 16:25 comenzó la segunda reunión de la Comisión de Poderes, Peticiones y Reglamento, presidida por el convencional Giacosa.

Dificultades por falta de reproducción de diversa documentación…

Después de un cuarto intermedio, reinicia la reunión con una aclaración del Presidente Giacosa: “Lamentablemente las dilaciones que nos ha impuesto la limitación de la capacidad operativa actual de la Convención Constituyente, incluso los suministros de material no han sido completos. Interpreto que existe documentación que todavía no ha sido duplicada en la cantidad suficiente como para ser suministrada, de todas maneras entiendo que estas limitaciones están acotando las posibilidades de esta comisión y restringiendo nuestra expresa voluntad de avanzar lo más rápidamente posible en el tratamiento del reglamento. Sin perjuicio de ello podemos dar hoy algunos pasos muy importantes.”

Proyectos de Reglamento…

“El material y los proyectos que hemos receptado, por un procedimiento que yo diría que es un tanto informal, porque de acuerdo al procedimiento que fija el reglamento de la Cámara de Diputados de la Nación al que deberíamos ajustarnos en cuanto a la presentación de proyectos en Mesa de Entradas, y luego las autoridades de la Cámara, en este caso la Convención Reformadora, girarían esos proyectos a despacho de las comisiones correspondientes. Lamentablemente, el procedimiento anteriormente mencionado no se está cumpliendo, y entendemos que lo que entra por aquí lo vamos a tratar, ya que se tratan, efectivamente, de proyectos de reglamento que es materia específica de esta comisión.”

Proyectos de resolución…

“Pero además de los proyectos de reglamento existen presentados proyectos de resolución donde, de alguna manera, están contenidas posiciones jurídicas que son contradictorias con algunos aspectos de aquellos. De forma tal que la única solución sería encontrar aquí un mecanismo que compatibilice el avance del tratamiento en general del tema que nos reúne, y poner, como dirían los diplomáticos, bajo una especie de ‘sombrilla’ aquellos temas que generan un conflicto jurídico entre las normas reglamentarias y las oposiciones contenidas en los proyectos de resolución.”

El convencional Del Castillo del MODIN, manifestó que ese bloque “en el día de la fecha hizo manifiesta una observación al proyecto oficial, quisiera entonces, que se tome en cuenta esto, atento a que en el día de hoy no se han repartido las copias correspondientes”.

La Presidencia ratifica esa información y manifiesta que no se han podido hacer las copias para su posterior distribución, a la vez que manifestó “que ha tenido entrada un pliego de observaciones cosa que tampoco es estrictamente formal. De todas maneras es un material que será suministrado para el tratamiento en particular de los proyectos”.

Corrección de las versiones taquigráficas

Por haber advertido una palabra equivocada en la versión, el convencional Juan Pablo -Juampi- Cafiero, preguntó cuál es el mecanismo de corrección y la Presidencia le informó que por “Secretaría para luego ser transmitidas a los señores taquígrafos para que con posterioridad se confeccione la versión definitiva.”

El fondo de la cuestión…

Manifestó el convencional Juan Pablo Cafiero: “…Yendo al fondo de la cuestión debo decir que nuestro bloque ha presentado en el día de hoy, dos proyectos, uno de resolución y otro de declaración, el primero se encuentra en Secretaría y nos interesaría que del mismo tuvieran los distintos bloques las copias correspondientes relacionadas con esta temática que así también fue presentado por el diputado López de Zavalía en el día de ayer. El proyecto de declaración que nosotros aspiramos que se trate como especial pronunciamiento al reglamento, es un proyecto que trata la temática que la Convención Nacional Constituyente se va a abstener de introducir en el futuro de ésta, toda norma, todo precepto que se introduzca dentro de las competencias provinciales. Es decir, teniendo en cuenta lo que indica nuestra Constitución Nacional y la historia de nuestro federalismo, la fundación de un país federal -esto es más entendido por todos aquellos que venimos de provincias que han tenido un rol importante en la historia del federalismo- hay facultades delegadas e indelegables…”

(Es oportuno tener en cuenta que el joven convencional Juan Pablo Cafiero era uno de los representantes de “la provincia de Buenos Aires”…)

Advertencia sobre la competencia de la Comisión.

El Presidente Giacosa aclaró al convencional frentista que “la materia a la que alude su declaración, se encuentra en el ámbito de la Convención Nacional y no al de esta comisión que es la Petición, Poderes y Reglamento, con un objetivo específico”, informándole: “…en el día de la víspera hemos tenido algunas dificultades por ser informales, que han sido especialmente señaladas por la bancada del Frente Grande, tratemos hoy de ser semi formales. Esta cuestión es inequívoca, es una cuestión ajena al tratamiento de esta reunión de comisión. Es más las presentaciones que se hayan efectuado en Mesa de Entradas no han sido todavía giradas a esta comisión, entonces estamos hablando en el aire; no tengo siquiera una copia de lo que se alude.”

Diversas interpretaciones del Reglamento vigente y atribuciones…

Manifestó el convencional Barcesat: “Tengo entendido que nos estamos rigiendo por el reglamento de la Cámara de Diputados de la Nación y esta comisión que se denomina de Poderes, Peticiones y Reglamento pareciera que no hace más que manifestar las propuestas de los señores convencionales”, respondiéndole el Presidente Giacosa: “En la Cámara de Diputados existe una comisión que es la de Asuntos Constitucionales que es la que tiene competencia ordinaria en esta temática, pero esta comisión es la de reglamento”. Dijo el convencional Barcesat: “No le acorte la designación de Poderes, Peticiones y Reglamento”.

“La gimnasia del debate definitivo”…

El Presidente Giacosa aclaró: “…El presidente es quien gira, y no ha habido giro de ese proyecto a esta comisión, entonces debemos definir qué vamos a hacer en esta comisión. Confeccionaremos el proyecto de reglamento o la vamos a convertir en una mini convención donde hagamos la gimnasia del debate definitivo”.

Respondió Barcesat: “Nada de eso…, en este debate no pretendemos sustituir las plenarias. Por lo tanto me parece que el proyecto que he presentado debió ser entregado y debe ser motivo de conocimiento y en su oportunidad de tratamiento. Sinceramente que no se interprete que queremos sustituir ni reducir la convención constituyente a este recinto, pero lo que sí es necesario destacar es que hay algunos temas que requieren el pronunciamiento previo y especial para poder abordar luego el tema del reglamento. Los temas merecen, por su propia naturaleza, ser conocidos y resueltos previo a ingresar al debate en general”.

Prioridad: avanzar en el proyecto de Reglamento

El convencional Guerrero dijo:

“…Hay dos cosas que obviamente me confunden. En el día de ayer prácticamente se dio inicio a las actividades de esta Constituyente, y como no estaba organizada la faz administrativa se ha solicitado y permitido por la Presidencia que se hagan presentaciones a través de ella, antes que se hagan efectivas por Mesa de Entradas. Creo que ésta no es una práctica que se deba tener por permanente; es circunstancial y, obviamente, ya nos trae aparejado un problema.

Se ha recepcionado este tema del doctor López Zavalía, sin duda alguna que éste ingresó en Mesa de Entradas. Yo digo y me pregunto: Mesa de Entradas o la Presidencia lo ha girado a esta Comisión, porque ésta es la primera parte, en todo caso yo diría que para entrar en la materia de los temas, que no son pura y exclusivamente la prioridad, que es un reglamento, ¿estamos nosotros en condiciones de empezar un debate de esta naturaleza? Yo diría que no… Previamente lo que corresponde es que los proyectos ajenos al cometido inicial, que es un reglamento, sin duda alguna deben ser girados por la Presidencia de la Asamblea a las comisiones una vez aprobadas por el reglamento.   Por lo tanto, diría que es casi una actitud extemporánea del señor convencional poner temas que no son exclusivos del cometido que nos ha encomendado la Asamblea, que, precisamente, es el reglamento que nos regirá durante 90 días. Sin que esto signifique ser muy imperativo, pero éste es mi razonamiento y creo que mi bloque lo comparte totalmente, considero que nosotros tenemos que abocarnos al reglamento y, a partir de él, sin duda alguna, se podrán tratar todos los proyectos. Creo que el representante de Fuerza Republicana plantea una cuestión absolutamente extraña al cometido a cumplir por esta comisión; sin duda excede el marco en que se debe desempeñar. Insisto, se debe esperar que la Presidencia de esta comisión gire oportunamente los proyectos que se han lanzado apresuradamente para hacerlos llegar a Mesa de Entradas. Nosotros debemos abocarnos presurosamente, por un mandato de urgencia de la Convención que nos dio una preferencia inicial que es el reglamento, a centrarnos a analizar el mecanismo para este objetivo”.

(Pedían interrupciones y el convencional Juan Pablo Cafiero recordó que él estaba en el uso de la palabra.)

Dijo el Presidente Giacosa: “…para ordenar la reunión hay que aclarar que el punto es el siguiente: que el proyecto que ha sido presentado por el Frente Grande fue entregado al señor Inchausti recién hace media hora. Este proyecto recién ha entrado, hace media hora, no está en tratamiento, es decir por una mínima lealtad, que por lo menos antes lo lea la Presidencia, de modo que sin perjuicio que lo tratemos luego, podemos seguir avanzando”.

Acerca de las interrupciones

El convencional J. P. Cafiero expresó: “Quiero recordarles lo siguiente: voy a concederles todas las interrupciones que ustedes consideren necesarias, para un mejor funcionamiento y quiero referirme a lo dispuesto en el artículo 40º del Reglamento para que en todo caso procedamos como usted hizo ayer sometiendo a votación cuando existe alguna discusión que no podamos agotar por la vía del discurso. El artículo 40º no voy a leerlo porque veo que todos lo tienen a la vista, pero estoy dispuesto a conceder todas las interrupciones para después decir por qué debe tratarse este proyecto de reglamento”.

No es posible el tratamiento “sobre tablas”

El convencional Albamonte preguntó al preopinante Cafiero: “…si cuando hizo uso de la palabra su intención fue simplemente notificar al resto de los convencionales que ha presentado un proyecto y de alguna manera fundamentar por qué lo hizo. Es una situación. La otra es si el señor convencional desea que sea tratado sobre tablas en la sesión. En este sentido le recuerdo y usted debe conocer el reglamento, que para darle entrada al proyecto se requiere de una mayoría especial, por lo que solicito que el proyecto sea tratado sobre tablas, se vote el tratamiento sobre tablas y consecuentemente si se aprueba, comencemos el tratamiento. Quiero señalar que esta comisión, que es la única que ha sido nombrada por la Convención Constituyente, tiene un mandato clarísimo y un Orden del Día con un único tema, el resto de los proyectos que se vayan presentando, el del convencional Cafiero o de cualquier otro deberá cumplir con el orden que corresponde para ser ingresado en el Orden del Día.   En este momento en el Orden del Día de esta comisión existe, con votación unánime de la Convención, un proyecto que debe tener dictamen de comisión para ser tratado en el plenario de la convención y es el único punto, por lo que hago moción concreta para que se pase al Orden del Día.”

Expresó el Presidente Giacosa: “…que la comisión no trata asuntos sobre tablas; únicamente lo haría si tiene giro de Presidencia de Cámara de Diputados” (sic) “por lo que ni siquiera podemos abordar un tema y decir que lo vamos a tratar sobre tablas. Hemos aceptado un cierto grado de informalidad, pero no debemos extralimitarnos. La informalidad debe ser aceptada como un concepto general y no aceptarla cuando convenga a una posición u otra, por lo que ‘no es bueno aspirar a los placeres del pecado y también al beneficio de las virtudes de la vida’, como lo dijo en algún momento un ilustre santafesino”.

El convencional Bassani opinó: “Más allá del problema informal no se debe escapar las declaraciones realizadas a los medios de difusión de importantes dirigentes del Partido Justicialista y plantear la introducción de temas que nada tienen que ver con lo que ser está tratando en esta comisión.”

Insistencia en el “Federalismo”…

Manifestó el convencional Juan Pablo Cafiero: “El objeto de este proyecto de declaración trata justamente de sostener el criterio de que la Convención Constituyente no va a avasallar las facultades que tienen las provincias y esto es concretamente con respecto a la relación de los que se están tratando de introducir dentro del debate de la Convención. El proyecto de declaración tiende a poner en resguardo y dar tranquilidad a los pueblos de las provincias, cuyas autonomías, cuyo federalismo, están siendo de alguna manera penetrados por este impulso de querer colocar dentro de la Convención Nacional un tratamiento del tema específico de la reelección de los señores gobernadores que no pueden obtener en sus provincias, por sus estatutos provinciales.”

Falta de oportunidad para la discusión…

Expresó el convencional Parente: “Si hubiéramos abordado en tiempo y forma el análisis del proyecto que se ha mencionado, que vamos a llamar de mayoría, porque suponemos que va a tener el voto de la mayoría, en instancia oportuna, advertiríamos que el artículo 43º del proyecto de reglamento, que vamos a fundamentar en su oportunidad, descarta completamente la situación que el señor diputado convencional Cafiero pretende evitar a través del proyecto que ha anunciado, que a mi criterio no es competente discutir en este momento. Dice claramente el artículo 43º que sólo podrán versar los asuntos que analice la comisión, como consecuencia del reglamento expresamente establecido en la ley 24.309 y aprobado por la comisión respectiva. Como es de público conocimiento, fue la ley que el Congreso sancionó oportunamente y que dio motivo a esta Convención Constituyente que estamos realizando en esta ciudad y en Paraná. De manera que si estuviéramos abordando el análisis del reglamento, como estamos sugiriendo, posiblemente hubiéramos ya llegado al artículo 43º, lo hubiéramos aprobado, y estas preocupaciones que aquí se han vertido, que nosotros compartimos, como ha sido mencionado por el señor convencional Bassani, serían salvadas. Nosotros no estamos dispuestos, como se ha dicho en los medios de comunicación, a acompañar iniciativas que pretendan introducir modificaciones en las Constituciones provinciales; por eso estamos aquí, no sólo para reformar la Constitución Nacional, sino para defender las Constituciones Provinciales. Si hubiéramos analizado ya el proyecto de reglamento que ha sido presentado, esta preocupación no tendría sentido. De manera que, respetuosamente hago indicación en el sentido que comencemos a abordar el análisis del reglamento y dejemos de lado estas cuestiones que, en su momento, serán motivo de trabajo de la Asamblea en plenario, como otras que se han enunciado, y sobre las cuales no tendríamos que incursionar para no perder el tiempo en discusiones que no son conducentes, porque los materiales que están a disposición de los señores constituyentes satisfacen las inquietudes en esta materia específica, que han sido motivo -seguro- de preocupación en estos días”.

Respondió el convencional J. P. Cafiero: “Yo también he leído ese artículo 43º al que se refiere usted, pero creo que más importante que el artículo 43º son las Constituciones Provinciales y las autonomías de las Provincias. Es decir, por encima del artículo 43º está el federalismo y el poder de las provincias, luego, si producto del acuerdo de Olivos, del pacto, se ha firmado un reglamento en conjunto entre los sectores del radicalismo y justicialismo, que ponen de manifiesto un reglamento específico, y dentro de ese reglamento está el artículo 43º como una salvaguarda inmediata del pacto que han firmado, quiero que entienda, señor convencional, que hay una preocupación por encima de quienes firmaron ese pacto con respecto al tema de las provincias y en representación…”

El convencional Bassani expresó: “…le quiero hacer notar que no estamos discutiendo en este momento el Pacto de Olivos, que nosotros hemos firmado con la transparencia que todos los medios de comunicación han informado. En un momento el Pacto de Olivos generó una preocupación de fondo para la Unión Cívica Radical y casi todas las fuerzas políticas salvo el partido del Gobierno frente a esta otra cuestión. No tiene nada que ver que hayamos elaborado un reglamento en conjunto. Lo hicimos con una misión fundamental que esta Convención tiene: reformar el reglamento de la Cámara de Diputados de la Nación. Hay cuestiones que nada tienen que hacer en esta Convención porque son de la órbita del Congreso de la Nación. Por ello necesitamos que éste se reforme en forma transitoria por 90 días ya que hay que establecer algunos puntos substancialmente distintos como la conformación de las comisiones y lo relativo al Núcleo de Coincidencias Básicas inserto en la ley 24.309 de necesidad de reforma de la Constitución Nacional”.

Juan Pablo Cafiero respondió: “Me parece absolutamente legítimo que cualquiera de los firmantes del Pacto de Olivos establezcan cláusulas que obliguen a su cumplimiento, pero eso no puede ser extendido al resto del país porque se trata de un pacto que obliga a las partes que lo suscribieron…”

(Varios convencionales hablaban a la vez.)

Acerca del inoportuno planteo del convencional Juan Pablo Cafiero

La Presidencia intervino, reconociendo que “no entiende el planteo del señor convencional Cafiero.

Hagamos los planteos concretos sobre la materia pertinente. Estamos aquí para dictar el reglamento de la Convención y usted está hablando sobre un tema político muy relevante. Este no es el ámbito, es una comisión que tiene que redactar el reglamento. Avancemos en las definiciones, necesitamos un reglamento y debemos establecer el procedimiento para tratarlo. Con respecto al planteo sobre el artículo 43 de uno de los proyectos, la Presidencia aclara que cuando lleguemos a esta temática el señor convencional va a tener todo el tiempo y la libertad para extenderse sobre las garantías que a través del mecanismo reglamentario estime pertinente para preservar su punto de vista. No lo vamos a coartar en su exposición, pero no puede establecer unilateralmente que lo que está planteando es una cuestión previa a la función de esta Comisión que es redactar un reglamento.”

La réplica del joven convencional Cafiero:

“No empecé a discutir el artículo 43, sino que propuse a la Comisión un proyecto que salvaguarde a las provincias del intento de modificar desde la Convención sus constituciones provinciales…”

Una vez más hablaron varios convencionales y Cafiero hizo “moción concreta para que se ingrese, se trate y se vote el proyecto como tal”, al tiempo que Guerrero hizo una “en contra de la propuesta…”

Participó el convencional López Zavalía, diciendo: “No pensaba hacer uso de la palabra confiando en que en primer término se iba a tratar la propuesta hecha por el señor presidente de buscar -para emplear el lenguaje de la diplomacia- una suerte de paraguas. Pero las palabras que ha pronunciado el convencional Guerrero me han obligado a pedir el uso de la palabra al afirmar -con un cierto tono despectivo- ‘que proyectos como el de López Zavalía…’ y continuó con los calificativos, ya no recuerdo su impertinencia extemporánea de sus argumentos. Yo puedo decir, lo dije en la sesión pasada, que ese proyecto fue presentado minutos después del acto inaugural en las propias manos del secretario parlamentario, quien lo dirigió al señor Enchausti, que no me va a contradecir porque es un hombre de honor…”

Pidió una interrupción el convencional Guerrero y López de Zavalía contestó: “No permito ninguna interrupción… Yo no lo he interrumpido al señor Guerrero; que no se crea que es por animosidad contra él, ya que lo estimo en alto grado -no sólo en los aspectos gastronómicos-, sino porque interrumpiría la ilación de mi pensamiento, el que a mi edad ya no tengo tan claro.

En torno a los proyectos presentados…

Aclaró el convencional López de Zavalía: “Ese proyecto fue posiblemente el primero de todos los presentados. No creo que el hecho explicable de que el presidente de la Convención no le haya dado trámite, impida su existencia. Más grave es la situación del proyecto de reglamento que aquí tengo, con el sello del señor convencional Guerrero -impreso por el Congreso de la Nación-, que ni siquiera fue presentado en Mesa de Entrada, pues todos somos testigos de que ayer lo entregó a Presidencia cuando ya había ingresado por Mesa de Entrada el proyecto de Fuerza Republicana.   Todo esto lo comprendo y no voy a hacer una cuestión de forma, porque estamos todavía en la etapa inorgánica de la Convención, de tal manera que debemos encontrar salidas prácticas. Pero nadie se atreva a invocar formalismos cuando éstos se vuelcan en su contra. Con esto quiero adjuntar que el proyecto de resolución que presentó Fuerza Republicana fue oportuno y constituye una cuestión previa. Como soy hombre de honor y mantengo mi palabra, mantengo lo que dije en la sesión de ayer -que conste en la versión taquigráfica- cuando afirmé: ‘No diré que imposibilita el reglamento; simplemente que marca la importancia en la redacción del reglamento’, para no pretender que se decida por anticipado un tema que constituye una cuestión de fondo.   Haciendo honor a esa palabra es que espero que se trate previamente el ‘paraguas’ al cual hizo referencia el señor presidente.

Y yendo ahora al tema que está motivando toda esta discusión, los dos proyectos del Frente Grande, personalmente afirmo que están debidamente presentados en el informalismo en que se está funcionando. Sostengo que tienen importancia para la redacción del reglamento y que no pueden ser pasados por alto, pero sugiero a los señores integrantes del Frente Grande que con el mismo espíritu con el que pasamos de lo inorgánico a lo orgánico, busquemos que queden salvaguardados también, bajo ese ‘paraguas’ del que habló el señor presidente, aunque creo que empleó el vocablo más informal y criollo de ‘sombrilla’…”

El convencional Guerrero manifestó: “…En realidad, si he esbozado alguna idea o dicho alguna palabra que haya ofendido al convencional López de Zavalía, le pido absolutamente disculpas; no ha estado en mi ánimo hacerlo… pero reitero, creo que no podemos seguir en la práctica de resignar proyectos que son extraños a esta comisión, porque todavía no tenemos el reglamento y no sabemos cuál es la comisión que va a abordar el tema que se va a presentar. Es el caso del proyecto del convencional por Tucumán, doctor Fernando López de Zavalía.

(Tras el agradecimiento del convencional López de Zavalía, el convencional Albamonte, aclaró “para que la registren, que la primera moción de orden fue la mía. Mocioné concretamente, de acuerdo al artículo 108º, inciso 5º, del Reglamento, que se pase al orden del día”. Siguieron hablando sobre el mismo tema…)

La imaginada “prohibición de debate”…

El convencional Revidatti, manifestó: “A todo lo expresado por el convencional de Fuerza Republicana quiero agregar que lo que está sucediendo en gran parte es que en el proyecto que seguramente va a ser sancionado y que va a reglamentar esta Convención Constituyente, se incluyen algunos artículos que de ser sancionados prohibirían el posterior debate que propone el convencional por Fuerza Republicana. Pido, en tal sentido, que se tenga en cuenta el artículo 61º que dice expresamente que los asuntos que los señores convencionales puedan proponer deberán tener por objeto los temas habilitados establecidos por el artículo 3º de la ley 24.309, y eso se agrava en el artículo 130º cuando se propone una forma de discusión exclusivamente para los artículos 2º y 3º y todos los asuntos que puedan ser tratados. Por eso es cierto lo que decía, de que ciertas cuestiones hacen al reglamento y lamentablemente en este proyecto se dan por resueltas algunas que todavía no lo están. Creo que no es momento para tratarlo, pero sí para tenerlo en cuenta cuando se traten los artículos del reglamento”.

La necesidad de debatir sobre el reglamento…

El convencional Ponce de León expresó: “No quiero incurrir en ningún pecado de descortesía, ni mucho menos con el doctor López de Zavalía. No quiero dejar pasar la circunstancia personal de que el proyecto que presenta tiene un alto contenido jurídico y como buen profesor me ha hecho estudiar y me encantaría entrar a discutirlo en sus tres aspectos: en sus dos argumentos jurídicos y en su argumento político. Realmente, creo que sería ya una cuestión no sólo provechosa para quien estamos en esta Sala, sino que además a través de la prensa sería instructivo para toda la sociedad política y civil de la Argentina. Pero si estamos convocados aquí no es para declarar -y en esto insisto a cada momento y lo digo con todo respeto- la incompetencia de esta convención sobre ningún articulado. Cuando se nos convocó el 25 de mayo para integrar esta comisión, se nos dijo que era para dictar el reglamento. Tenemos esa responsabilidad frente a la sociedad y frente a los demás convencionales constituyentes, tan representativos como nosotros, y en la medida que no la ejercitemos y no concluyamos esta tarea, no podrán ellos ejercer debidamente su mandato y esto me parece que es una carga que estamos imponiendo a ellos y no debemos. Esto, en el proyecto que ha presentado el Partido Justicialista, sería un tema previo en la comisión que está planteado, probablemente lo toquemos tangencialmente, o plenamente cuando votemos el articulado en particular del proyecto que hemos presentado. Pero lo que no podemos hacer es comenzar por excluir de competencias a esta Convención en función de una ley sobre la que esta Convención no tiene competencia, este ya ha sido un tema debatido en otras Convenciones. Así como esta Convención no puede tomar declaraciones y esto en especial se discutió en la Convención de 1949, así como esta Convención no tiene competencia sobre las normas o sobre la calificación de normas que dicta el Poder Preconstituyente -en este caso el Congreso- tampoco me parece que sea este el momento de analizarlo. Y en esto insisto, señor presidente, insisto estimado convencional, lo digo con todo respeto que no son por los años, sino por el talento que sus alumnos que hoy son convencionales, cuentan de usted, y por el acotado e indudablemente talentoso enfoque que hace en esta pieza que presenta. Me encantaría, insisto, poder discutirlo en las tres perspectivas que plantea el proyecto, porque es un gusto del que seguramente no nos vamos a privar; pero seguramente lo vamos a discutir en su ámbito y en su momento, pero insisto con todo el respeto, me parece que éste no es el ámbito y éste no es el momento…”

El convencional Ortiz Pellegrini dijo:

“…Me parece que a esta altura de la tarde ya podemos ir acercando alguna opinión que tienda a dejar salvada la posición de cada uno, y nos permita avanzar un poco en el tema central que es el reglamento.

Se plantearon dos objeciones centrales al tema de la competencia en relación al orden provincial, (sic) como bien lo dijo el señor convencional Parente, en nuestra Constitución está contemplado en el artículo 43º. Con relación a la competencia del artículo 2º de la ley, me parece, que el señor convencional por Tucumán ha sido muy claro, podemos aceptar su invitación de tratar el reglamento, que no implica rechazar su posición, y entonces aceptando su misma moción podemos adelantar el tratamiento del reglamento sin que esto signifique negarle o rechazarle la posición sustentada con relación al artículo 2º.

(Continuó el convencional con otros análisis…)

Concretamente…, mociono que se deje a salvo la posición del señor convencional por Tucumán, ya que la aprobación del reglamento no implica el rechazo de aquella, esto como primer punto. Como segundo punto mociono en el sentido de que se ponga a votación en general el reglamento de la mayoría, sobre este tema creo que no tendremos ninguna discusión, ya que, en principio, todos estaríamos de acuerdo en que necesitamos contar con un reglamento. Producido esto, entonces sí deberíamos pasar a tratar en particular el reglamento y posteriormente se harían las objeciones que crean convenientes los señores convencionales.”

Dos formulaciones que se autoexcluyen…

Manifestó el convencional Barcesat:

“Me parece que se ha incurrido en dos formulaciones que se autoexcluyen respecto al orden de tratamiento que deben guardar los temas propuestos por esta comisión. La presidencia ha sugerido en una forma telúrica tal vez- que se habrá un ‘paraguas’, o dicho en una forma más delicada ‘sombrilla’, como una manera de lograr el apartamiento o postergación de algunos temas que estarían bajo ese ‘paraguas’, pero al mismo tiempo se ha dejado expresado que esos temas podrán ser considerados previamente.

Debemos optar por una de esas posturas, no afirmar ambas a la vez, me perece, en función de ello, que las objeciones respecto de la ley de Convocatoria o de Declaración de Necesidad de la Reforma son necesariamente previas, debido a que el reglamento o los proyectos de reglamento hacen referencia al texto de dicha ley y de las normas, precisamente, objeto de impugnación. Parecería entonces, que obviamente, debemos tener un pronunciamiento previo sobre estos proyectos y creo que debemos tener en cuenta el orden de ingreso o entrada que han tenido los mismos, merecen tratamiento, de los que tengo conocimiento, el señor convencional constituyente López de Zavalía y el presentado por el representante del Frente Grande que aborda el tema del articulo 30 de la Constitución Nacional y su implicancia respecto de la ley declarativa de necesidad de la reforma…

Quiero concluir diciendo que estamos en una cuestión de procedimientos no de forma. El día 24 de mayo de 1994, momentos antes de que tuviera inicio la constitución de esta Convención Nacional Constituyente, la Sala II de la Cámara Nacional el lo Contencioso Administrativo Federal dictó resolución en la causa Barcesat contra Gobierno Nacional sobre la declaración de inconstitucionalidad expresando que compete a la Convención Constituyente, conforme al artículo 30 de la Constitución Nacional, dictarse o darse un reglamento para debate y aprobación de la reforma.         Pongo de relieve que a veces en los fallos judiciales hay que leer el primer renglón y ¿qué es lo que nos dice ese primer renglón?, menciona el artículo 30 de la Constitución Provincial y el reglamento que en definitiva debemos dictar y en el que estamos interesados. Concretamente mi moción es que se dé tratamiento a aquellas dos propuestas que invisten por su naturaleza una cuestión de carácter previo y resulte como sea que esta comisión continúe con el tema del tratamiento del reglamento.

(El convencional Parente pidió una interrupción, no autorizada.)

Consulta y proyectos del convencional Cullen…

El convencional santafesino independiente Dr. Iván Cullen, pidió que le informaran: “…si los proyectos que he señalado ayer, en esta informalidad, han sido distribuidos a los señores convencionales. Digo esto porque el señor convencional Barcesat mencionó dos cuestionamientos previos al tratamiento del reglamento y yo he presentado, además de estos dos cuestionamientos cuatro proyectos que son cuestionamientos previos al reglamento. Quisiera también preguntar si estos han sido distribuidos”. Barcesat respondió que “no los han distribuido” y el convencional Cullen preguntó: “¿Por qué no han sido distribuido?. Aunque no integre esta comisión, el reglamento de la Cámara de Diputados vigente, me da la posibilidad de presentar proyectos, como lo hacen cualquier señor convencional. He presentado un proyecto vinculado con la formalidad de la ley que tiene relación con el proyecto del señor convencional López de Zavalía; otro referido a la invalidez del artículo 5º que coincide con el proyecto del Frente Grande; otro proyecto referido a la necesidad que la Convención explicite con una declaración, como lo hizo en l949 y l957, que se va a ceñir estrictamente a los temas del reglamento y va a ser el mayor reaseguro para evitar sorpresas en el funcionamiento del Cuerpo. El cuarto proyecto es el que está referido al tiempo de funcionamiento. Estos son los cuatro aspectos que hace a las facultades de la Convención, que tradicionalmente en todas las convenciones se han definido con prioridad al tratamiento del reglamento, porque es obvio que el reglamento, en este caso específico se fija por una ley declarativa. En consecuencia y aunque no vote, me adhiero a lo que dice el convencional Barcesat. Es lógico que en esta comisión se traten aspectos que son prioritarios y previos al tratamiento del reglamento. Este es una consecuencia de la posición que nosotros tenemos sobre las facultades que este Cuerpo va a tener. Cito el precedente de la Constitución de l949 donde efectivamente, como dijo el convencional de la bancada justicialista, la convención decidió en contraposición a la postura del convencional López de Zavalía que no tenía facultades para revisar el procedimiento legislativo de la ley de convocatoria. En este tema, si la Convención Nacional no puede revisar los procedimientos del Congreso de la Nación, éste no puede imponer el procedimiento a la Convención y ésta es la invalidez absoluta del artículo 5º de la ley 24309 que es el contenido de dos de mis proyectos. En consecuencia me parece que necesariamente debemos tratar estos cuatro temas que han sido traídos a este recinto por los señores convencionales López de Zavalía, Barcesat, Cafiero y quien les habla, los que son pronunciamientos definidos para que sepamos cuáles son las reglas de juego y cómo vamos a manejarnos. Es la decisión que el país está esperando, necesita saber si esto ha sido motivo de campañas electorales, si el Congreso se ha extralimitado en sus facultades u obra correctamente y la Convención está prisionera del procedimiento que la misma, a través del artículo 5º de la ley Nº 24.309, establece.               Luego de definir esto, recién me parece a mí que podemos entrar a tratar el reglamento, porque si la ley fuera el reglamento, nos va a hacer votar el Núcleo de Coincidencias Básicas en forma conjunta; si la ley no vale, tendríamos libertad para decir cómo vamos a votar el núcleo de coincidencias básicas. Para finalizar, debo decir que es tan importante este tema quede claro ya que todos los señores convencionales y el señor presidente habrán leído que un convencional del partido Justicialista, el doctor Rodolfo Barra ha escrito en el diario Ámbito Financiero defendiendo la validez del artículo 5º, sugiriendo, incluso, que el salirse del cumplimiento de esta norma podría llegar a responsabilizar penalmente a los convencionales que así actuaren. Me parece que semejante situación debe ser específicamente definida antes de tratar el reglamento, y no quedar como un problema implícito cuando es el eje de todo este proceso de reforma constitucional.”

Posición del convencional demócrata de Mendoza

Manifestó el convencional: “En sentido coincidente con lo manifestado por el señor diputado convencional Bassani, mociono que el proyecto presentado por el señor convencional doctor López Zavalía, por el Frente Grande, como está íntimamente vinculado, merece tratamiento previo respecto del reglamento, porque se trata de regular eficazmente el funcionamiento de la Convención; y discrepo con el señor diputado convencional Cullen de que esta Convención no tenga facultad para revisar lo resuelto por el Poder Legislativo. Creo que en la medida en que el Congreso no ha cumplido con las exigencias constitucionales se afectará las atribuciones de esta Convención. Esto se votará en el momento oportuno en el orden correspondiente.   Lo que también quiero señalar es que el bloque del partido Demócrata de Mendoza ha presentado un proyecto coincidente parcialmente con el presentado por el señor diputado constituyente López Zavalía, por lo que solicito que se consideren en conjunto en la oportunidad correspondiente.”

Dos mociones…

Aclaró el Presidente Giacosa, “…tenemos dos mociones concretas en el sentido de que demos un tratamiento previo o hacemos una cláusula o un ‘paraguas’, como se ha dicho, y entremos a definir lo esencial, así, si tenemos un proyecto de reglamento aprobado en general, podemos pasar a la tercera fase, que sería el estudio en particular”.

(El convencional Horacio Rosatti solicitó el uso de la palabra…)

Con voz y sin voto…

Manifestó el convencional justicialista doctor Rosatti:

“…Quiero plantear en este ámbito un aspecto sustancial. Como un convencional que no integro esta comisión tengo voz pero no voto en la comisión; pero quiero tener voto en lo sucesivo en las otras comisiones. Si desde esta comisión, que tiene que hacer un reglamento marco, es decir, marcar las reglas del debate para lo sucesivo, vamos a incursionar en una cuestión de fondo que significa en la práctica imputaciones, interpretaciones, alteraciones, ampliaciones y restricciones a la materia de debate; entonces, los convencionales que no integramos esta comisión no vamos a tener ocasión de expedirnos en los distintos temas y la gama es muy variada, he tomado nota en trámite parlamentario sobre la ley de convocatoria y allí está el sistema de votación, el régimen federal y pienso que no vamos tener ocasión, virtualmente, de expedirnos sobre estas cuestiones. Esto es gravísimo para la mayoría de los convencionales, que por una cuestión reglamentaria no están presentes todos, porque cada uno de nosotros está representando una parte de la voluntad popular.”

Labor en la Comisión y en la Sesión Plenaria…

Advirtió el convencional Rosatti: “De modo entonces que si la Comisión de Peticiones, Poderes y Reglamento asume ribetes de plenario, por las materias que analiza, establece interpretaciones que van a sujetar al resto de las comisiones del plenario. Estamos traicionando la regla más fundamental y elemental de este debate que es tener la ocasión oportuna y pertinente de escuchar a todos los convencionales para que se expidan oportunamente sobre cada uno de los temas. En la sesión plenaria, que rige los principios de la mayoría, que es la base del sistema democrático para tomar las decisiones y en función de esos principios, que se tomen las decisiones que correspondan.

Aludo a esto porque no formo parte de esta comisión, pero por suerte tengo voz y tantos otros convencionales que ni siquiera tiene la ocasión de estar hoy aquí para hablar y decir algo parecido.

De ningún modo me arrogo la representación de ellos, pero solicito la sensatez de mis pares que integran la comisión, para que no evitemos sustraernos del debate sucesivo y responsable de todos los convencionales en un tema tan trascendente.

Esto no es un proceso judicial donde hay cuestiones previas y de especial pronunciamiento, como es esto de la cuestión previa, que por suerte los temas fundamentales que están dentro del debate, porque con los mismos derechos con que se está planteando una defensa, supuesta defensa del Régimen Federal, del Sistema de Votación, del Trámite Parlamentario y así podríamos virtualmente agotar la totalidad del temario de la Ley de Convocatoria y en función de eso adecuarla como cuestión previa, someterlo a votación de este cuerpo y el resto de los convencionales quedar atrapados por esta votación.

Esta situación es de una gravedad tal que no debe persistir, por lo que invoco la sensatez de mis pares para no sustraernos a nosotros, los convencionales, que queremos intervenir y votar porque para eso fuimos elegidos por el pueblo. Insisto la investidura y la representatividad de cada uno de nosotros está siendo nulificada, dinamitada por una comisión de reglamento que se está extralimitando en sus funciones.”

El convencional Cullen pidió una interrupción y Rosatti respondió:

“He terminado y creo que he sido claro…”

Inmediatamente la Presidencia informó “que se ha formado una larga lista de oradores” y autorizó a hablar al convencional Estévez Boero.

El debate que se debe dar…

El convencional Guillermo Estévez Boero dijo: “

Considero que es una cuestión desde un punto de vista totalmente diferente. Estaba escuchando atentamente al constituyente preopinante y quiero mencionar que si se aprueban sin discutir las cuestiones previas el proyecto de reglamento de las fuerzas que acordaron el Pacto, estos puntos…, que son tan importantes, jamás serán debatidos en el plenario, porque nunca podrán pasar por la comisión de redacción. Ningún constituyente puede discutir esto, si esto no se define con anterioridad.

Además hay algo que es principal y algo que es accesorio; es principal la Constitución frente a la ley; es principal el artículo 30º frente a la ley de convocatoria; y es principal la ley frente al estatuto que vamos a discutir. Pero díganme ustedes, si se modifica el artículo 43º del proyecto que las dos fuerzas en conjunto han presentado aquí, ¿para cuándo queda la defensa, del ‘paraguas’ de la cuestión federal?. Si se vota el artículo 130º, ¿para cuándo queda el ‘paraguas’ de la defensa de las facultades originarias constituyentes?, que el Congreso ha agredido, por cierto, previamente. Entonces es necesario que tengamos en cuenta qué es lo principal y qué es lo accesorio.

Aquí hay un debate nacional que hay que dar y que es que, si el Congreso se ha excedido en sus facultades, preconstituyentes, no para calificar al Congreso, porque comparto la tesis técnica del convencional Cullen, sino para resumir las facultades de esta Convención, que el Congreso no puede absorber a través de la aplicación errónea y abusiva del artículo 30º. Entonces no podemos pasar a reglamentar cosas que no podemos tener el derecho de reglamentar, porque después, cuando queramos ir a lo principal, el debate estará cerrado por lo accesorio”.

La Comisión no ha empezado a trabajar…

Pidió una interrupción el convencional Albamonte, manifestando: “…creo que de las mismas palabras del convencional preopinante está claro que se ha tomado el trabajo de leer el proyecto de reglamento, y me da la sensación que, tal vez, sospeche que aquí aquellos que hemos apoyado o estamos apoyando este pre-dictamen, vamos a eludir la discusión de estos temas y yo quiero que quede claro, para tranquilidad de todo convencional que tiene voz y no voto en esta comisión, que estamos dispuestos a discutir cada uno de los puntos cuando tratemos en particular el reglamento, artículo por artículo. En consecuencia, para no ser reiterativo y para que el convencional no tenga que volver sobre sus propios argumentos en el futuro, creo que debemos dejar este debate para cuando tratemos en particular el reglamento. Creo que ha sido muy acertada una moción que he escuchado en el sentido de votar en general, que la Convención debe tener un reglamento y, en particular, comencemos a trabajar artículo por artículo, escuchando todas las objeciones, haciendo todas las reformas necesarias e incorporando todos los artículos que sean motivo de ser agregados, en un debate más concreto, avanzando en aquella obligación que nos dio la Convención cuando nombró esta comisión, que lamentablemente todavía no ha empezado a trabajar”.

¿Para qué sirve el poder…?

El Presidente Giacosa manifestó: “Para evitar el mecanismo de las interrupciones y como decía Lorenzo El Magnífico, ¿para qué sirve el poder, sino para abusar un poco de él?

(Algunos convencionales, rieron…)

Las primeras palabras que tuvo esta Presidencia al reinicio de esta sesión pueden ahora resurgir para señalar esto: existía efectivo conflicto entre disposiciones contenidas en el proyecto oficial -digamos- o mayoritario y el específico. Me refiero al proyecto de resolución del convencional López de Zavalía. Esto puede tener distintos escenarios. En uno lo tomamos como cuestión previa, lo debatimos y sancionamos el reglamento. Es cuestión terminada porque ya tuvo su ámbito de discusión y aparece esta norma contradictoria en el reglamento en caso de que éste se sancione. Por otro lado, el segundo escenario, se aprueba el reglamento sin salvaguardar este tema, que tampoco se discute en el plenario de la Convención.   Entonces volvemos a lo que de algún modo estaba sugiriendo y que estaba contenida en una de las mociones que estimo es la solución razonable: la cláusula ‘sombrilla’, según la nomenclatura telúrica.   Dejamos este tema para su tratamiento en la Convención, aunque en el reglamento se apruebe por aplicación de la mayoría circunstancial de esta comisión la norma contradictoria. El tema queda habilitado en el reglamento, no se está haciendo definiciones sobre temas que son conflictivos para su propia redacción.”

El convencional Estévez Boero manifestó: “Creo que es un tema coherente, pero sería necesario que quienes presenten el proyecto de reglamento de las dos fuerzas tengan presente que este artículo afecta el punto fundamental…”

(Hablaron a la vez varios convencionales.)

Despacho de Comisión y tratamiento en Plenario…

El convencional Ortiz Pellegrini dijo: “Nosotros estamos aquí para dictar el despacho que luego va a ser tratado en el plenario donde los 305 convencionales van a discutir todos los artículos del reglamento. Entonces, el convencional Estévez Boero va a tener la oportunidad, no una sino varias, de hacer los planteos que crea convenientes. Primero en la Comisión y luego en el plenario podrá manifestarse sobre el artículo 5º, o el 130, o el 43, sobre todos. Reitero, dictamos un despacho de comisión que tiene que tratar el plenario”.

El convencional socialista Estévez Boero dijo:

“Quiero terminar con el tema. Como aquí hay una interpretación de reglamentar primero un acto que no tiene acuerdo y como está definido, primero vamos a reglamentar facultades cuyas delimitaciones no compartimos. Desde mi punto de vista, creo que lo lógico sería definir primero las facultades y luego reglamentarlas. Por eso nosotros apoyamos el tratamiento previo de las cuestiones planteadas que hacen a los límites del debate que pueden producirse en esta Asamblea constituyente.”

Propuesta para que se vote un texto…

El convencional Armagnague hizo “moción concreta para que se vote el siguiente texto: “Este reglamento y su aprobación no implican anticipar decisión alguna sobre temas que fueran sometidos a la Honorable Convención Constituyente”.

La presidencia preguntó:

“¿Lo sugiere como un artículo previo al reglamento?” Inmediatamente pidió la palabra el convencional Albamonte: “Quiero saber cómo se instrumenta esa moción.”

El tono cortés y cordial…

El convencional López de Zavalía dijo: “Comienzo por agradecer el tono realmente cortés y cordial con que se dirigió el convencional Ponce de León. Desearía que el resto del debate se desarrolle siempre en esa tesitura, porque podemos enfrentarnos en las opiniones, pero tratándonos adecuadamente. En ese sentido le agradezco de todo corazón la forma en que se expresó, pero no puedo dejar pasar por alto algunas de las expresiones -que ya no recuerdo de qué convencionales provenían-, como por ejemplo, que no podemos declararnos incompetentes para considerar el artículo 2º, cuando en el texto del reglamento -como creo que lo ha advertido sagazmente el señor presidente en el momento de la composición de la comisión- afirmamos la competencia.

Es imposible que un órgano cuando actúa no examine la competencia; eso es definitorio, o para negarla o para afirmarla, de tal manera que siempre hay en esto una cuestión previa. Por otra parte, tampoco coincido con aquello de circunscribir tanto las facultades de la Comisión de Peticiones, Poderes y Reglamento. Voy a emplear sin duda un lenguaje civilista que no me avergüenza, porque uno de los más grandes juristas de todos los tiempos ya aceptó y dejó bien en claro que hay principios comunes a los Derechos Público y Privado. Alguna vez, en discusión con publicistas, llegamos jocosamente a la conclusión de que la única diferencia que hay entre un civilista y un publicista cuando tocan temas de la teoría general, es que los publicistas escriben con letra de médico, por lo que es más difícil entenderlos y nada más. Aquí conformamos una comisión de poderes, pero el término “poder” es muy amplio. Parece que se quisiera circunscribirlo a los poderes de los convencionales, en este caso. Pero es el primero de todos los poderes, que representa las facultades que tendrá la Convención, las que serán reglamentadas precisamente por esta Comisión. También se habló por allí de que no podemos realizar trámites parlamentarios. Se trae aquí a colación o se quiere trasladar una cierta jurisprudencia bastante objetable, que también tiene fallos en contra cuando son cosas visibles. Pero el proyecto de resolución que presenté aquí no impugnaba el trámite del Congreso. Manifestaba simplemente que no había Congreso, porque el Senado de la Nación no es Congreso, de tal modo que era una cuestión mucho más a fondo. Pero si alguien desea que nos pronunciemos como lo hacemos, estaremos tratando la competencia, ya sea que se haga lugar a mi proyecto de resolución o que se lo rechace. Entonces digo que lo prudente, en mi opinión -puedo estar equivocado, ustedes me ilustrarán-, es precisamente aclarar que no nos estamos pronunciando para dejar que la Convención toque el tema definitivamente. Y para eso creo que sirve esta cláusula que ha propuesto el señor convencional Armagnague, que pido que figure dentro del reglamento, en el lugar que quieran ubicarlo -así sea al final-, porque entonces esto quedará cerrado.

La comisión se ha hecho cargo de lo delicado del problema. Considero que no es una cuestión que pueda definirse en el reglamento y que, por otro lado, se postergarían las deliberaciones de la Convención si pretendiéramos que siguiera el Reglamento de la Cámara de Diputados y se organizara una comisión de Asuntos Constitucionales para tratar el tema. Creo que está previsto en todos los proyectos una comisión especial y en todo caso quedará siempre competente que la comisión que tenga todas las otras materias no atribuidas especialmente a una determinada. Por eso adhiero a la propuesta del señor convencional Armagnague pero con el agregado de que figure en el Reglamento, porque creo que si se votara en el sentido propuesto por el señor convencional, lo natural sería que obrara la comisión claramente dentro del propio reglamento. Disiparía cualquier duda, cualquier sospecha de prejuzgamiento y podríamos ponernos a trabajar de lleno en el reglamento”.

El convencional santafesino Spina propuso: “Antes de que avancemos en el tema, y a los fines de que los respectivos bloques puedan tomar posición sobre esta situación en debate, solicito un cuarto intermedio de 10 minutos para que podamos conversar por bloque.”

El convencional Guerrero dijo: Voy a aceptar el cuarto intermedio pero quiero hacer previamente una aclaración. Nuestra bancada considera que para sacar el tema del proyecto del convencional Armagnague, debe ser presentado como proyecto de resolución. Entonces estaríamos de acuerdo, pero no que se incluya como una cláusula del reglamento”.

(Fue votada la moción y aprobada a las 17:47; el cuarto intermedio de 10′ se extendió en media hora más, hasta las 18:22 y como lo reconoció el Presidente Giacosa, “a pesar de haber extendido el cuarto intermedio, las dificultades para establecer un acuerdo en el procedimiento no han sido salvadas, de modo que vamos a tener que dirimir esta cuestión por el democrático procedimiento de la votación. Por lo tanto pasaremos a votar las dos mociones formuladas.” El convencional Guerrero propuso que “se postergue la votación por un minuto a efectos de convocar a los señores convencionales que aún no han ingresado al recinto” y así se hizo.)

Mociones en consideración…

El Presidente Giacosa informó: “Vamos a clarificar cuales eran las mociones. Una corresponde al señor convencional Armagnague que es coincidente con la del señor convencional Ortiz y la otra que corresponde al señor convencional Estévez Boero, si desean podrán reiterarla para conocimiento de todos los convencionales.” El convencional Armagnague anunció “que se ha presentado un proyecto suscrito por varios señores convencionales el que contiene textualmente mi moción. Solicito que se dé lectura al texto del mismo”.

La Presidencia informó: “El proyecto expresa en su artículo 1º lo siguiente: ‘El reglamento que se apruebe no implica anticipar decisión alguna sobre temas sometidos a la Convención Constituyente’.”

El convencional Spina aclaró:

“Donde expresa ‘resuelve’ debe decir ‘declara’.”

El convencional Giacosa dijo: “Esta Presidencia va a hacer una observación formal: no se puede imponer que se apruebe el reglamento, no está esta comisión para eso, nosotros no aprobamos el reglamento”.

El convencional Armagnague manifestó:

“Debo expresar que ésa, no es mi moción”

“Un pleonasmo, un sin sentido”…

El convencional Barcesat interpretó: “que la propuesta contiene un sin sentido, porque si nos vamos a regir hasta que concluya las sesiones plenarias por el reglamento de la Cámara de Diputados, obviamente habrá un dictamen por la mayoría y por la minoría que contendrán las respectivas propuestas que hayan elevado los cuales serán los únicos que tendrán tratamiento.

Insisto, esto será ‘un pleonasmo, un sin sentido’ que nos desmerece como comisión de Poderes, Peticiones y Reglamento. Pido por lo tanto que se retire esto, debido a que no podemos poner a votación ‘un sin sentido’. Todos comprendemos la necesidad de tener un reglamento, incluso hay señores convencionales que no dan su apoyo en particular al proyecto de la mayoría, cosa que me parece bien, porque tenemos que trabajar sobre ese proyecto. Me pregunto por qué no votamos en general la necesidad de contar con un reglamento y luego empecemos a discutirlo. Considero, como por ejemplo en el artículo 1º que dice que la Convención Nacional Constituyente se llevará a cabo en el recinto de la Universidad Nacional del Litoral de la ciudad de Santa Fe, si algún constituyente tiene diferencias pueda manifestarlo, pero votemos para tener algo concreto. Es necesario votarlo para que nos posibilite que el día lunes en la sesión plenaria los demás convencionales -muchos de ellos vienen de provincias alejadas-, tengan ya su reglamento. Podrán presentar disidencias en particular, es lógico porque todo es opinable, pero tenemos que darnos un camino, no podemos seguir discutiendo más de las siete horas que llevamos sin aún haber entrado al artículo 1º.”

Una discusión sin término…

El convencional Rico expresó:

“El bloque del Modin ha evitado su participación en esta discusión aunque tiene posición tomada. Evidentemente, se está llegando a una discusión sin término.”

No aceptamos absolutamente nada…

Destacó el convencional Rico: “La bancada del Pacto presenta una endeblez y tendrá que fundamentar su voto favorable al artículo 5º que es inopinable y no solamente por razones jurídicas, sino por la futura dignidad de nuestra Constitución. Nuestro bloque pensaba discutir y se opone a este artículo, a pesar que no es lo que más le preocupa, porque ‘no aceptamos absolutamente nada del proyecto de reforma’, podemos decir ‘no’ en conjunto o ‘no’ punto por punto y lo hace porque no acepta ‘arrodillarse grandulonamente’ a esta inmensa mayoría.

Voy a hacer una moción parecida a la del señor convencional preopinante y me gustaría que esta comisión decidiera, no si se tiene que abocar o no el reglamento, sino que se decida si antes de avanzar sobre el reglamento debemos o no discutir el artículo 5º.”

“Es fundamental disponer de un real ‘paraguas’…”

Concedida la palabra al convencional López de Zavalía, manifestó: “He presentado el texto del artículo que sugiero que se vote. Para mí es fundamental disponer de un real ‘paraguas’, y creo que han de ser muchos los convencionales que tienen inquietudes similares de gozar de idéntica protección; pero debo anticipar a mis pares el grave problema en que me colocan. Si por acaso no aceptaran proteger nuestros derechos no prejuzgando el reglamento y dejando a salvo que luego la Convención examine todas las impugnaciones que pudieran hacerse, en ese caso, cuando luego se pase a votar la propuesta de que ésta es una cuestión previa, votaré que es una cuestión previa ante el hecho real de que esta comisión se niega a dispensarnos una protección suficiente para un futuro tratamiento en la Convención de temas tan importantes, y digo importantes sin exagerar, porque es notorio que son realmente los que están preocupando al país.”

“Palpar el eco que hay en la sociedad argentina…”

El convencional Albamonte manifestó:

“En este breve cuarto intermedio aquellos que hemos podido ‘palpar el eco que hay en la sociedad argentina’ a través de los distintos medios de difusión, hemos percibido que se habla muy mal de lo que está sucediendo en este recinto; no hay periodista que no esté señalando la dilación en el tratamiento del reglamento, tanto en la reunión de ayer como en la de hoy.

Creo que es indispensable que concretamente, a los efectos de ordenar el debate y posibilitar que cada uno de los convencionales que deseen hacer uso de la palabra con referencia al reglamento lo pueda hacer, es absolutamente indispensable -reitero- que votemos el dictamen de mayoría en general…, -y los que tenemos experiencia parlamentaria sabemos que esto es una formalidad-; porque después viene el desmenuzamiento en el tratamiento real, es decir, en particular- de manera que podamos comenzar a trabajar en aquello que el 25 de mayo, casi por unanimidad, la Convención nos delegó.       Mociono, concretamente, que se vote en general el dictamen presentado por los bloques de la Unión Cívica Radical y Justicialista, y que, por supuesto, se cierre el debate con el objeto simplemente, no de cercenar la palabra a nadie -porque usted, señor presidente, le cederá la palabra con amplitud a los miembros de la comisión-, para no seguir avanzando en temas que son tangenciales y no hacen a nuestro cometido.”

(Hablaban varios convencionales a la vez. El convencional Albamonte insistía en ‘que se vote la moción’ y el convencional Rodríguez Sañudo preguntó: “¿Está mocionando que se cierre el debate?” y más convencionales hablaban a la vez. El convencional Albamonte dirigiéndose al convencional J. P. Cafiero pidió que “no levante la voz…” y éste le respondió: “Vos querés imponer.” Varios convencionales dialogaban y la Presidencia los llamó al orden.

El Presidente Giacosa trató “de ordenar el debate con un concepto. El Reglamento de la Cámara de Diputados que estamos aplicando no es para las deliberaciones de esta comisión. Las comisiones en sus reuniones son básicamente informales, por lo que hablar de mociones de orden o cierre de debate son ingredientes propios del Cuerpo completo y no de la comisión. Hace esta Presidencia una invitación a los señores convencionales a la razonabilidad en el procedimiento para decidir este tratamiento. Los argumentos han sido extensos y claros, en cuanto a las mociones de procedimiento que hemos estado discutiendo durante la tarde, es decir si los temas que están articulados y que no son el tratamiento en general del proyecto de reglamento, lo debemos, entonces, enlazarlos en dos mociones y definirlos y continuar, porque esto no cierra ningún debate posterior. Estamos dando vueltas y no entramos al fondo de la cuestión y no desatamos el paquete de procedimientos en esta cuestión que es liminar. Propongo metodológicamente, para que zafemos de esta situación, que definamos. Vamos a tratar las cuestiones previas, como previas, o vamos a tratar el reglamento en general, lo votamos y pasamos para adelante”.

La convencional Dalessio de Viola expresó: “Hay una moción de orden para que se vote”.

La Presidencia reiteró: “No hay mociones de orden en este mecanismo”

El convencional Bassani dijo: “¿Sabe cuál es el problema? Todos pueden disentir con el procedimiento y es lógico que disientan. Entiendo que en un Cuerpo Colegiado se tiene que discutir, por eso digo que la votación en general debe hacerse.”

(Varios convencionales dialogaban. La Presidencia otorgó la palabra al convencional Estévez Boero y anticipó: “…luego pasamos a votar”. Insistió Albamonte en su moción de orden porque “En la Cámara de Diputados de la Nación, en comisión, infinidad de veces presentamos mociones de orden atendiendo al reglamento y la presidencia de la comisión tiene la obligación de someterlas a votación”. El convencional Rico acotó: “Lo someten a votación para que el Partido Justicialista haga lo que se le da la gana” y la Presidencia comunicó: que “les va a conceder la palabra a cada bloque y luego pasamos a votar”.

Un punto de vista desde el socialismo…

El convencional Estévez Boero expresó: “La Presidencia indicó que tenían la posibilidad de una exposición para luego pasar a votar, entonces no es que no se pueda votar, lo importante es qué tratamos, si tratamos los alcances de la ley 24.309 y las facultades de las constituyente como cuestión previa y la otra es abocarse al tratamiento del proyecto de reglamento en general”, manifestando su coincidencia el convencional Iván Cullen.”

(Varios convencionales dialogaban. El convencional Albamonte destacó: “Estamos votando”. La Presidencia reiteró: “Los Presidente de bloque van a hablar una vez cada uno. El convencional Cullen está de acuerdo. Los Radicales están de acuerdo” y otorgó la palabra al convencional López de Zavalía.)

El convencional López de Zavalía dijo:

“Aunque se esté convirtiendo en una mala palabra, hay una cuestión previa, ¿en qué orden se votan las mociones?…

Repito que hay una cuestión previa; acá debemos hablar con franqueza, no pueden esconderse las posiciones. Si la pretensión del oficialismo es que se vote primero directamente si hay una cuestión previa o no, o entrar directamente al reglamento, nos van a aplastar con el número y no van a asumir el compromiso histórico que deben asumir, en decir si están dispuestos o no a garantizar que después en el recinto planteemos las impugnaciones que hemos formulado a la ley 24309. Esto es fundamental; tienen el número, pueden decidir, pero asuman, ambas fuerzas del Pacto, la responsabilidad a la que se han negado, a pronunciarse directamente sobre si nos dan o no la garantía de tratar esto en el recinto.”

El convencional Guerrero había solicitado una interrupción apenas empezó a hablar López Zavalía y en este momento expresó: “La garantía está implícita…”

El convencional Albamonte dijo: “Cumpla con lo acordado, señor presidente” mientras varios convencionales hablaban a la vez.

“El carácter multifacético del Frente Grande… desorienta”

El Presidente Giacosa manifestó: “El carácter multifacético del Frente Grande me desorienta”.

La convencional Sra. de Viola expresó:

“Estévez Boero vino por el Frente”.

Luego el Presidente dijo: “En atención al carácter multifacético del Frente Grande, le damos la `palabra al convencional Cafiero” –Juan Pablo-, quien informó: “Nosotros vamos a insistir con el tratamiento de la cuestión previa. Pero voy a hacer dos aclaraciones, una, que no se puede votar sin debate previo porque eso es antirreglamentario. Es decirle ‘sí’ o ‘no’ a una propuesta de reglamento sin conocerlo en el debate previo. Un miembro de los firmantes del proyecto -miembros del Pacto- tendrá que decir cuáles son las virtudes y hacer una defensa de su proyecto. Luego procederemos, los que tenemos otros proyectos a hablar de los nuestros y tratar de generar correcciones al proyecto de la mayoría.”

Objetar una metodología de algo no iniciado… no tiene sentido.

A la propuesta del convencional J. P. Cafiero, la Presidencia respondió:

“No es pertinente porque eso presupone que ya hemos resuelto tratar el proyecto en general. Todavía no lo hemos resuelto; entonces objetar una metodología de algo que no hemos iniciado no tiene sentido.

Vamos a adoptar una metodología para salir de la situación conflictiva generada en el tratamiento del reglamento o tratamiento de las cuestiones previas. No tiene nada que ver con lo que está diciendo”.

El convencional frentistas Juan Pablo Cafiero, contestó: “Discúlpeme, usted tiene que ordenar el debate y tiene que escucharme hasta que termine y verá que tengo una propuesta, que puede ‘ser aceptada’ o ‘no’, lo que usted me dirá o dirán los colegas de esta comisión. Terminado el debate en general y en particular, artículo por artículo, se elaborará un dictamen único si están todos de acuerdo, o diferentes dictámenes, uno por la mayoría y otros por tantas minorías que se distribuyen en la comisión. Lo que propongo…, es lo siguiente: que se lleve al plenario el dictamen de mayoría, con seguridad los dictámenes de minoría y las cuestiones que han quedado pendientes de resolución aquí, por ser cuestiones de previo pronunciamiento. Se enviaría al plenario tres dictámenes, el de la mayoría, dictamen de la minoría y dictámenes que se hayan presentado aquí como de previo pronunciamiento, y ante la laguna reglamentaria que, por lo que se dice, no alcanzamos a resolverla, será el plenario el que diga ‘sí’ o ‘no’.

Lo resolverá ‘bien’ o ‘mal’, pero dará su opinión sobre cada uno de los proyectos.”

“El plazo es muy corto… empecemos a tratar el fondo de la cuestión”

El convencional Bassani advirtió: “El plenario nos ha encomendado que propongamos un reglamento. Creo que lo mejor que podemos hacer el proponer el despacho en mayoría para que el Cuerpo tenga algo para empezar a funcionar ya que el plazo es muy corto, de sólo 90 días, para modificar la ley fundamental de la Nación. Por ello las bancadas de la Unión Cívica Radical y del Partido Justicialista han elaborado un proyecto de resolución que se adecua al corto plazo que tiene la Convención para definir y expresar temas muy importantes para el ordenamiento jurídico argentino. Se trata de un reglamento que tiene adaptación al Cuerpo. Todos sabemos que el reglamento de la Cámara de Diputados de la Nación contempla comisiones que no tienen sentido en esta Convención. Tenemos que hacer la discusión en particular. A nadie se le ocurre que un organismo de 305 convencionales pueda funcionar sin un reglamento. Por ello propongo que empecemos a discutir en particular, que votemos en general. Votemos las propuestas y definamos el tema. Empecemos a tratar el fondo de la cuestión.”

Dos mociones antagónicas

El convencional Juan Pablo Cafiero dijo: “Quiero que quede claro el sentido del voto, que se aclare moción por moción al momento de la votación”.

La Presidencia señalaba “que hay dos cursos de acción para proceder de inmediato. Vamos a tratar las propuestas planteadas previamente. Una que se trate en general el reglamento y la otra que se traten las cuestiones previas. Son dos mociones antagónicas.” El convencional Cullen afirmó: “Primero hay que votar una moción y si la desestimamos pasamos a la otra”.

“La Presidencia sugiere que la votación sea nominal porque se encuentran presentes convencionales que no pertenecen a esta comisión y se puede prestar a confusión”.

El convencional J. P. Cafiero aclaró: “…hay una tercera moción que es una salida…”

(Hablaban varios convencionales…)

El convencional Albamonte observó: “Eso no fue lo aprobado…”

Juan Pablo Cafiero, propuso: “¿Por qué no lo sentamos al señor Albamonte en la Presidencia? Terminemos con el autoritarismo permanente”.

La convencional Adelina Dalessio de Viola pidió a la Presidencia, que llamara “al orden”.

El convencional Parente recordó: “…en la primera sesión de la Convención Nacional Constituyente se votó la preferencia con despacho de comisión en el sentido de analizar y votar un reglamento. Consecuentemente, la moción debe ser sometida a consideración porque ha sido el tema votado con preferencia para esta Comisión.”

La Presidencia informó: “Se va a proceder a hacer la votación nominal, aclarando qué moción se vota, de modo que no existen problemas, es decir, hay una moción en el sentido de que aprobemos en general el reglamento y otra en la dirección de que hay cuestiones previas y que debemos entrar en la discusión de ello…”

(Varios convencionales hablaban a la vez.)

Reconoció la Presidencia la omisión de un trámite y el convencional Ponce de León solicitó que se leyeran las mociones. .

El convencional por la Rioja Jorge Yoma pidió la palabra y expresó: “Quiero aclarar, señor presidente, que al haber dos mociones corresponde -con todo respeto lo digo- poner en consideración una de las mociones; si ella no es aprobada o no cuenta con la mayoría suficiente, se debe poner en consideración la otra moción. Por lo que pude escuchar en el debate, existen -como decía el convencional Bassani- dos mociones que se excluyen entre sí. Entonces, repito, creo que corresponde poner en consideración la moción según la cual se pasa a tratar el reglamento, exclusivamente. Y la otra, que incluye cuestiones previas, al resultar afirmativa la votación de la primera, quedaría automáticamente excluida… del mismo modo que la tercera votación.

” El convencional Cafiero indicó: “…Pero hay una tercera moción…”

(Hablaban varios convencionales…)

El convencional Jorge Yoma manifestó que “si los señores convencionales me permiten, voy a terminar mi exposición.   Cualquiera sea la cantidad de mociones, alternativas o ponencias, la votación afirmativa de la primera moción excluye las restantes. Por eso creo que es procedente poner a consideración -valga la redundancia- la consideración del reglamento sin ninguna otra cuestión previa”.

La Presidencia anunció: “Se acabó el uso de la palabra, procederemos a votar. Voy a plantear primero que aclaremos la cuestión de procedimiento. Hay dudas aquí sobre qué moción se va a votar en primer lugar. Aclaro a la comisión que voy a poner en consideración la primera de ellas. Los señores convencionales que estén a favor de votar en primera instancia la propuesta de aprobación del reglamento, sírvanse levantar la mano” y resultó que: “así se hace”.

Reaccionó el convencional López de Zavalía: “¡Protesto, señor presidente! Usted anunció que la votación iba a ser nominal, por eso no hice ninguna observación sobre lo que se acaba de votar”.

La Sra. Dalessio de Viola expresó: “Es que así debió ser…” En ese momento, el convencional Yoma pidió “que por Secretaría se pase lista.”

Insistencia en la tercera moción

El joven convencional Juan Pablo Cafiero reiteró a la Presidencia:

“No se puede ignorar una tercera moción… No puede disponerlo así porque se le ocurra. Hay una tercera moción que usted no pone en consideración y que es muy sencilla y resuelve esta cuestión: es enviar al Plenario conjuntamente el dictamen de la mayoría de la comisión en función del reglamento y el dictamen de la minoría o de las distintas minorías de la comisión, en función del reglamento, así como las propuestas de pronunciamientos previos y especiales, tal como se han solicitado aquí, para que el Plenario lo resuelva.”

El Presidente le advirtió: “Eso no es una moción, señor Cafiero.

La comisión no puede incumplir con la obligación de enviar los dictámenes que se produzcan en mayoría y en minoría. Y lo que no corresponde a su tratamiento lo tiene que tratar la Convención, porque este no es el cepo para ninguna temática. No tiene caso su propuesta…”

Al borde de la incomprensión…

El convencional Ponce de León dijo:

“¡Pido la palabra, por favor, señor presidente! Si usted va a debatir en lugar de nosotros, le ruego nos lo haga saber”.

El Presidente Giacosa respondió:

“Creo que esta situación se está poniendo muy difícil”.

El convencional Ponce de León solicitó “…que, sin más trámite, a los efectos de resolver estas cuestiones y no dejar insatisfecho a nadie, tomemos esta larga, complicada y singular proposición que hizo el convencional Cafiero, anotémosla como Nº 3 y empecemos a votar por la primera, eso va a ir decantando el número de votos y así vamos a determinar qué moción tiene mayoría y cuál minoría. Empecemos a aplicar un poco el sentido común. Si yo termino de hablar y usted acepta, y a la inversa, en 60 segundos estaremos votando. Le ruego que lo considere de esta manera.”

El convencional J. P. Cafiero respondió: “No hay apuro para votar”.

El preopinante Ponce de León se opuso: “Sí, hay apuro. Son 90 días, nada más. Incorpórelo como una tercera moción y pasemos a votar lo que hemos decidido y según su orden. Ponga las tres a consideración, que se pase lista y empecemos con los votos nominales.”

El convencional Barcesat pidió que le aclaren “cuál es la tercera moción”.

El convencional Albamonte aclaró: “estamos votando”.

(Varios convencionales hablaban a la vez… ¡Más confusión!…)

Cuando la realidad supera a la imaginación…

Los taquígrafos registraron lo que estaba diciendo el convencional Albamonte:

“Mira a tu lado, Cafiero, y mirá con quién estás conviviendo”.

La respuesta inmediata fue:

“Vos también mirá con quién estás conviviendo. Es una provocación ¡y no me levante el dedo, señor Albamonte!”

Contestación: “¡Le levanto el dedo y algo más!”

(Más parecía un recreo entre adolescentes que una convención reformadora constituyente…)

La Presidencia volvió sobre el mismo tema: “Tenemos en claro que hay tres mociones. Votémoslas”.

Una vez más escucharon la voz de Juampi Cafiero. Pedía:

“¡Que se rectifique Albamonte por la amenaza que me profirió!”

El convencional Albamonte le respondía: “¿Qué amenaza?”

El Presidente expresó:

“Ustedes son caballeros. Resuelvan estos problemas en los ámbitos que correspondan”.

Juan Pablo Cafiero dijo:

“No soy hombre de la violencia. ¡Que se rectifique Albamonte por las amenazas que me hizo. Planteo una cuestión de privilegio contra el convencional Albamonte!”

La presidencia siguió con el tema objeto del debate y al insistir Cafiero en su planteo, se le respondió: “Apenas se termine de votar le daré la palabra al convencional Cafiero para que plantee la cuestión de privilegio”.

(Varios convencionales hablaban a la vez y Cafiero afirmaba que se estaba violando el Reglamento, aclarándole Albamonte que las cuestiones de privilegio no se plantean en las comisiones, y la Presidencia, recordándole que no estaban en la Cámara de Diputados de la Nación.

Cafiero exclamó: “¡Entonces, se puede insultar y amenazar con cualquier cosa!” La Presidencia recomendó: “Resuelvan sus cuestiones como caballeros” y Albamonte dijo: “Después de las votaciones le daré al señor Cafiero las explicaciones que se merece.”

Nuevamente la Presidencia después de esa postergación, indicó que pasaban a votar.

(Hablaban varios convencionales a la vez. Le aclaraban al convencional Juan Pablo Cafiero: “el problema es suyo, no de la comisión”…)

Votada la primera moción, por la afirmativa: “Spina, Tizón, Ortiz Pellegrini, Armagnague, Bassani, Parente, Hernández, Ponce de León, Salina, Guerrero, Rodríguez Sañudo, Dalessio de Viola, Albamonte, Bogado y el señor Presidente. Por la negativa: J. P. Cafiero, Estévez Boero, Barcesat, López de Zavalía, Revidatti, Pose, Rico y Del Castillo”.

Informó la Presidencia: “La votación ha arrojado el siguiente resultado, 15 votos por la afirmativa y 8 votos por la negativa.

En consecuencia, pasaron al tratamiento del Reglamento”.

Votación en general…

El convencional Parente dijo: “…aunque parezca mentira llevamos 46 horas destinadas a estudiar el reglamento. En esta sesión se han profundizado aspectos vinculados con el reglamento, o propuesta de reglamento, que ha presentado oportunamente el bloque radical y ha sido analizado -a mi criterio- en profundidad por esta comisión. Consecuentemente y haciéndome eco de una moción que formulara el señor convencional Bassani, hace unos momentos, intereso se vote en general el despacho, considerándose como tal el proyecto presentado por los señores convencionales Spina, de la Unión Cívica Radical, y Guerrero, del Justicialismo.”

El convencional Guerrero expresó: “Siguiendo con el lineamiento del convencional preopinante, voy a decir que el proyecto presentado por nuestra bancada y la radical, tiene el propósito -sin duda alguna- de munir a la Convención del instrumento que realmente vamos a necesitar para iniciar las deliberaciones sobre la reforma. Esta el delineamiento donde se ha dicho que tratamos de cercenar algunas cuestiones, pero sin duda alguna en la medida que vayamos entrando al mismo, vamos a ver que es el mecanismo tradicional. El proyecto en la mayoría de los artículos es casi textualmente el mismo que el de la Cámara de Diputados, si bien es cierto que existen algunos artículos que se refieren solamente al accionar específico de la Convención, pero está abierto a la discusión y perfeccionamiento que podamos hacer en el seno de esta comisión. Por lo tanto, apoyo el tratamiento y aprobación en general.” El convencional Revidatti, consideró que “el arduo y fatigoso debate que se dio demuestra que el reglamento propuesto por la Unión Cívica Radical y el partido Justicialista, es inconveniente a los fines que perseguimos…

(El joven Juan Pablo Cafiero exclamó: “No escuchamos las manifestaciones del señor convencional”.)

Reiteró el convencional Revidatti: “…Decía que el largo debate que nos precedió, demostró que el reglamento no debe decidir las propuestas de los señores convencionales, y como dije anteriormente, este proyecto en sus artículos 61 y 130 resuelve por anticipado el tratamiento de las coincidencias básicas, no es el instrumento adecuado para los convencionales, sino por el contrario es un proyecto cuya parte resolutoria no es adecuada, ‘por eso no apoyamos el reglamento’, en cambio apoyamos a Fuerza Republicana en su proyecto que ha tenido para con el mismo una absoluta imparcialidad”.

Opinión del convencional Barcesat sobre ‘un pacto de dos’…

Dijo el convencional: “Voy a expresar nuestro criterio respecto al denominado proyecto de la mayoría. Al respecto sostenemos que no sólo debe ser rechazado sino que también resulta repugnante al artículo 30 de la Constitución Nacional y habré de sostener esta afirmación. Conforme al artículo anteriormente mencionado es bastante claro que la facultad única y exclusiva de la reforma de la Constitución Nacional está concebida en favor de la Convención Constituyente y no de otro organismo que integre el Gobierno Federal de la Nación, aclarando además que esto se efectuará en el tramo asignado a la Convención Constituyente, y ello pone en cabeza única y exclusivamente de este organismo el determinar tanto cual es el ámbito material de la Reforma Constitucional como el contenido concreto de las cláusulas que adornan el futuro texto de la ley. No debemos olvidar que esto surge en función de una ley que aspira a convalidar un ‘pacto de dos’, y si bien nosotros no tenemos nada contra quienes celebran un pacto, en tanto se interprete que el mismo incumbe solamente a quienes lo han celebrado, pero cuando esos pactos afectan a la Ley madre de la Nación, cuando se pretende constreñir o cercenar atribuciones o incumbencias propias de la Convención Constituyente, esto sí nos concierne y nos agravia.”

El art. 30 de la Constitución… en el análisis del Frente Grande

“No creo que haya forma alguna en la doctrina constitucional ni en la teoría del lenguaje que pueda sostener el desplazamiento del ‘verbo’ a favor del Congreso de la Nación y luego a favor de los que hicieron el ‘concierto’ contra el artículo 30 de la Constitución Nacional. No quiero hacer más extensa la exposición debido a que será motivo de debate en las sesiones plenarias.

No he encontrado en este recinto, entre los convencionales constituyentes una sola opinión que dé sostén al ‘paquete’ y que obligue a los mismos a votar en bloque los trece puntos por sí o por no., todo dependerá de la actividad creativa de cada uno de los convencionales que tomaran decisión sobre uno u otro punto en base a distintas formas y criterios. No digo ninguna novedad si expreso que el Frente Grande tiene opinión favorable sobre algunos puntos contenidos en el llamado Pacto de Olivos o Pacto de Menem y Alfonsín, de ninguna manera estamos de acuerdo con las facultades de un hiperpresidencialismo resultante de dicho Pacto y convalidado por la conducta posterior de las partes, en hechos ocurridos en el escenario institucional, y como dice un principio de hermenéutica en el derecho privado, ‘la conducta posterior de las partes es la mejor prueba que permite interpretar la intención que se tuvo al momento de celebrarla’.

Una ley recientemente promulgada, el artículo 40 de la ley provisional, vetado a través de un decreto de necesidad y urgencia.

Nosotros vamos a rechazar no sólo por oposición al acuerdo político que podamos tener con algunos puntos del mismo, sino también porque no estamos dispuestos a convalidar en forma alguna a lo que entendemos que se comete un atropello al artículo 30º de la Constitución Nacional.”

1970 y la pretendida reforma constitucional…

Dijo el convencional Barcesat:

“Invoco un solo precedente porque estamos en un debate abreviado porque el verdadero debate se llevará a cabo en las sesiones plenarias, me refiero al año 1970 cuando usurpadores del poder político pretendieron reformar la Constitución Nacional para justificar ese atropello.

Me estoy refiriendo a Onganía, Levingston y Lanusse, quienes ‘para poder revisar nuestra constitución’ y lo digo entre comillas, orquestaron un congreso jurídico de abogados para llevar adelante la necesidad de reformarla. Participé en ese congreso y tuvimos la dignidad y valentía…, de decirles no a sus pretensiones, la Constitución sólo se modifica conforme a los mecanismos facultativos que el artículo 30º establece; en tres renglones, no se le otorgó la pretensión que tenían los usurpadores.”

1994: “estamos frente a una autoridad legítimamente constituida”…

Siguió con su discurso el convencional Barcesat:

“No es análoga esta situación, estamos frente a una autoridad legítimamente constituida, como es la de convocar a la necesidad de la reforma.

Pero podemos llegar a un siniestro como es la falsificación del artículo 30º. Esta es la interpretación semántica que hacemos y la falsificación se da al pretender que trece puntos de la reforma sean votados por ‘sí’ o por ‘no’, ‘a la revoleada’, impidiendo a los distintos representantes de los partidos políticos responder al mandato o programa en que cada uno o en forma individual han adoptado, nada más que por defender un acuerdo.”

“Decir la verdad es decir lo que es, y lo que no es, no es.” Aristóteles.

Expresó luego el convencional Barcesat:

“Yo les contesto como decía Aristóteles, ‘decir la verdad es decir lo que es, y lo que no es, no es’.

La concepción semántica de la verdad llevada a la constitución, significa que reformar es ‘sí’ y sólo ‘sí’ conforme al mecanismo y facultamiento del artículo 30º, y no es reformar cuando este mecanismo ha sido trastocado por la ley, pretendiendo salvarla con una norma inconstitucional a través de un reglamento incorporado solapadamente. Falsificar el artículo 30º, es decir el futuro texto de la ley fundamental de la Nación Argentina. En esto no hay rechazo, hay nulidad…, hay uno de los mayores oprobios que debe ser puesto de manifiesto, aquí, para decir primero como argentino, segundo como ciudadano y tercero como abogado que ‘el artículo 30 es ley de leyes’. No podemos admitir que por vía de una norma se nos confunda lo que es ‘la ley’, según la propuesta del pacto. De cualquier manera no podrán imponer la mayoría el tratamiento de los temas, ni podrá invalidar nuestra opinión y propuesta respecto al texto constitucional. Alzamos la copa y nos anticipamos al gran debate que va a ser trasladado a la opinión pública, porque de no hacerlo, la redacción de la nueva reforma constitucional estará viciada de origen. Esta inmensa minoría de dos es la inmensa mayoría del pueblo argentino que ha traído más de doscientos convencionales a esta Convención Constituyente. Entonces…, no somos eso, porque desde lo jurídico tampoco existe ninguna argumentación.   No quiero extenderme en todas las consideraciones jurídicas que suponía se iban a plantear, quiero hacer nada más que la referencia política de que nada de lo que se diga acá podrá trastocar nuestro mandato, (sic) ni las amenazas de las horcas caudinas ni las invocaciones a los juicios de la historia y la mención de una patria y dignidad que se tiene ahora, pero que se callaba cuando había desaparecidos y muertos en la Argentina.

Nosotros…, venimos a votar a favor en general del reglamento que han presentado los bloques del partido Justicialista y de la Unión Cívica Radical, y lo hacemos convencidos de que es el mejor reglamento apto para esta Constituyente en estas circunstancias políticas y en estas circunstancias históricas. No se nos puede hacer cambiar, porque nada de esto lo ocultamos cuando hicimos la campaña electoral y lo vamos a seguir manteniendo como lo mantenemos aquí, como lo vamos a mantener en el recinto y en cada una de las comisiones. Aquí se habla de ideología, se va a hablar del Pacto. Nosotros tenemos la razón de las ideas, porque el pueblo nos dio la razón en las elecciones.”

“A la Argentina la vamos a construir con la Constitución que salga de aquí.”

Con otro tono, el convencional insistió: “Vamos a seguir debatiendo en las sesiones de esta Convención Constituyente. No solo no vamos a impedir los debates en ninguna circunstancia, como no lo hacemos ahora aquí, pero aunque a algunos no les guste vamos a debatir, vamos a ganar los debates y, además, porque el pueblo nos puso aquí, vamos a ganar las votaciones. A la Argentina la vamos a construir con la Constitución que salga de aquí, que será la obra maestra de un proceso democrático iniciado y consolidado por dos presidentes que, por mucho tiempo en la historia, han dado el ejemplo histórico de que un presidente de un partido democrático elegido le entregue el mando a otro presidente de otro partido democrático elegido. Este compromiso que se firmó es con ‘el nunca más’ en 1983.

Este compromiso que en blanco y negro firman en Olivos Alfonsín y Menem, este compromiso del 10 de abril lo vamos a hacer valer. No habrá amenazas ni de la historia ni de las horcas que nos saquen de nuestro camino, ni por la cita a la escuela de Viena, porque, como decían nuestros paisanos, no nos vamos a apartar de la huella ‘ni aunque vengan degollando’.”

“…Ningún argumento referido al estatuto…”

El convencional Estévez Boero preguntó: “¿Estamos tratando el estatuto…? Pregunto esto porque realmente no hemos escuchado ningún argumento referido al estatuto. El mismo, debería aprobarse tan rápidamente como se plantea en este recinto.”

1957: con 2.015.000 votos en blanco, “todo era legítimo”…

Desde otra perspectiva, el convencional Orsi también se refirió a la etapa histórica que diversos grupos militares y políticos, a partir del 16 de septiembre de 1955 denominaron revolución libertadora:

“Se asesinaron civiles y militares en distintos lugares del territorio nacional, pero como a pesar de que un antecesor del Partido Socialista dijo que se había acabado ‘la leche de clemencia’, no pudieron resistir el embate del pueblo y decidieron convocar a una Convención Constituyente. Esa convención se reunió aquí en el Paraninfo, supongo que en esta misma sala se reunió alguna comisión, y entonces, pasando por encima dos millones quince mil ciudadanos que votaron en blanco en mayor cantidad que cada uno de todos los partidos políticos concurrentes, la figura intelectualmente máxima -por así decirlo- del Partido Comunista, el señor Rodolfo Ghioldi, vino y dijo, allí en el Paraninfo de esta Universidad: ‘que todo era legítimo’ y que con tal de aplastar a los seguidores del ‘tirano’…

Esa convención tenía legitimidad de origen. Pero claro, la de la convención. A pesar del arresto de su hermano Américo Ghioldi y otros que viven todavía, no consiguió perdurar en el tiempo y se fueron desgranando poco a poco y tanto es así que a pesar de haber votado el artículo 14º bis y las modificaciones de las facultades del artículo 60º, aquí, en este mismo lugar en setiembre de 1957 esa constituyente desaparece y desaparece por el contubernio entre los antiguos fraudulentos y los sostenedores de la bandera roja. ¿Por qué?

Porque tanto el señor Rodolfo Ghioldi como los señores representantes y beneficiarios del antiguo fraude tenían que terminar como terminaron, es decir, ignorados por el pueblo. A pesar de que en su origen el gobierno que lo convocó había violado el artículo 30º, no solo eso, sino que lo había desconocido, lo había abrogado, porque se convocó a una Convención Constituyente por el mero hecho de la fuerza.”

“Hoy se vienen a desgarrar las vestiduras…”

Afirmó el convencional: “Hoy se ha manifestado que se va a decir en el recinto -vamos a aceptar el debate- que por interpretación que hizo la comisión de Asuntos Constitucionales del Senado, del artículo 71º de la Constitución que considera a la Cámara de Senadores como Cámara de origen, que dio sanción definitiva con los dos tercios de los miembros al texto de la ley 24.309.

Hay temas meramente opinables, hoy se vienen a desgarrar las vestiduras algunos de los representantes, miembros o militantes ocasionales de algunas de esas mismas líneas, para decir que se está violando substancialmente o esencialmente la Constitución, cuando se desconoce…, que los representantes de esos dos grandes partidos tradicionales argentinos, que son la Unión Cívica Radical y el Partido Justicialista, han traído a esta Convención Constituyente 212 constitucionales, elegidos por el sistema D’Hont, que es el sistema proporcional aplicado por primera vez en el país, precisamente en l957, que, como se decía en aquellos tiempos, no deja casi a ningún elector sin representante, no se puede venir a decir que dos personas hicieron un Pacto ignorando que ese pacto llevado al Congreso de la Nación obtuvo la sanción prevista por el artículo 30º, es decir, por los dos tercios de la totalidad de los miembros de los respectivos Cuerpos integradores del Congreso”.

No se quiere recordar a Aramburu y Rojas ordenando los fusilamientos

Destacó el convencional Orsi: “Pero claro, no se quiere recordar a Aramburu y Rojas, que mandaron a fusilar a los ciudadanos argentinos porque había sido peronistas; no se quiere recordar a Aramburu y Rojas, los cuales sólo eligió el señor Rodolfo Guioldi y Américo Guioldi, que se dijo que se había acabado ‘la leche de la clemencia’ y habían dictado el decreto 4161, por el cual todas las mujeres y hombres militantes del Partido Peronista no podían participar en el proceso electoral de 1957. Yo era un hombre joven, había sido constituyente del año l949 en Buenos Aires y a mí no me preocupaba que me proscribieran, pero yo he visto…, proscriptas a humildes mujeres por el mero hecho de haber sido secretarias de actas de una humilde unidad básica. Entonces tuvimos que votar en blanco y las urnas nos dieron 2.015.000 votos.       Se ignora el decreto 4161, se ignoran los fusilamientos, se ignora la abrogación de hecho, real positiva del artículo 30º, porque en el decreto de convocatoria de la Convención Constituyente de 1957, naturalmente, no se pudo invocar ese artículo. Se invocó, y fue defendido por Rodolfo Guioldi y Américo Guioldi, etcétera, por un señor que acaba de publicar una nota en el diario ‘La Nación’ -oponiéndose a esta reforma- llamado Pablo González Vergessio, y a mi padre y a mí, que era muchacho en el pueblo de Los Toldos, esos señores silenciaron todo y hoy vienen a desgarrarse las vestiduras invocando una democracia que ellos hollaron una y otra vez.

Constitución de 1853 y artículos no sancionados.

Dijo luego el convencional Orsi:

Por eso, y ya termino porque no es cuestión de hacer un torneo de oratoria, citaré tres o cuatro menciones más: la Convención Constituyente de 1853 aquí instalada, en Santa Fe, sancionó en diez noches la Constitución de 1853, pero no sancionó los artículos 11º, 12º, 13º, 64º, y 83º, de los cuales los 11º, 12º, y 13º son los mismos que existen en la actualidad, a los otros hay que aumentar tres número más. No fueron sancionados y yo, que fui alumno y discípulo en la Facultad de La Plata del doctor Ravignani” –Emilio Ravignani-, “sé que en el cuarto tomo de las Asambleas Constituyentes, publicó las Actas del Congreso de 1853, dictadas aquí, en la ciudad de Santa Fe, y esos artículos no fueron votados, no tienen sanción.

Todos sabemos que los artículos constitucionales no se perfeccionan con la firma de los constituyentes, se perfeccionan con esto, con el acto deliberativo y con el voto.

Sin embargo, ningún jurista argentino, y ningún abogado -y yo lo soy- nunca jamás ha dicho que estaba falseada esencialmente la Constitución de 1853.”

Constitución de 1853: cláusula no cumplida…

Siguió con su discurso el convencional Orsi: “Voy a dar otro ejemplo más respecto del artículo 30º; todos ustedes saben que el artículo 30º sancionado en 1853 no es el actual. Tenía una cláusula que dice que la primera reforma de la Constitución se debía hacer a los diez años, sin embargo a consecuencia de los episodios de Urquiza, Mitre, Derqui y compañía que todos conocemos se resolvió reformar esta Constitución. Es así que se convocó a la Convención ad hoc de 1860, pero no terminó allí. Se siguió con la falsificación y violación del artículo 30. Se violó el artículo 30 porque es obvio que las hojas del calendario habían caído a siete años y no a diez.

Se violó el artículo 30 y se lo hizo flagrantemente. La ley 234 de la Confederación Argentina votada aquí enfrente, en la ciudad de Paraná, también presenta algunas cuestiones. De los 50 diputados posibles debía haber 32 que son los dos tercios, pero hubo en el recinto el día de la votación apenas 29 o 30, de los cuales 5 o 6 votaron en contra. Luego el proyecto pasó al Senado y allí sucedió exactamente lo mismo. Es decir, con la Reforma ad hoc de 1860 se violó el párrafo del artículo 30 porque habían transcurrido solo 7 años y además, se violó en su gestación, en su desarrollo, en la modificación del número exigido.

En cambio ahora se viene a decir que porque el Senado asumió por el artículo 71 la función de Cámara de origen, la ley 24.309 esta viciada de nulidad. No…, no está viciada de nulidad y me alegra que lo digan hombres cuyo pasado partidario no pueden invocar. En cambio nosotros que venimos de la adversidad, sí lo podemos decir. Es una adversidad que nos alcanza, tanto a los radicales como a los peronistas porque nos hemos metido presos unos a otros. Pero aquí estamos, mirándonos a la cara. Otros no metieron preso a nadie, pero viven a expensas del dinero que viene de Moscú.

(Aplaudieron…)

Aclaraciones de la Presidencia..

El convencional Giacosa dijo: “…hemos votado antes un procedimiento. Ahora entramos al tratamiento en general del reglamento dejando las cuestiones previas. Con la excusa del tratamiento en general estamos otra vez introduciendo las cuestiones previas. Está en tratamiento en general el reglamento que tienen en sus manos. Esto no implica que no pueda discutirse la inclusión de cualquiera de sus cláusulas en la norma reglamento”.

Pidió la palabra el convencional López de Zavalía y preguntó: “¿Cuál de los reglamentos?, porque hay varios. Entonces me parece oportuno -para colaborar con la Presidencia- no hacer más cuestiones previas después de haber descubierto por el orador que me precedió en el uso de la palabra, que forma parte de nuestro derecho, la norma consuetudinaria de violar la Constitución.”

(Aplaudieron…)

“Pero si quieren saber cuál se va a votar, creo que puede ser este el procedimiento que solucione la cuestión: que cada uno de los convencionales que han presentado un proyecto lo fundamente brevemente. Mi intención es colaborar con la Presidencia.”

Confusión generalizada…

El convencional Yoma dijo: “Para salvar la duda de los señores convencionales acerca de esta cuestión…, no hace falta especificar qué proyecto de reglamento se va a votar, porque todos los existentes en Secretaría son proyectos de reglamento. Esto quiere decir que lo que se votará en general será la voluntad de la comisión de producir dictamen sobre un reglamento, con respecto al que existen distintas alternativas. A partir de allí, en el análisis en particular, se determinará cuál es el dictamen que genera mayor número de votos.”

El convencional Bassani expresó: “Creo que hay una confusión generalizada. Aquí hay que votar un reglamento. Nosotros planteábamos que se vote -como lo dijo el convencional por Entre Ríos- y que se trabaje sobre dicho reglamento”

Pidió a la Presidencia que “someta a consideración los distintos proyectos de reglamento que han sido presentados” y el convencional Estévez Boero recordó que había “una lista de oradores”, apoyándolo el convencional Cullen:

“Sí, hay una lista de oradores que se debe respetar”.

Está en tratamiento el Reglamento, en general…

Dijo el Presidente Giacosa: “Admito que hay una lista de oradores, pero es evidente que estamos abandonando el carril de procedimiento que nos habíamos fijado, porque volvemos al tema de las cuestiones previas que habían sido desechadas mediante votación y no está dispuesta esta Presidencia a computar cuántos convencionales más van a apartarse de ese procedimiento. Entonces vamos a acotar el funcionamiento de esta comisión en lo que hemos resuelto con una votación, porque eso sí ya lo tenemos claro.   Estamos tratando el reglamento en general. Entiendo que la proposición del convencional Yoma es una manera de avanzar un grado más. Vamos cortando en rodajas muy finas este salame. Vamos a tener la decisión colectiva del Cuerpo de que aprobemos un reglamento, porque en esta comisión…”

Acotaciones… acotadas…

El convencional Albamonte manifestó: “Esa decisión ya está tomada, señor presidente” y la respuesta de Giacosa fue: “No está aprobado el reglamento, recién lo cortamos en la segunda rodaja”.

El convencional Guerrero le recordó que tenía “una lista de oradores”.

En ese momento el convencional Bassani propuso a la Presidencia: “pida que se retire de la versión taquigráfica la palabra ‘salame’,…

Contestó el presidente Giacosa: “No veo qué tiene de malo la palabra ‘salame’…” y continuó: “Aquí hay dos alternativas, dos mociones; o votamos…”

Inmediatamente el convencional Cullen exclamó: “¡Pero cómo se va a votar si hay oradores inscriptos y estamos tratando el reglamento! ¡Usted no puede quitarle el uso de la palabra a los señores convencionales!”

El Presidente Giacosa advirtió: “He escuchado atentamente sin abrir la boca durante una hora todas las exposiciones que no se han referido al reglamento…”

Exclamó el convencional Cullen: “¡Pero usted no es Dios, señor presidente! No puede quitarle el uso de la palabra a un orador que se ha anotado en la lista. ¡Qué van a decir los otros convencionales!”

El convencional Barcesat dijo:

“Y también le pido, señor presidente, que no emita opinión sobre lo dicho; me parece muy desconsiderado de su parte”.

Contestó el Presidente Giacosa: “Les ruego que me disculpen, pero prefiero orden en las mociones que mociones de orden.”

Insistió el convencional Cullen: “Yo he presentado un proyecto de reglamento y quiero informar sobre él. Estoy anotado en la lista de oradores y usted no me puede prohibir el uso de la palabra. ¡Cómo me lo va a negar porque usted piensa hablar de otro tema! Quiero informar sobre mi proyecto de reglamento…”

Le contestaron: “…a su tiempo podrá hacerlo…”

Votaron si continuarían con la lista de oradores y resultó afirmativa.

Se busca la idea de dar un reglamento a la Convención…

El convencional Ortiz Pellegrini expresó: “Hay una moción del convencional Parente de que se vote en general el proyecto de reglamento que presentaron el Justicialismo y la Unión Cívica Radical. Con esta moción se abrió el debate en general. Yo aclaré que había 144 artículos y solamente se había debatido uno y se dijo: ‘Señor presidente: estamos considerando el proyecto de mayoría y que se ponga a votación en general.’ Lo único que se busca es la idea de dar un reglamento a la Convención. En esto no hay discrepancias. Todos están de acuerdo en que hay que dictar un reglamento.”

Reafirmó Estévez Boero: “Estamos discutiendo el reglamento” y el preopinante pidió “que se vote en general”.

Otra vez el convencional Cullen recordó: “Hay una lista de oradores” y el convencional Ponce de León pidió “que se cierre la lista de oradores”.

Preguntó el convencional Del Castillo: “¿Quiénes están anotados en la lista de oradores, señor presidente?”

Estaban anotados los convencionales, Del Castillo, Cullen, Ponce de León, Estévez Boero y Cafiero; y la lista estaba cerrada.

El rechazo del MODIN

El convencional Del Castillo dijo: “El bloque del MODIN adelanta el voto negativo en general al proyecto de reglamento presentado por el Partido Justicialista y la Unión Cívica Radical, por dos razones fundamentales: una de orden político y otra de orden jurídico. En primer lugar, consideramos que al transcribir casi textualmente en artículos fundamentales del proyecto de reglamento, la ley de convocatoria de esta reforma, se está consolidando en su espíritu la negación del artículo 30º de la Constitución Nacional y está consolidando más aún el pacto de impunidad que el partido que represento viene denunciando desde hace muchos años. El pacto de impunidad de la Unión Cívica Radical y el Partido Justicialista. El pacto de impunidad consolidado por el presidente Menem y el señor Alfonsín. Estas razones políticas hacen que por el vicio que posee este reglamento, al transferirse sobre la regulación de la Convención Constituyente, determina que se imponga un sistema de votación que imposibilitará a la ciudadanía tener una Constitución con el espíritu que animó a la votación del día 10 de abril, una Constitución que perdure, porque es una Constitución en la cual, con esa famosa cláusula ‘cerrojo’ que tiene el artículo 2º, con su complemento del artículo 5º de la ley, hace que no puedan ser tratadas en su individualidad las distintas propuestas que se consideran en esta reforma. Este pacto de impunidad, de Olivos, el núcleo de coincidencias básicas en la forma en que ha sido tratado el análisis en este recinto como ya han dicho otros señores convencionales, es violatorio del artículo 30º de la Constitución Nacional porque invade las facultades discrecionales y la autonomía de funcionamiento de la Asamblea Constituyente, y eso es fundamental para poder analizar la cuestión y así poder arribar a una Constitución que libremente pueda ser discutida en el Recinto de esta Universidad. Al negar esas facultades discrecionales se invade…

(El convencional Parente pidió una interrupción “a través de la Presidencia” con la finalidad de que “el señor convencional preopinante… precise exactamente qué cláusula del proyecto que estamos analizando establece que él no va a tener oportunidad y libertad suficiente para expresarse”.

El convencional Del Castillo contestó: “En la discusión en particular se lo haré conocer con mucho gusto”.

El convencional Parente insistió: “Usted hace una afirmación y es responsable de lo que dice”.

Respondió el convencional Del Castillo: “Por eso estoy en el MODIN”.

El convencional Parente le contestó: “Por eso goza de impunidad…”)

El quórum y la voluntad popular…

El convencional Del Castillo manifestó: “El reglamento presentado en su artículo 4º al definir un quórum para las votaciones, viola la voluntad popular. En sus artículos l24º y l30º hace lo mismo.

En consecuencia, encontrándonos ante una norma jurídica que no deviene directamente del sano desarrollo de la Convención, encontrándonos ante una norma jurídica que es cuestionada en la sociedad, como fue la ley de convocatoria, y al transcribirse eso en la parte fundamental del reglamento, que discutiremos en particular, es que nuestro bloque adelanta desde ya el voto negativo en general a este reglamento. Y ha aportado al recinto observaciones – que a nuestro juicio- tratan de subsanar estas anomalías, y tratan de poner claridad en los procedimientos que se llevarán adelante en el plenario con el objeto de poder dar claridad a esta discusión, y con el objeto de poder arribar a una Constitución que realmente pueda perdurar en la sociedad argentina.”

Propuesta de rechazo del proyecto…

El convencional Iván Cullen dijo: “Sugiero -respetuosamente a los miembros de la comisión- el rechazo del proyecto de reglamento en general que se ha sometido a la discusión de este Cuerpo. Los fundamentos van a ser muy breves. Primero, porque recoge como válida la imposición de la ley de la votación conjunta del núcleo de coincidencias básicas, cuando parece evidente que el Congreso ha invadido facultades propias del Cuerpo, dictándole un reglamento o una forma de votación determinada. Hago expresa referencia a este tema porque el reglamento no lo toma como decisión propia, sino como un acatamiento a la decisión del Congreso. Segundo, porque determina un quórum demasiado reducido para sancionar nada menos que reformas a la Constitución Nacional. El quórum es un tercio de la cantidad de convencionales, o sea 102 convencionales. Quiere decir que vamos a poder introducir artículos a la Constitución Nacional con el voto afirmativo de sólo 5l miembros de esta Convención. Esto no ha ocurrido nunca en la historia del país.”

El convencional Guerrero preguntó: “¿Dónde está eso?”

El convencional Iván Cullen siguió su discurso: “Tercero, porque los plazos que se da para hacer uso de la palabra también deben ser modificados y ampliados para dar oportunidad a los convencionales de expresarse. Concretamente sugiero a la comisión que tenga en cuenta el proyecto de reglamento que he presentado, cuyos fundamentos allí obran y en síntesis determinan tres innovaciones parciales. Una establece un mecanismo de votación separado de temas ineludibles, en segundo lugar un mecanismo de posibilidad de adhesión de los bloques independientes a los que me referiré luego en particular, en tercer lugar un mecanismo de trabajo con una sola comisión redactora y dos subcomisiones referidas a distintos temas que están incluidos en la convocatoria.”

El Pacto de las mayorías del pueblo argentino…

El convencional Ponce de León manifestó:

“En primer lugar quiero señalar que ha sido una descortesía reiterada el hablar del Partido del Pacto. Ni un partido centenario como la Unión Cívica Radical ni un partido cincuentenario como el Justicialista, han conformado ningún Partido del Pacto. Se han encontrado como partidos patrióticos en la historia argentina en el momento de las grandes decisiones, realmente lamento que ninguno de los señores convencionales preopinantes haya estado sentado en ese momento, pero sí han encontrado esto, irrespetuosamente llamado “Pacto de dos”, que eran, nada más y nada menos, que un expresidente democráticamente elegido por la inmensa mayoría de los argentinos y otro presidente en ejercicio, elegido también por la inmensa mayoría de los argentinos. Quiénes se iban a encontrar en la mesa de las grandes decisiones sino los dos grandes referentes de la democracia argentina.

Lamento que no haya habido ningún otro allí, nos encontraríamos los mismos que el pueblo llevó allí, los que tienen que encontrarse luego se encontrarían las convenciones de los dos partidos de la Argentina, la Unión Cívica Radical en dos oportunidades, una en Santa Rosa y otra en Vicente López y el partido Justicialista en su congreso de la Capital Federal; para luego encontrarse la Cámara de Senadores con sus dos tercios de votos, luego la Cámara de Diputados también con sus dos tercios de votos y luego se encontraron votando efectivamente el 10 de abril, una gran mayoría, más de las dos terceras partes de los votos recogidos. Entonces, a título de qué, aquellos convencionales que hemos llegado por estas vertientes no nos vamos a encontrar aquí también. ¿Qué es lo que pretenden? luego de toda esta convergencia en la transformación del Estado, en la consolidación de la democracia, en el nuevo equilibrio de poderes, en este nuevo diseño del Estado y la sociedad argentina, quieren que trabajemos por separado con alguna fracción minoritaria de aquellas que tienen dos, tres o cinco años, sin ningún tipo de prestigio, con pasado bastante dudoso, como se ha hecho referencia aquí.   No va a ser desde la emulación de la doctrina de la seguridad nacional ni desde los que se quejan de este Pacto que vamos a construir un Estado y una sociedad grande.

No se puede aceptar…, que se hable de un Partido de Pacto. La historia argentina está sembrada de pactos patrióticos, cuando en nuestro pasado los partidos eran las provincias, entonces los pactos preexistentes de la Constitución Nacional lo construyeron las provincias, no solamente desde el Tratado de Pilar, sino en la primera década de vida independiente y, posteriormente, a través de los pactos como ser el Pacto Federal, el de San Nicolás, construimos los grandes jalones, no somos producto de una improvisación, de un frente esporádico, inestable y tambaleante, no somos producto de una dignidad declamada, somos producto de la historia y en función de ella tenemos muertos, desaparecidos, exiliados, trabajadores y un pueblo que nos ha traído aquí y por eso vamos a cumplir con él. No vengan a amenazarnos con la justicia de la historia; son otros los que merecen y reciben la justicia. Aquí pareciera que ‘las perdices le tiran a las escopetas’. Hay una inversión moral y ética que no vamos a permitir que se nos cuestione. ¿Quiénes nos vienen a hablar desde el monopolio de la moral y de la ética? No falsificamos la historia, la falsificación ella está referida al odio, es producto de este sentimiento, como decía aquel genio de la ciencia político y social Don Arturo Jauretche, que en el mismo día de inaugurarse esta Convención Nacional, se cumplió un nuevo aniversario de su fallecimiento. [1]

Fue precursor del pensamiento de muchos jóvenes de nuestra generación. Pero no son ellos, ‘los profetas del odio’ los que nos van a decir a nosotros, cómo se construye la Historia del Siglo 21, no tienen ni argumentos políticos.

A todo lo que ya ha dicho el señor convencional Orsi, yo agrego que además nosotros no asistimos a aquellas nefastas noches de la toma de los sindicatos con ametralladoras en mano, cuando en la Argentina había desaparecidos, no había esas voces que se levanten como ahora contra los pactos democráticos, dónde estaban los que ahora proclaman la legalidad, cuando los encapuchados mataban…”

Exclamó el convencional Barcesat: “…En aquel entonces participábamos en la organización por los derechos humanos…”

El convencional Ponce de León siguió con sus argumentos:

“Nosotros no vamos a reglar la ética y la moral a nadie, ni tampoco el patriotismo, tenemos sobrados títulos y lo podemos exhibir, lo hacemos en nuestro nombre, no recurrimos a los votos conservadores de la Capital para traer representantes, traemos nuestros votos, no denunciamos la corrupción en Neuquén, cuando en alguna otra época jeques andinos hacían y deshacían en esa provincia.

A este debate lo podemos hacer aquí o en la plenaria y soy partidario de hacerlo, pero sin embargo ya se hizo: la gente sacó sus conclusiones y votó el 10 de abril.

Estamos aquí como producto de ese debate o acaso algunos de estos argumentos son nuevos; los argumentos que se exhiben aquí se exhiben en escritos judiciales, se dijeron en campañas electorales. Esta inmensa minoría de dos, es la inmensa mayoría del pueblo argentino que ha traído más de doscientos convencionales a esta Convención Constituyente.

Entonces…, no somos eso, porque desde lo jurídico tampoco existe ninguna argumentación. No quiero extenderme en todas las consideraciones jurídicas que suponía se iban a plantear, quiero hacer nada más que la referencia política de que nada de lo que se diga acá, podrá trastocar nuestro mandato, ni las amenazas de las ‘horcas caudinas’ ni las invocaciones a los juicios de la historia y la mención de una patria y dignidad que se tiene ahora, pero que se callaba cuando había desaparecidos y muertos en la Argentina. Nosotros…, venimos a votar a favor en general del reglamento que han presentado los bloques del Partido Justicialista y de la Unión Cívica Radical, y lo hacemos convencidos de que es el mejor reglamento apto para esta Constituyente en estas circunstancias políticas y en estas circunstancias históricas.           No se nos puede hacer cambiar, porque nada de esto lo ocultamos cuando hicimos la campaña electoral y lo vamos a seguir manteniendo como lo mantenemos aquí, como lo vamos a mantener en el recinto y en cada una de las comisiones.

Aquí se habla de ideología, se va a hablar del Pacto. Nosotros tenemos la razón de las ideas, porque el pueblo nos dio la razón en las elecciones. Vamos a seguir debatiendo en las sesiones de esta Convención Constituyente. No solo no vamos a impedir los debates en ninguna circunstancia, como no lo hacemos ahora aquí, pero aunque a algunos no les guste, vamos a debatir, vamos a ganar los debates y, además, porque el pueblo nos puso aquí, vamos a ganar las votaciones. A la Argentina la vamos a construir con la Constitución que salga de aquí, que será la obra maestra de un proceso democrático iniciado y consolidado por dos presidentes que, por mucho tiempo en la historia, han dado el ejemplo histórico de que un presidente de un partido democrático elegido le entregue el mando a otro presidente de otro partido democrático elegido.

Este compromiso que se firmó es con “el nunca más” en 1983.

Este compromiso que en blanco y negro, firman en Olivos Alfonsín y Menem, este compromiso del 10 de abril, lo vamos a hacer valer.

“No habrá amenazas ni de la historia ni de las ‘horcas’ que nos saque de nuestro camino, ni por la cita a la escuela de Viena, porque, como decían nuestros paisanos, no nos vamos a apartar de la huella ‘ni aunque vengan degollando’.”

Tratando el estatuto…

El convencional Estévez Boero preguntó: “¿Estamos tratando el estatuto, señor presidente? Pregunto esto porque realmente no hemos escuchado ningún argumento referido al estatuto. El mismo debería aprobarse tan rápidamente como se plantea en este recinto. Debe ser difícil encontrar argumentos para aprobar este articulado, porque no se los menciona. Se ha pasado por la historia, cada cual cuenta la historia como la lee, tienen derecho a hacerlo. Lo importante es aprender de las referencias históricas que hacía el Convencional Orsi, de cuáles son los requisitos que debe tener una reforma constitucional para mirar en el tiempo y ser positivo a la Nación.”

Un recuerdo de la convención de 1957…

Dijo el convencional Ponce de León: “Yo estuve aquí en l957…, estuve como secretario del bloque del Partido del Trabajo y estaba también un pariente suyo…, como constituyente, a quien le rindo esta noche mi homenaje: a Juan Carlos Belli.”

(Así consta Juan Carlos Belli en la primera versión taquigráfica reproducida en computadora, y es necesario tener en cuenta que entre los 125 convencionales que se incorporaron en 1957, están incluidos Juan Carlos Deghi, Juan Carlos Mafia y Juan Carlos Pugliese, todos representantes de la provincia de Buenos Aires. En aquellas circunstancias, 80 convencionales optaron por no incorporarse.)

Rememoró el convencional Ponce de León:

En un despacho que hicimos conjuntamente, impugna la convención, la validez de la constituyente, declaramos la vigencia de la Constitución de 1949 y nos retiramos de esa constituyente.

Espero que, si la vida me ha dado la oportunidad de volver a este mismo recinto, nos manejemos en otra forma, que no nos obliguen nuevamente a retirarnos de otra constituyente, por no garantizar las bases mínimas que pensamos debe tener un debate constitucional. Un debate constitucional es muy importante en un mundo nuevo, señor presidente, donde el sistema de la confrontación ha sido superado y desechado, estamos en el mundo del consenso y donde no es posible avanzar sin el consenso, porque los avances que se hacen presuntamente sin él no tienen fuerza para aplicarse y regir históricamente.”

Más allá y más acá de una jugada de “truco”…

Expresó luego el convencional Ponce de Léon:

Nosotros celebramos la iniciación del diálogo entre dos dirigentes de partidos políticos, porque no parece que llegó la época de la reflexión, habían dejado de ‘jugar al truco’, que venían jugando desde hace años y que el pueblo era el que pagaba los ‘porotos’.

No parece que el diálogo era el camino, pero no el diálogo excluyente, no el diálogo absoluto, no ese diálogo que genera las condiciones para una Constitución y esto lo tenemos que aprender de esta historia. Reconocemos la importancia de la mayoría para la configuración del pensamiento democrático. Lo que no podemos reconocer es el derecho a la exclusión, a la imposición, porque no hay mayoría que legitime o legalice la exclusión, ni que legitime o legalice la imposición.

Mirada hacia Europa…

Dijo el convencional Ponce de León:

Y si tomamos nosotros los ejemplos de la constituciones contemporáneas, veríamos que en Italia la Constitución de 1948 que la ha regido durante los últimos cincuenta años, fue el resultado del consenso, en un momento al finalizar la segunda guerra mundial. Lo mismo sucedió en España, con avances que compartimos y otros que no compartimos, con los acuerdos de la Moncloa sin exclusión, con participación de todos los sectores. Esto es lo que nos debe enseñar la historia y esto lo debemos tratar de aprender. No hay atajo para la historia, la mesa del debate es trabajosa como es la mesa de esta comisión, pero es rica en defender y dar paso a la democracia y debemos tener la paciencia del disenso, la paciencia de escuchar, debemos tener la paciencia de pagar el tiempo que exige la realidad, que tiene un tiempo que es parte de esa realidad.

Aquí yo no creo que los hombres del Partido Justicialista o los radicales hayan querido configurar un proceso inconstitucional; yo creo que han deseado generar el proceso más constitucional posible, lo que pasa es que la norma jurídica parte de un requisito que es la igualdad de todos ante la ley y no puede ser una ley constitucional cuando la voluntad de dos, o de dos millones, es más importante que el resto, y no está en paridad de igualdades. Entonces no se puede generar un mecanismo constitucional si tenemos que proteger con una ley un acuerdo entre firmantes que no se tienen confianza, ni llevarla a cabo en medio de una Convención; si hubiera confianza no tendría que haber recurrido a la aberración del ‘paquete cerrado. Es una aberración desde todo punto de vista metodológico. Si hubiera confianza se votaría cada punto por cada punto y se confiaría en la palabra del otro, yo voto el tercer senador y vos me votás la reelección. Pero como no la hay, se va al mecanismo de este ‘voto en conjunto’ que se traduce en este estatuto que es el artículo 130º.

En torno a “la Fe” del presidente…

Siguió con su discurso el convencional Ponce de León: Pero además hay cosas que son peores, hay cosas que se escapan a estos acuerdos de reaseguro entre los pactantes que han querido tener una voluntad cautiva para este pacto que no se puede silenciar y que es terriblemente arbitraria, es el problema de la fe del presidente de la Nación. Aquí ninguno de los pactantes deja de profesar la fe que tiene nuestra Constitución, que es la Católica Apostólica Romana. Esta es una exigencia histórica del ejercicio del derecho de patronato, que daba al gobierno argentino la posibilidad de introducir su voluntad en el nombramiento de los obispos propuestos por la Santa Sede. Durante el gobierno de Arturo Illia, la Argentina renunció al ejercicio del patronato y en consecuencia no tiene lógica esta exigencia constitucional, lógica que tenía antes en aquellos mecanismos donde, evidentemente, un musulmán, un judío o protestante no podía nombrarle obispos a la Iglesia Católica, porque desde que se renunció al ejercicio del patronato, hace aproximadamente treinta años, esta cláusula no tiene sentido. Pero tampoco tiene sentido ético haberla incluido en el paquete cerrado, porque esto no ponía en peligro las aspiraciones políticas de ninguno de los pactantes. Pero aquí se sumaban votos cautivos, del 25% de los argentinos, que según la Secretaría de Culto no es católico apostólico romano, es musulmán, protestante o judío o tiene otras religiones o ninguna.

Entonces este mecanismo infernal pone al judío, al protestante, al musulmán, al ateo, al agnóstico, en una disyuntiva siniestra, o voto a la reelección y el tercer senador o mis hijos, mis hermanos de fe quedan sin el derecho de ser presidente de la Nación Argentina. La inclusión de ese punto en el Pacto es sumamente temeraria, es absolutamente inmoral, antiética, es jugar y cotizar políticamente la creencia de un sector importante de los argentinos.

No es un problema de dos representantes y tres no representantes, es un problema donde es necesario respetar reglas mínimas de juego, reglas mínimas de derecho sin las cuáles no hay posibilidad de convivencia, porque los números no pueden legitimar la exclusión, ni la desigualdad ante la ley. Rousseau decía que era necesario para discutir las cosas más importantes, como puede ser una Constitución, los máximos consensos, cada vez más cerca de la unanimidad. Esto es lo que da solidez a las constituciones institucionales. Aquí la reglamentación de este proyecto produce un derecho al desborde de quienes son partidarios del Pacto de Olivos, de quienes lo han suscripto. Aquí se llega al absurdo de imposibilitar -lo digo parafraseando al santafesino Lisandro de la Torre- por medio de la reglamentación la tarea que se ha encargado al Cuerpo que es el reglamento. No se ha limitado como lo dice la propia ley la legitimidad que el pueblo defiende. Dice la ley que la Convención, se ha de regir por el reglamento de la Cámara de Diputados de la Nación y aquí se ha adoptado un reglamento con cláusulas totalmente contrarias al espíritu del reglamento de la Cámara de Diputados. Aquí no se ha cumplido el artículo 13 de la ley que dispone que esas facultades no excedan las del Congreso como sostenemos nosotros. Se sostiene que no se excedió. Se dice que la ley es legítima, pero cuando no convence se vuelve sobre ella como se ha hecho. Al respecto les voy a dar los números concretos.

Acerca del quórum…

Se desconoce el quórum para sesionar, en vez de establecer un quórum mayor por la importancia se lo disminuye. En lugar de pedir el 50% se pide un tercio para empezar a sesionar, total la Constitución es menos importante que la ley. En el Congreso se puede debatir con el 50% de los miembros presentes, para comenzar a debatir la Constitución con este reglamento se va a poder hacer con un 30%. Es menos importante en relación con la presencia de los diputados, el debate de la Constitución que el de una ley. Esto está en el artículo 4º del reglamento. Se le otorga más facultades al presidente de la Convención que las que tiene el presidente de la Cámara de Diputados, según los artículos 24, en incisos varios, 27, 107, 116 y 134. Se conceden facultades a los secretarios que no tienen los secretarios de la Cámara de Diputados, artículo 29, incisos 10 y 12, y artículo 31.   Se limitan las comisiones al cuestionado Pacto de Olivos, pero a su vez se crea una supercomisión, la que va a hacer de rastrillo, la que va a ser la boca, no se puede pasar nada fuera del funcionamiento de la Comisión de Redacción, limita el funcionamiento de las otras, actúa en forma de filtro. Esto según los artículos 55, 58, 66, 84, 89 y 99.   El artículo 52 establece el voto ponderado de la Comisión de Labor Parlamentaria, cosa que no existe en la Cámara de Diputados. A pesar de eso en la Cámara de Diputados se puede ordenar formalmente el debate y el funcionamiento. Aquí se impiden el debate en todos los temas que serán reformados, su voto en forma individual y la presentación de proyectos sobre los temas que la ley considera no habilitados. Esto se desprende de los artículos 44, 61, 62 y 95. Es decir que se intenta ratificar en el reglamento todos los cuestionamientos que le hacemos a la Constitución y a la ley 24.309, especialmente en sus artículos 5º y 6º que configuran un exceso de poder constitucional.   Aquí hay un costo jurídico, económico y político, que la Constitución no puede medir. El problema está en que el precio lo pagan nuestros hijos, lo paga nuestra Nación. No es que implicará que sean condenados al paredón, no es que sus nombres serán inscriptos como traidores a la Patria. El tema es mucho más grave. Cada uno de los errores que cometemos cuando queremos admitir cosas que no tienen que admitirse. Rompemos las instituciones, desgastamos la credibilidad de la gente, las futuras generaciones de argentinos y la Nación al tener que pagar este precio. Este es el tema por el cual una arbitrariedad da lugar a una arbitrariedad mayor. Esta es una ley que se cumple inexorablemente.   Este reglamento creará antecedente para que en el futuro se intenten manejos más ilegítimos y más ilegales y se siga llevando al país al fondo de la credibilidad de las instituciones. Nosotros por sobre todas las cosas, los argentinos, hemos vivido un camino de ‘golpes’ como el mayor parangón de nuestra historia. Tenemos que llamar a la responsabilidad de ‘una peña de jefes militares’ a la responsabilidad civil de quienes los acompañaron alguna vez y de los que no hemos sabido manejar las instituciones. Esta responsabilidad la tenemos que asumir nosotros frente a la posibilidad de reformar la Constitución. Por todo esto decimos que es ilegal el proyecto de estatuto que viola la igualdad que garantiza el artículo 16 de la Constitución Nacional. Se ha elaborado una propuesta de reforma con la gente que ha firmado el Pacto de Olivos, porque son fuerzas políticas que tuvieron la oportunidad de debatir. Los convencionales de las fuerzas que no firmaron el Pacto se ajustaron a una cuestión de plebiscito por ‘sí’ o por ‘no’. Tendríamos que votar. Los que firmaron el Pacto de Olivos saben cuáles son los puntos fundamentales, cuáles son los que figuran en el Núcleo Básico de Coincidencias y votarán de acuerdo a lo previsto. Los que no adhirieron, no tienen ningún derecho.”

1923: proyecto radical de reforma del “Senado”…

El convencional Parente manifestó:

“Respeto al señor convencional Estévez Boero por la trayectoria de su pensamiento amplio y democrático. Pero quiero aclarar que nosotros estamos aquí en virtud de la ley nacional 24.309 de necesidad de reforma y no del Pacto de Olivos. Yo comparto el criterio, pero se vive una situación política que a todos preocupa. Nuestro partido durante muchos años se vio preocupado por el tema, así como otros que en su momento dieron quórum para la ampliación de los miembros de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

El presidente de nuestro partido -ex presidente de la Nación- anunció desde un principio el desastre al cual iban a llevar a la Justicia y a la misma Corte. Pero esto no se resolvía diciendo todos los días ‘ese es un problema de la Corte Suprema’; se resolvía acordando una salida. En cuanto a la situación del Senado de la Nación, ustedes sabrán que varios de los senadores de la Nación viven en la Capital Federal y representan a las provincias argentinas. ¿Saben desde qué año el Radicalismo está pensando en reformar el Senado de la Nación? Desde 1923. En este acuerdo político hubo que poner muchas cosas sobre la mesa. Creo que el presidente de nuestro partido puso toda su garra y todo su prestigio político y -como bien se dijo aquí- actuaron producto de las desconfianzas que se tenían y si los radicales tuvimos muchos años de desencuentros que ocasionaron muchos disturbios, por eso hubo que votar la ley como se votó. Esto hay que reconocerlo, pero seguramente, usted me dirá que toda esta batería institucional mejora la situación institucional de la Argentina, mejora el Senado, la transformación de la Justicia y, seguramente, la composición de la Corte Suprema, así como que en el futuro mejorará la forma de designación de los jueces.    No digo que el problema de la justicia se va a resolver mañana, pero probablemente sus propios hijos… -no tengo la suerte de tenerlos- el día de mañana, tendrán una Justicia mejor, con más jueces en la Corte Suprema.   Todos los procedimientos políticos son opinables; este mecanismo de reforma es profundamente opinable, por cierto. Lo que nosotros debemos tratar es de no dejar presente aquí una sospecha por la mala fe de quienes hicieron este acuerdo. Creo que el presidente de mi Partido se pudo equivocar, como cualquier hombre político.

En lo que también creo -por eso muchos de nosotros estamos aquí- es en el patriotismo, en la generosidad y en el emprendimiento por una mejor Argentina que se pone de manifiesto en estas circunstancias.”

El análisis del instrumento jurídico…

El convencional Estévez Boero expresó su “recíproco aprecio al señor convencional, pero aquí no estamos avalando el patriotismo ni la honradez de nadie, sino analizando un instrumento jurídico que puede ser apto o no para lograr esos objetivos.   No quiero entrar en el temario de cómo es la Justicia o cómo podríamos haber hecho el Senado federal. En fin, eso lo hablaríamos en otros puntos de la reforma, aunque como algunos temas están cerrados, poco se podrá hablar. Pero quiero decir que con este reglamento se viola la libertad, porque se les impide a los señores convencionales presentar proyectos de resolución sobre los temas a reformar -de acuerdo con lo que establecen los artículos 61 y 62- y votar en forma individual cada materia a reformar, es decir, nos impide discernir entre lo deseado y lo no deseado, de acuerdo con lo que disponen los artículos 130, 131 y concordantes.

El proyecto de reglamento viola la libertad de conciencia de cada constituyente, porque esta libertad -como lo dice Munro- es la libertad del ciudadano de creer en lo que quiera, que no se garantiza cuando una ‘bomba antidemocrática’ limita la posibilidad de opinar, como es el caso de la ‘bomba’ que se pretende aprobar.   En definitiva…, creemos que este es un reglamento que tiene falta de razonabilidad, en el sentido estricto de razonabilidad que equivale a justicia, y soslaya uno de los valores fundamentales del derecho.

En síntesis…, el contenido de este proyecto de reglamento tendrá similares objeciones que se han realizado ya y está marcado por su falta de razonabilidad, legitimidad y legalidad. Por ello nosotros votaremos en contra en el momento de tratarse su aprobación en general.”

El debate antiguo…

El convencional Juan Pablo Cafiero dijo: “Los discursos provechosos que se han escuchado y que hacen a ir facilitando y aceptando el necesario debate que debe tener esta Convención, por momentos parecen contradictorios con el camino que se sigue desde la Comisión de Peticiones, Poderes y Reglamento. Yo lamento que esto sea así. Con toda sinceridad aspiraba a integrarme a una comisión donde los elementos para el debate fueran mucho más abiertos y mucho más directos, con mayor posibilidad de contrastar ideas y diferentes propuestas. Pero la proyección que está teniendo este debate me llama la atención y me hace poner con los brazos en alto por lo que va a suceder con posterioridad en el plenario de la Convención.

He visto una síntesis, una pequeña demostración de fuerzas representadas en esta comisión.. Escuché con preocupación una línea de pensamiento que realmente me llama la atención. No hago una cuestión personal hacia quienes fueron autores de esas palabras, simplemente veo que es una consecuencia de una especie de ‘ala dura’ en esta convención, para generar cierto clima de intolerancia, discursos muy interesantes desde el punto de vista de la historia, pero que son historias parciales. Por ejemplo, escuché con mucha atención al convencional Ortiz, que hizo un relato que me conmueve por mi historia, por mi origen, porque yo también como peronista siento mucho, quizás, como él. Pero me parece parcial que cuente todo y no incorpore en su relato la amistad última, tan genuina como legítima, del presidente Menem con el almirante Rojas. ¿Por qué no lo comenta? Cuenta la parte de la historia que le conviene. Entonces, recorto mi cuota de confianza. Escuché al convencional Ponce de León que reclama por una historia vinculada a la defensa de los derechos humanos y hace una sentida defensa del gobierno de Menem, que tiene justamente dos ministros que provienen del proceso militar: el de Defensa, Oscar Camilión, y el de Economía, doctor Cavallo. Entonces, vuelvo a pensar que es contradictorio, que es parcial. ¿Cuándo podremos hablar la historia con la verdad, aunque tengamos que aceptar cargas para nosotros mismos? Estoy dispuesto a decir mis errores, si sirve decirlos. Pero me parece que volvemos al debate antiguo, al debate de los dichos personales para acusarnos, a la intolerancia, a las imposiciones. Y el reglamento es parte de eso, de esa ‘ala dura’, que flota aquí adentro. Primero, cómo se integró la lista de esta comisión; todos saben que la hemos impugnado y lo mantenemos. Luego, los mecanismos para sacar el debate que hace a la razón de las cuestiones previas y proyectos que planteamos y que hacen a la legitimidad de la Convención que nos ha dado mandato para redactar el reglamento. Y tercero, el reglamento que ha sido distribuido con el nombre de quienes suscribieron el pacto de Olivos, incluso pareciera que todo el país estuvo detrás del pacto. Acá había presiones, acá hay pluralismo, acá no hay algunos más que otros, hay partidos que tuvieron distintos pulsos electorales, pero todos llegamos por la fuerza del voto y eso legitima el mandato que estamos cumpliendo aquí y en función de ese mandato, de ese plural voto de la sociedad, pedimos un plural reglamento para la Convención y pedimos esa pluralidad porque además en la lectura política más íntima del Pacto de Olivos, el socio más importante del gobierno para el pacto ha disminuido su capacidad electoral de manera importante, y porque el mismo gobierno también ha disminuido sus guarismos electorales de manera importante y porque el Frente Grande como otras fuerzas ganaron en algunos distritos y ocupan posiciones políticas absolutamente responsables que deben ser atendidas en el conjunto plural de esta comisión. En consecuencia, cuando leo el reglamento que preparó el pacto hegemónico, digo: acá hay un traslado del Pacto de Olivos al reglamento. Se quedó en el antes de las elecciones, no hubo un 10 de abril donde quedó mediatizado ese pacto por medio de la voluntad popular, y lo que debía ser el 80% , es apenas algo más del 50%. Entonces, si traslado el Pacto, es lógico que éste sea el reglamento, porque es el reglamento de la imposición, el reflejo de la mordaza, nadie puede hablar, porque todo viene de la historia, del pasado, del abrazo de Perón y Balbín, del abrazo de Menem y Alfonsín, ese reglamento no contempla nada del resto que no sea Pacto, esto no es democracia, la base de la democracia es también el pluralismo, es la práctica de la tolerancia entre las distintas fuerzas políticas, no la práctica de la imposición. La ley declaratoria de la necesidad de la reforma y las elecciones del 10 de abril tienen que ser computadas para redactar un reglamento, no se puede llevar por delante a todo el resto de las fuerzas políticas porque van a abrir nuevamente heridas en Argentina, otra vez la arbitrariedad va a ganar por encima de la razón y otra vez la imposición por encima del consenso y del diálogo. En mi caso particular que vengo de una fuerza del Peronismo, donde Perón terminó diciendo que ‘para un Argentino’, no había mejor que ‘otro Argentino’, encontrarme, después de 20 años, con este escenario, me parece sumamente contradictorio. Me parece un bofetazo a ese mensaje. Fíjense ustedes quiénes son las autoridades que defienden este proyecto, yo les pido que lean las cláusulas que quieren imponer en la Convención. No puede ser que le impidan a los convencionales presentar proyectos sobre los temas que no son habilitados, es decir exclusivamente pueden hacerlos sobre los temas habilitados. Tampoco puede crearse una comisión de redacción que es una Convención -en paralela- una Convención en paralela donde ni siquiera pueden participar los convencionales que no son parte de ella, ni siquiera pueden estar presentes, vale decir que habrá un ‘cerrojo’, cuando en las demás comisiones pueden asistir y opinar. No pueden imponer una ‘mordaza’ como ésta al conjunto de convencionales, porque se lo están haciendo al resto de la sociedad, y a quienes votaron el Pacto, a miles de peronistas, radicales, independientes y de argentinos que creyeron en la bondad de un pacto para salir de una crisis, pero nunca dieron mandato para que se cerraran las bocas y las ideas y no se pudiera escuchar a nadie en la Convención. Eso no es mandato popular. El mandato popular es ponerse a discutir la mejor Constitución para los argentinos, y esto no está dentro del reglamento, el reglamento es una ‘cadena’, es una ‘mordaza’ un ‘acto de censura’ puesto en distintos artículos y creo que es intolerable desde ese punto de vista, todo reglamento tiene fuentes que respetar porque es un reglamento inscripto en el Derecho Parlamentario y ese derecho no comenzó ese 25 de mayo sino hace mucho tiempo, basado en normas de la Constitución, en doctrina judicial y parlamentaria, en el reglamento de la Cámara de Diputados de la Nación, en los reglamentos de las legislaturas provinciales, todo ello forma un contexto que constituye la fuente del derecho parlamentario. Aquí en este reglamento, no hay nada de eso. Es un “acto de sorpresa”, no expresa una buena fe al iniciar una Convención Constituyente. Fíjense ustedes que al artículo 56 de la Constitución Nacional habla ya de un quórum para dar inicio a las sesiones, nosotros en el reglamento vamos a bajar las condiciones que impone nuestra Constitución, que lógica `parlamentaria estamos siguiendo para modificar ese quórum, esto significa que han hecho las cuentas diciendo ‘tenemos tantos convencionales en el pacto que podemos iniciar las sesiones y con tal número llegaríamos al quórum’, con esto, evidentemente, se esta manipulando la Convención, es un manejo arbitrario de la cosa.

Concretamente les pregunto por qué no seguir la regla del quórum establecida en la Constitución, porqué modificarla.”

Aclaración sobre el quórum…

El convencional Rodríguez Sañudo dijo “Creo que en este tema del quórum no se tiene en cuenta que esta convención tiene un límite de tiempo que son tres meses. El quórum no se ha fijado para nada, se forma en todas las asambleas con la mitad más uno de los convencionales, tratándose de votaciones en donde se deciden cosas el quórum es la tercera parte, entonces, este quórum limitado no tiene que ver para nada con otro tipo de decisiones, mientras tanto se está poniendo ante la opinión pública un tema que no es una cuestión decisiva”.

El convencional frentista Juan Pablo Cafiero expresó: “Interpreto la diferenciación que hace el señor convencional con respecto a que existen dos tipos de quórum, el quórum de inicio nos indica claramente que van a dar comienzo las sesiones con un número estrecho, y luego se votará sin escuchar nada en función de la obediencia partidaria, del compromiso…”

(Voces de varios convencionales…)

El convencional Parente manifestó: “Conozco al convencional Cafiero desde hace varios años y he tenido oportunidad de escucharlo en sesiones de la Cámara muy atentamente y en altas horas de la madrugada y en la mayor de las soledades, no voy a negar sus conocimientos, pero creo que no podemos venir a hacer sofismas a esta reunión, porque él conoce muy bien que las sesiones de la Cámara necesita quórum para dar comienzo a la sesión y por razones que no daré pero que son atendibles, se les posibilitan que sigan debatiendo, esta es la realidad. No digo que esto sea lo aconsejable, tampoco es antirreglamentario, está perfectamente contemplado. El señor convencional Cafiero sabe que para votar este reglamento debe hacerse por mayoría de los presentes, o sea la mitad más uno. No exageremos a punto de demostrar lo indemostrable, pero que no se preocupe porque así como lo escuchamos hoy, lo haremos en las sesiones plenarias. Lo he escuchado con sumo interés en las sesiones de la Cámara de Diputados de la Nación, siempre fue digno escuchar una exposición”.

Continuó con sus argumentos Juan Pablo Cafiero: “Siguiendo el criterio del señor convencional Parente, si el inicio de una sesión se puede hacer con un número menor al total y luego por distintos motivos se consigue un número mayor para las votaciones…”

(El convencional Albamonte expresó: “Esto es un diálogo…”

El Presidente Giacosa aclaró: “Acepto la mención del artículo 4º a propósito de una fundamentación global de su oposición al proyecto, pero me parece descomedido insistir sobre un debate sobre el artículo 4º, ya tendrá la oportunidad de hacerlo”.

Respondió Juan Pablo Cafiero:

“Acepto su sugerencia, aunque no lo de ‘descomedido’.”

Sobre las comisiones…

Manifestó el convencional Juan Pablo Cafiero: “Otro punto que me parece que el reglamento debía haber previsto de otra manera es el de las comisiones. Obviamente las comisiones son fiel reflejo del Pacto y entiendo que debe pensarse en una ampliación de las que están definidas en el reglamento oficialista, para que las mismas puedan recepcionar las diferentes inquietudes de los convencionales, producto de las elecciones, de sus aspiraciones y de objeciones lógicas para mejorar el sistema constitucional…”

El convencional Parente expresó: “Creía que usted estaba estrictamente defendiendo el proyecto de reglamento presentado por el Frente Grande, que iba a fundamentar los motivos para avalar el mismo, pero lo que no puede hacer es inmiscuirse en el reglamento de la mayoría. En este caso tiene la posibilidad del mundo de establecer sus objeciones cuando se trate en particular”.

Respondió Cafiero: “En este momento estamos debatiendo el reglamento de la mayoría, si no me hubiese interrumpido el señor convencional, habría escuchado la defensa de nuestro propio proyecto. Lamento que se hayan incorporado nuevas facultades al presidente de la Convención, entre ellas la de suspender sesiones de manera arbitraria.     Ha costado muy caro a la vida institucional del país sostener dentro de las facultades del presidente la posibilidad de retener correspondencia que no crea que tenga que ver con el Cuerpo. Recordemos el caso de Catamarca, cuando el actual Presidente de la Convención Nacional y en ese momento Presidente del Senado, retuvo una carta de renuncia de una senadora y la retención causó una conmoción institucional muy grande.   Ya que revisamos el reglamento, ése punto deberíamos revisarlo, de modo que todas las cartas que reciba el presidente sean expuestas para que los convencionales, los asesores y los empleados puedan tener conocimiento de ellas, por supuesto siempre que las mismas no sean privadas.

“Diputados ‘truchos’…”

Dijo el convencional Juan Pablo Cafiero: Teniendo en cuenta esos antecedentes no nos olvidemos cuando discutamos el reglamento que no hace mucho tiempo en la Cámara de Diputados se sancionó una ley que privatizaba Gas del Estado donde hubo cinco diputados ‘truchos’, por una falta de control entre quienes estaban sentados en las bancas. Entonces en el reglamento hay que poner mecanismos que impidan que se reiteren esas situaciones que son absolutamente ilegales y que han provocado grandes conmociones, como el caso del diputado ‘trucho’ y el caso de Catamarca. Más aún cuando tenemos una Convención integrada por el mismo Presidente del Senado y un Vicepresidente integrante de la Cámara de Diputados donde sucedieron estos hechos que no deben volver a repetirse.

La integración de los bloques también va a merecer la objeción en la forma en que está redactada, porque nos parece una elemento agraviante para la libertad política que deben tener los convencionales. La posibilidad de crear comisiones especiales nos parece que no es para una Convención tan corta, que exista esa facultad nos crea temor porque son facultades de la Presidencia, aunque tenga que hacerlo con el favor del Cuerpo, pero no forma parte del debate de esta Convención.   Otro tema que nos ha sorprendido es la existencia de sesiones secretas en las que el periodismo ha sido excluido, y solamente van a poder participar los miembros de la misma, porque en una Convención que va a modificar la Constitución Nacional, ¿cuál es el objeto de que sea secreta? ¿de qué cosa secreta del Estado se puede llegar a hablar si vamos a estar discutiendo la introducción de reformas a la Constitución Nacional?      Me parece que ese artículo referente a las sesiones secretas puede convertirse en un agravio a la libertad de prensa y a la libertad de información. Hacemos la advertencia de que las sesiones secretas son inconstitucionales e ilegales, y nosotros vamos a poner todos nuestros esfuerzos para que no se realicen esas sesiones secretas, a espaldas del pueblo, dentro de la Convención. Por supuesto que caen dentro de esta crítica las funciones de la supercomisión de Redacción y la forma en que la Comisión de Labor Parlamentaria va a funcionar, es decir, por medio del voto completo.      Estas son críticas al fondo de cuáles van a ser los mecanismos y las reglas que va a tener la Convención…”

(Algunas voces desde las bancas determinaron que el convencional frentista expresara: “Señor presidente: si logra silencio, sigo”…

La Presidencia rogó “silencio y que se guarde el orden debido para que el señor convencional prosiga con su exposición.”.)

Continuó Cafiero con su discurso: “…después de todo lo que he dicho voy a proponer el voto negativo a la propuesta del Partido del Pacto. Nuestro proyecto contiene otras apreciaciones que encajan más en lo que ha sido el ámbito legislativo para tener pautas que aceleren y agilicen el funcionamiento de la convención y que al mismo tiempo resguarden los derechos parlamentarios de la igualdad de la posibilidad de hacer propuestas de elevar proyectos y poder escucharse en las sesiones y para ser tolerantes entre nosotros.”

Impugnaciones inexistentes…

Dijo el convencional frentista Cafiero: “Nuestro proyecto se inicia planteando, nuevamente, algo que la Convención no resolvió adecuadamente en la sesión preparatoria y que en estos días debe volver a abrirse y que es el tema de las impugnaciones. He pedido a las autoridades de la Convención que nos informaran en qué momento de la sesión preparatoria se cumplió con el requisito de reconocer si existían impugnaciones a los diplomas de los convencionales. Como esto no ha sido realizado y ha sido omitido quizás por las condiciones del acto inicial, del nerviosismo propio de una Convención de esta magnitud, proponemos en nuestro reglamento que se puedan incorporar impugnaciones, una cuestión breve, de dos días. Como causales de estas impugnaciones a los diplomas serían a aquellos que son limitativos por lo que marcan las Constituciones Nacional y provinciales e incorporamos una temática como son ‘las causas por corrupción’. Pensamos que todos los convencionales que se sienten en la sesión, deben estar en igualdad ante la justicia y en los casos de algunos convencionales que tengan ‘proceso judicial’, pensamos que su título debe ser puesto a resguardo, o sea separarlo”.

El convencional Ponce de León expresó: “Tengo entendido, lo vamos a ratificar cuando leamos la versión taquigráfica, que en la sesión inaugural el doctor Rocamora, que era el presidente provisorio, en algún momento afirmó que no había impugnaciones presentadas. Me parece que esto elimina la cuestión. De todas maneras no podemos afirmarlo absolutamente, vamos a tener que revisar las actas taquigráficas”.

Juan Pablo Cafiero indicó: “Revíselas, señor convencional, si lo encuentra me avisa, yo no lo pienso hacer. Con respecto a las comisiones, nosotros pensamos que puede ser incorporado al proyecto oficialista un criterio que no les arruine el Pacto que tienen, es decir, lo pueden llevar a la práctica, que es que todas las comisiones, antes de incorporar al texto constitucional cualquier norma, se hayan despachado previamente todas las comisiones. Tanto la comisión que va a redactar directamente el Núcleo, como las comisiones para los temas habilitados. Esto, creo que ayudaría y generaría una situación de mayor confianza en los temas habilitados, en los cuales hay convencionales con mucho interés. Pueden tener la seguridad de que participando hasta el final de la Convención, van a poder lograr participar de ese debate con sus ideas e incorporar -por qué no- algunas palabras al texto. Con respecto a las mayorías y al quórum, mantenemos el actual quórum constitucional que establece también el reglamento de la Cámara de Diputados, y pedimos al oficialismo que revise el tema del quórum porque tal como lo ha planteado generaría una gran desconfianza en cuanto a que las sesiones van a comenzar con muy poco número y no habrá un voto de correspondencia en el debate, y eso quita la esencia misma a la Asamblea.   Con respecto al tema de las mayorías, las mismas deben ser de la mitad más uno de los miembros del Cuerpo. No debemos centrarnos en la mayoría simple, porque estamos frente a la reforma de una Constitución y ello implica una presencia importante de voluntades, similar a la del quórum para poder votar. Aspiramos a abrir, con el oficialismo y el resto de los bloques aquí representados, un debate sobre la importancia de la incorporación de normas a la Constitución, porque es la importancia de la Constitución misma y creemos que establecer el mecanismo de la mayoría simple de los miembros presentes indicaría un despropósito y una disminución de lo que debe ser un texto constitucional, que debe tener todos los resguardos y contar con el número de voluntades que lo puedan sostener, dándole firmeza al texto que termine siendo aprobado. Recuerden señores convencionales que al finalizar nuestra tarea vamos a tener que jurar la nueva Constitución; jurar por la nueva Constitución es un compromiso muy serio que vamos a asumir. Que esa Constitución no sea la Constitución del menemismo, que no sea la del “pactismo”, ni de ningún grupo, que sea la Constitución de todos, que sea la Constitución Argentina.   Por eso, si ése es el objetivo, miremos retrospectivamente ese objetivo y pongamos en marcha un reglamento y una Convención a la altura de la Constitución que queremos.”

Votar en general..

El Presidente Giacosa indicó: “Corresponde votar en general”.

El convencional justicialista Albamonte aclaró: “Como hay varios señores convencionales que han defendido posiciones distintas y proyectos distintos, sugiero, como es habitual en las reuniones de comisión de la Cámara de Diputados, cuando hay más de un proyecto presentado, cada uno de nosotros vote el proyecto que crea mejor, en forma nominal”.

Respondió el convencional J. P. Cafiero del Frente Grande:

“Eso no puede hacerse”.

La Presidencia afirmó: “Se va a votar como ya estaba decidido, por el proyecto de la mayoría, por la afirmativa o la negativa, en votación nominal, a los efectos de identificar con claridad quiénes son los votantes”.

El convencional Posse expresó: “No iba a hacer uso de la palabra porque no he sido anotado en la lista de oradores, pero seré breve. Resulta que vamos a votar en general el proyecto presentado por las dos primeras minorías en conjunto, que es el proyecto que obviamente conocemos en profundidad porque uno de los convencionales constituyentes tuvo ayer la gentileza de facilitarlo. Pero hemos recibido en el día de hoy varios proyectos de otros señores convencionales que creo merecen nuestro respeto y consideración, como también que tengamos tiempo mínimo de examinarlos para luego votar holgadamente el mejor de ellos. Por ello -y sin que esto implique un trámite obligatorio- sugiero que se pase a un cuarto intermedio hasta mañana para que tengamos conocimiento exacto de todos los proyectos existentes y así poder votar con toda responsabilidad. Si se va a votar el proyecto de las dos primeras minorías que se ha consensuado, adelanto el voto de mi bloque en contra, por tener que hacerle objeciones a su contenido”.

Reiteró el Presidente Giacosa: “Se va a votar en forma nominal el proyecto de reglamento que está en consideración en general

Votan por la afirmativa los señores convencionales Spina, Tizón, Ortiz Pellegrini, Armagnague, Bassani, Parente, Hernández, Ponce de León, Salina, Guerrero, Rodríguez Sañudo, Dalessio de Viola, Albamonte, Farías y Giacosa. Votan por la negativa los señores convencionales Cafiero, Estévez Boero, Barcesat, López de Zavalía, Revidatti, Posse, Rico y Del Castillo. En consecuencia, habiendo arrojado la votación el resultado de 15 votos por la afirmativa contra 8 por la negativa, queda aprobado en general el proyecto de reglamento. (Aplaudieron)

Un elogio…

El convencional Aldo Rico manifestó: “No sé si he sido yo con mis expresiones quien utilizó términos que motivaron la pasión y la retórica del convencional Ponce de León; si es así, quiero aclarar que no lo hice en forma peyorativa, como tal vez lo interpretó el señor convencional. En realidad lo dije como un elogio.

A los nombres que el convencional Cafiero dio con respecto a algunos funcionarios del Proceso que tiene este Gobierno, podríamos agregar el del propio Presidente de esta Convención Nacional Constituyente. Por eso no formulé esta aclaración antes para no demorar la votación sobre el reglamento que se estaba tratando, pero hay que tener mucho cuidado. Yo también voy a terminar con una expresión bien criolla: “Cuando uno escupe para arriba, a veces le cae la escupida en la boca”.

Tratamiento en particular del proyecto…

El Presidente Giacosa manifestó que correspondía “entrar en el tratamiento en particular del proyecto de Reglamento.”

El convencional Bassani dijo: “Creo que tenemos un imperativo de propio interés que consiste en contar con el reglamento cuyo tratamiento preferencial se votó en la primera sesión de la Convención Constituyente que tuvo lugar el día 25 de mayo próximo pasado. Frente a esta circunstancia…, les propongo a los señores convencionales que si están de acuerdo la discusión en particular la hagamos por capítulos. Naturalmente, hay capítulos en los cuales vamos a tener diferencias, salvo el radical. Recién nos referíamos al convencional Ponce de León quien pedía estudiar y leer exhaustivamente el proyecto que habían traído y que todos han desmenuzado tanto en el bloque que preside el constituyente Rico, como el que preside Cafiero, o el convencional Estévez Boero, como incluso se han referido casi en particular al proyecto de la mayoría, lo que demuestra un acabado conocimiento de los convencionales con respecto al proyecto de la mayoría. Entonces, pido que empecemos a darle tratamiento a este proyecto, que votemos por capítulo, si alguien no propone un mecanismo mejor, y podamos en el menor tiempo posible dar sanción a un Reglamento para contribuir con el objetivo que todos han manifestado perseguir, es decir, que se celebre una Convención lo más ordenada posible y con un debate lo más elevado posible. Considero que corresponde empezar con el debate en particular del capítulo 1º del proyecto de la mayoría.” El convencional Ortiz Pellegrini expresó: “Yo pensaba referirme a las objeciones que se habían hecho en lo particular, pero dada la moción del señor convencional Tizón, esperaré el momento de la consideración por capítulo para responder a las mismas”. Luego el convencional Guerrero manifestó: “Coincido con el convencional Bassani en el sentido de que se vote por capítulo. No obstante esto, creo que nosotros mismos vamos a hacer observaciones en el tratamiento en particular, sobre algún capítulo”.

El convencional Barcesat informó: “Nosotros vamos a insistir en que se respete el reglamento de la Cámara de Diputados de la Nación. No olvidemos que el mismo nos va a regir hasta que se celebre la sesión plenaria que apruebe el reglamento definitivo de la Convención. Me parece que es prolongar el debate pretender introducir modificaciones a aquél reglamento. Por lo tanto, pido que se retire la moción de votar capítulo por capítulo. Este bloque habrá de oponerse a la misma. Que se cumpla el reglamento de la Cámara de Diputados de la Nación y que se vote el proyecto de reglamento definitivo artículo por artículo”.

La Presidencia le solicitó que “ilustre”, “sobre cuál es su propuesta”.

Aclaró el convencional Barcesat: “Que se vote artículo por artículo”.

El convencional Bassani manifestó: “Si alguien entiende que la opción de votar por capítulo significa coartar cualquier tipo de debate, no tengo ningún inconveniente en que se discuta artículo por artículo, planteaba esta circunstancia por un problema de estilo procesal. Es una práctica de técnica legislativa, de costumbre, no sólo en las comisiones, sino en el plenario de la Cámara que se vote capítulo por capítulo”, afirmando el convencional Iván Cullen que “está previsto en el Reglamento en el artículo 142º.”

Insistió el convencional Bassani: “Esto se puede analizar artículo por artículo. Pero votando por capítulo es mucho más rápido, es una práctica para mejor funcionamiento de la comisión. Ahora si cree que esto puede ser una medida que coarte la posibilidad de discutir, no tengo inconvenientes en que la votación sea artículo por artículo. Por último, esto no significa que si se vota capítulo por capítulo, no se pueda discutir artículo por artículo. Para una mayor rapidez en la votación, pedí que fuera por capítulos, pero no tengo objeciones a su planteo.

(El convencional Ponce de León preguntó si retiraba “su moción” y Bassani respondió: “Quiero que entienda que no es una chicana, sino un problema para ir más rápido. No quiero de ninguna forma coartar el uso de la palabra a nadie. Solamente se votará por capítulo porque es la forma más práctica que hay”.

Apoyó la iniciativa el convencional Guerrero: “Para evitar votar 145 veces, lo vamos a hacer por capítulos, pero se podrán discutir todos los artículos”.

El convencional López de Zavalía manifestó: “…no he interlineado cuando se discutió en general el tema para facilitar la actuación de la comisión. Tampoco quiero hacerlo ahora, no pretendo aprovechar la oportunidad, aunque estoy un poco desorientado, porque no sé cómo se puede tratar un reglamento en general sin entrar en particularidades.       Respecto del modo de la votación y con el ánimo de colaborar, sugiero que se ponga a consideración por capítulos, al sólo efecto de votar, y que la discusión se haga artículo por artículo… Que se utilice un mecanismo que quizás puede servir, hecha la objeción, que la mayoría actúe como una suerte de ‘precomisión’, acepte o no acepte la modificación. Ahora, tengo un problema personal, y quiero confiarlo a ustedes. El mismo señor convencional Posse, no conoce los otros proyectos, conoce únicamente el de los bloques radical y justicialista, también es el único que conozco e incluso he trabajado sobre él abandonando uno que traían los de mi provincia, para tratar de mantener la unidad, y solamente marcar nuestras discrepancias. Pero no quisiera abandonar el derecho -si tengo que hacer un dictamen en disidencia- de disentir incluso con mi propio proyecto si encuentro que el de los señores convencionales, que todavía no he leído, alcanza mejor el objetivo de buen procedimiento para la Convención.”

La discusión en particular…

El convencional Ponce de León expresó: “El artículo 142º del reglamento de la Cámara de Diputados de la Nación, dice textualmente: ‘La discusión en particular se hará en detalle, artículo por artículo, o período por período, debiendo recaer suficiente votación sobre cada uno’. Esta expresión ‘período por período’ es perfectamente compatible con lo que ha expresado el convencional Bassani. Y además nosotros estamos aplicando este artículo que señala período por período por imperio del artículo 13º de la ley 24309.”

Expresó el convencional Cafiero: “…El artículo 13 de la ley 24309, al que quiero darle lectura textualmente porque se ha mencionado muchas veces pero nunca se lo ha hecho en forma precisa, la Convención Constituyente será juez último de las voluntades de sus miembros y se regirá por el reglamento interno de la Cámara de Diputados de la Nación sin perjuicio de las facultades de la Convención Constituyente de modificarlo a fin de agilizar su funcionamiento. De tal manera que no solamente el reglamento de la Cámara de Diputados autoriza a tratar capítulo por capítulo en su artículo 142, sino que también en el 13 se abre la posibilidad de adaptarlo a los efectos de agilizar el funcionamiento de la Convención Reformadora.      Ya lo dejamos expresado, desde la primera hora desde la primera sesión, que no existe voluntad ni decisión política, por principios no lo haremos, de coartar ninguna discusión artículo por artículo, capítulo por capítulo, período por período, tengan plena confianza y seguridad los señores convencionales que, por respeto a nosotros mismos y en eso tengo un sello personal, no limitaremos la posibilidad de discusión en este ámbito de debate que naturalmente es éste. Digo esto como una luz que debe iluminar esta cuestión y que sin ningún tipo de temor o prohibición, y haciendo el reglamento de la Cámara en términos prácticos, comencemos a transitar el sendero que ha propuesto el señor convencional Barcesat.”

El convencional Aldo Rico aclaró: “Si no recuerdo mal lo que estudié en lenguaje ‘período’ es, precisamente, todo lo contrario a ‘capítulo’, es una parte de la oración, es una frase en un conjunto de artículos o en un conjunto de acciones, esto no significa que estemos en desacuerdo en que se trate capítulo por capítulo, el problema surgirá cuando disentamos con algún artículo de dichos capítulos.”

(Varios convencionales hablaban a la vez y el convencional Guerrero dijo: “Vamos a votar por separado…” al tiempo que el convencional Rico expresaba: “Es un procedimiento que tendríamos que someterlo a votación”.

El convencional Revidatti aclaró: “A los efectos de ratificar lo expresado por el señor convencional Rico, quiero decir que en el artículo l76 se encuentra claramente establecido lo que él hace mención”.

Manifestó el Presidente Giacosa: “Aquí hay una oportunidad distinta que son los dictámenes en minoría, lo conveniente es que votemos artículo por artículo, entonces comencemos por el tratamiento del primero”.

El convencional Del Castillo expresó: “Quiero que si se resuelve la votación capítulo por capítulo, se sometan todos aquellos artículos con los que se puedan estar en disidencia o aquellos que se quieran ir incorporando como nuevos. En este capítulo que vamos a votar, puede haber proyectos de algún bloque que no estén contemplados en las temáticas de los capítulos en consideración; o diferentes capítulos o artículos, la oportunidad debe ser dada”.

El convencional Guerrero sugirió: “Si hay alguna observación en algún artículo de cada capítulo, la Presidencia debe preguntar a ambos partidos si aceptan las sugerencias de los señores convencionales”.

El Presidente puso a consideración el primer capítulo al tiempo que Juan Pablo Cafiero dijo: “Para resolver que consideremos capítulo por capítulo, se requiere de una votación, de lo contrario estamos ante una alteración del reglamento”. Después, el convencional Albamonte dijo: “No es una alteración, las leyes las votamos por despachos”.

(Varios convencionales hablaban en voz alta..)

Insistió J. P. Cafiero en la necesidad de “lograr las dos terceras parte de los presentes para aceptar o no una propuesta”.

El convencional Basan insistió “en que se votara su propuesta”.

En consecuencia; se votó “la moción de considerar capítulo por capítulo, y si existe una discrepancia en un artículo, en un párrafo o en una palabra se la pondrá a consideración de los convencionales” y recomendó la Presidencia que estando “en consideración el capítulo 1º, quien hable deberá referirse al mismo, de lo contrario procederé a retirare el uso de la palabra”.

Comenzó el debate sobre el Capítulo 1º…

El convencional Barcesat propuso que se modifique el título del Capítulo I y que diga: ‘De la Convención Nacional Constituyente y de los Convencionales’, para que haya una correspondencia entre el contenido del capítulo y su título” y el convencional Guerrero declaró la aceptación de su bloque. El convencional Barcesat dijo: “La segunda observación se refiere al artículo 1º. Me parece que debe decir: ‘La Convención Nacional Constituyente realizará sus sesiones a partir del 25 de mayo de 1994, en el Paraninfo de la Universidad del Litoral’…”, rechazándola el convencional Albamonte porque “el 25 de mayo ya ocurrió y nosotros en actas y en vista de la Convención estamos redactando un reglamento que va a ser tratado con posterioridad”. El convencional López de Zavalía recordó que “había sugerido que se trataran en forma rápida los artículos 1º, 2º y así sucesivamente”. Luego de un breve diálogo, se consideró el artículo 2º y el convencional López de Zavalía manifestó “una observación puramente estética y apoyándome en las medulosas observaciones del señor convencional Albamonte. Si habla en tiempo futuro el acto de apertura de la convención se efectuó, en consecuencia tendría que decir: “…donde se desarrolló el acto de inicio y apertura de la Convención…” por lo que considero que debemos ser coherentes en todos los articulados y este artículo debe ser modificado”. El convencional Cullen propuso: “…la Convención realizará sus sesiones especiales o extraordinarias y la de clausura en la ciudad de Paraná”.

El Presidente destacó la reiteración de palabras y su necesaria eliminación o sustitución, recordando el convencional López de Zavalía:

“…Una vez escuché a un jurista español decir que los abogados tienen el defecto de creer que no hay que repetir palabras, en realidad no molestan a la calidad del texto las palabras que se repiten”

Reafirmó ese criterio el convencional Albamonte y el convencional Sepino propuso que las “correcciones gramaticales, de estilo o construcción” se perfeccionarían en “la redacción en el dictamen final”. La convencional Dalessio de Viola manifestó: “El artículo quedaría redactado de la siguiente forma: “La Convención realizará sus sesiones ordinarias en la ciudad de Santa Fe, donde funcionarán el plenario de la Convención y sus autoridades. La Convención realizará sus sesiones especiales, extraordinarias y la de clausura en la ciudad de Paraná.”

Las sesiones extraordinarias…

El convencional J. P. Cafiero expresó: “Puedo hacerle una pregunta a algún miembro del Pacto, ¿qué es una sesión extraordinaria? Sólo pido que me informen”.

El convencional Parente le respondió: “Si usted me pregunta de otra forma, yo le puedo contestar, puesto que el único Pacto que existe es el Autonomista Liberal de Corrientes, al que no pertenezco” -aclarando el frentista que se refería a “alguien que haya participado en la redacción”.

Insistió el convencional Parente: “Yo no he participado en la redacción, pero le puedo contestar. Soy de la Unión Cívica Radical y no formo ningún ‘pacto’.

Para satisfacer la inquietud del diputado Cafiero, puede haber sesiones extraordinarias que pueden consistir en recibir alguna autoridad extranjera que visite el país, algún ministro, Presidente o al Papa, que puede, porqué no, venir a la Argentina a presenciar una sesión extraordinaria de esta Convención; para ese caso deben existir. Las sesiones especiales, supongo que el señor Cafiero las conoce”.

El convencional Cullen recordó que “pueden ser sesiones de homenaje, que están contempladas en el artículo 20º”.

La “Honorable Convención Constituyente”

El convencional Revidatti propuso: “El tratamiento de la Convención Constituyente será el de Honorable, lo cual debe ser suprimido, en primer lugar, no puede tener más título el mandatario que el mandante, y aquí nadie quiere ser preso de ese adjetivo. En segundo lugar, vivimos un momento de absoluto valoramiento de las facultades y estos títulos afectan ese principio. (sic) En tercer lugar, no parece que debemos separarnos de lo que dijeron cuando dimos nuestro juramento que el pueblo y la historia dirá si fuimos ‘honorables’ o no.

Luego el convencional Spina manifestó: “La Comisión no acepta la supresión de la palabra ‘Honorable’ por cuanto es de estilo en todos los cuerpos parlamentarios del mundo el calificativo de ‘Honorable’, como Honorable Cámara de Diputados, Honorable Concejo Deliberante, Honorable Senado de la Nación.

Está perfectamente especificado que el título de ‘Honorable es para la institución, para el cuerpo, no para sus miembros.”

Aproximación a la geografía…

El convencional López de Zavalía indicó: “Creo que hay un error dactilográfico. Creo que no hay un Departamento Uruguay sino Concepción del Uruguay. Van a tener que estudiar geografía”.

El convencional Parente le aclaró: “El Departamento es Uruguay y la ciudad capital” -cabecera de Departamento- “es Concepción del Uruguay, según dice la Constitución de la Provincia de Entre Ríos.

Consideración del artículo 4º sobre el quórum…

El convencional Del Castillo expresó: “Nuestro partido se opone al régimen contemplado de mayorías para el quórum que se establece en este artículo, por lo cual propone el siguiente texto: ‘Para iniciar las sesiones de las que habla el Capítulo II será necesaria la mayoría absoluta de los miembros que integran el Cuerpo, es decir, la presencia de 154 convencionales, o sea, la mitad más uno del total que establece el artículo 9º de la ley 24.309’.   Los argumentos ya fueron explicitados en la anterior intervención, pero ocurre -dado el plazo que tiene la Convención y dada la naturaleza misma de la responsabilidad de quienes tienen justamente la responsabilidad de hacer las reformas. No podemos empezar la sesión con sólo un tercio de los miembros del Cuerpo. Debemos comprometernos y arbitrar los medios para que en el reglamento se exija la cantidad suficiente de miembros como lo hace la Cámara de Diputados, que asegure a la ciudadanía una real participación y real respeto al mandato conferido”.

El convencional Estévez Boero recordó: “Esto ya lo planteé en mi participación en el tratamiento en general. Creo que no podemos responsablemente bajar para la Convención Constituyente el quórum normal que se exige para el funcionamiento de un Concejo Deliberante, de la Cámara de Diputados de la Provincia, de la Cámara de Diputados de la Nación, del Senado de la Nación, de todos los órganos que son inferiores en cuanto a la seriedad de todos los temas que se han de tratar en la Convención. No tenemos argumentos para bajar el quórum. No podemos argumentar que tengamos sólo 90 días porque esta limitación que nos hemos impuesto nosotros mismos. No podemos bajar los requisitos de responsabilidad en el tratamiento de los temas con el quórum normal de todos los cuerpos. En consecuencia propongo que se mantenga la mitad más uno de los miembros.”

El convencional López de Zavalía expresó: “Coincido en que debe mantenerse la mitad más uno. Aquí hay algunas aclaraciones que hacer. Es verdad que en la Cámara de Diputados -y en el Senado supongo que será lo mismo, aunque no tengo experiencia en esos cuerpos- durante los debates a menudo no se mantiene el quórum. Es un hecho cierto. Pero se supone, por lo menos entre comillas, que los ausentes están en el Salón de Pasos Perdidos y que pueden ser llamados a votar. Este texto es de alta peligrosidad; lo digo porque estoy convencido de que no han advertido esa peligrosidad los redactores del mismo. Al combinarse con otro en que se proyecta fijar día para votación y sanción se está prácticamente avalando la posición de algunos convencionales que ya han anticipado que no les va a dar mucho trabajo la Convención, porque sólo piensan asistir dos o tres veces para el momento de votar. Con ello están ya adelantando que no les interesan para nada los argumentos que puedan dar los demás convencionales. Es peligrosa esa fijación de días para votar. Si hay tanta prisa, si hay tan poco tiempo para la Convención, pues que vengan los convencionales y estén desde el principio, porque a lo mejor hay un punto que rápidamente se puede resolver y votar. Y no esperar al día de la votación, tomando esto como una suerte de ‘teatro de publicidad. Si han debatido ampliamente, si han escuchado a los otros convencionales, y no se puede votar porque no es el día fijado, ustedes habrán venido en vano, se habrán trasladado quizás empleando -como lo hacen los convencionales del norte- dos días para venir, por esto de que todos los vuelos confluyen en Buenos Aires y recién después vienen a Santa Fe. ¿Para qué? Para que se les diga “esta no es semana de votación”. Para esto no hay prisa, para esto hay que atenerse a la comodidad de los que están, quizás, esperando qué es lo que va a ocurrir en tal sentido. Lo digo sin ánimo de molestar absolutamente a nadie, pero éste es un texto crucial que no podemos pasar por alto, menos aún cuando luego viene una excesiva preocupación por la compensación económica. La sanción va a ser que no se perciba la compensación económica. Quien haga buenos números se dará cuenta de que va a ser absorbida por los gastos; empleando otro término, también podríamos llamar ‘el lucro cesante’ al abandono de la actividad que hacen todos los que van a incurrir en esa falta. Personalmente pienso que cualquiera sea el reglamento que se apruebe, voy a asistir siempre. Yo pregunto: ¿habrá algún otro convencional que diga en voz alta que no piensa asistir? Si piensan asistir no tiene sentido esta discusión. Que las sesiones se inicien con quórum, lo que significa que apoyo en este sentido las expresiones de los señores convencionales de que debe mantenerse lo que establecía ya el reglamento provisorio que por ahora nos rige: la mayoría absoluta de los convencionales”.

El convencional Armagnague pidió “que se mantenga el artículo tal como está redactado. En primer lugar, aquí hay una cláusula del derecho parlamentario que dice que el reglamento es el reaseguro para las minorías y éste precisamente está asegurando el sentido…”

El convencional Del Castillo recordó la.”decisión tomada por la comisión”: “fundamentar las objeciones a los artículos, y no la defensa de éstos”

El convencional Armagnague siguió con su razonamiento y preguntó: “…¿cuál es el perjuicio que sufren las minorías con respecto al quórum? El artículo 124º establece con absoluta claridad que al momento de la votación de todas las resoluciones será necesaria la presencia de 154 convencionales, equivalente a la mayoría absoluta del total de los convencionales con mandato de acuerdo a la ley 24.309. Es decir, que una cosa es el quórum para el inicio y otra el quórum para votar. Que se garantice en forma clara y contundente que para votar se necesita la mitad más uno del total de los convencionales. No hay perjuicio. El perjuicio es que se está debatiendo la cláusula en trámite. Queremos que el reglamento sea amplio y generoso, para que todos tengan el derecho fundamental de votar. Cuando se vote, van a tener que estar presentes la mitad más uno, entonces no hay perjuicio”.

El convencional Posse pidió que “se respete lo que es tradición en todos los Cuerpos Parlamentarios y también en las anteriores convenciones constituyentes, donde se exigía como quórum para las deliberaciones la mayoría absoluta de los miembros de la convención. A diferencia de lo que sostiene el convencional por Mendoza, doctor Armagnague, creo que esto no constituye un reaseguro para las minorías, sino que van a reivindicar la actuación de la mayoría o dos primeras minorías que están integradas en muchos casos por senadores, diputados y funcionarios del gobierno. Esto es para facilitar la ‘no asistencia’ a las sesiones. Este argumento no ha sido expuesto y no quiero insistir en otros que han desarrollado otros convencionales con anterioridad.   Todo esto lleva a insistir o proponer que se establezca como quórum para iniciar las deliberaciones la mayoría absoluta de los miembros que componen la Convención”.

El convencional Del Castillo hizo “una reflexión. Yo me senté en esta Convención con un mandato específico y un mandato general, un mandato específico que viene de aquellos que votaron mi partido y un mandato general que viene de todos los que sufragaron el 10 de abril. Esas personas que aunque no me han votado a mí,   han investido de un mandato a todos y cada uno de los miembros de esta Convención, que no era solamente para estar presente en las votaciones, sino que nos ha exigido que estemos presentes para discutir analizar y pelear sanamente en la reforma de la Constitución, según el mejor criterio, de saber y entender que podamos esgrimir. Entonces el fundamento de este quórum para sesionar, se debe justamente para evitar ese perjuicio a la moral pública, a la ética y a la respetabilidad que debe tener el mandato que nos dieron los ciudadanos que nos votaron. El perjuicio es muy serio y se debe a la desconfianza que se tiene de los Cuerpos Deliberativos. Todos los días vemos en los diarios que aparecen irregularidades. Queremos de esta manera asegurar y compeler a todos los señores convencionales para que asistan sin presión para responder a este mandato y respetar a las minorías que participan de esta Convención, para que puedan hacer entender las razones a los otros señores convencionales”.

Manifestó el convencional Barcesat: “Voy a adherir por razones de brevedad a lo manifestado respecto del quórum, pero quiero hacer dos observaciones formales. Primero, trasladar este artículo al capítulo referido a las sesiones… Segundo, que se utilice la expresión: ‘totalidad de convencionales electos’. La expresión ‘convencionales electos’ me parece que es perfectamente apta y útil para establecer el número que nos interesa que es de 305, y eliminamos de esa manera un punto de fricción. Por lo tanto las dos sugerencias son: primero, el traslado de este artículo al capítulo II. Segundo, la eliminación de la expresión establecida en el artículo 9º de la ley 24309, y poner la expresión ‘convencionales electos’.” La propuesta no fue aceptada por el bloque del convencional Ortiz Pellegrini:

(Hubo un breve diálogo con alusiones personales.)

El convencional J. P. Cafiero manifestó: “Escuchaba con mucha atención los argumentos sobre el quórum, y decía que podemos decir también “quórum cero” para iniciar, que esté solamente el presidente Eduardo Menem, que fije el día de votar y recién allí estar presentes la cantidad necesaria para tal fin que está fijada arbitrariamente en el 102. Yo pregunto a quienes escribieron la norma si hay una disposición en la Constitución Nacional al respecto, por qué no referenciamos en lo preceptuado en la Constitución Nacional, justamente a los efectos de tener quórum vinculado a la reforma de la misma” y Albamonte sugirió que elaborara “una redacción diferente” para la posterior discusión.

Argumentó J. P. Cafiero: “Para dar inicio a las sesiones será necesario la presencia de la mitad más uno de los miembros del Cuerpo”.

El convencional Estévez Boero consideró que: “…con esta idea habrá dos sesiones funcionando al mismo tiempo, ya que si se determina que el quórum sea la mitad más uno, el Cuerpo podrá funcionar en dos lugares legalmente”.

Contestó el convencional Albamonte: “Eso no podrá ser porque al momento de votar no lo podrán hacer por no tener quórum”.

El ejemplo de España…

Manifestó el convencional Parente: “Se ha citado por ejemplo al reino de España como ejemplo de democracia consolidada y fíjense que en la Constitución de ese país, en su artículo 5º prevé que las peticiones de la comisión de Labor Parlamentaria podrán trasladarse al recinto. Vamos a un ejemplo más local, bastante más antiguo, la Constitución de Entre Ríos establece que al fracasar tres sesiones, la tercera de ellas podrá funcionar con un tercio de los legisladores, no ha puesto nerviosos a nadie en la historia institucional argentina, esta Constitución que fue estudiada por especialistas, por gente seria, es considerada como una de las más importantes de nuestra República. Entonces digo que para su aplicación en la mesa de análisis debemos tener en cuenta estos antecedentes de España y de Entre Ríos”.

(Le solicitó una interrupción el convencional Barcesat, no concedida. Varios convencionales hablaban a la vez.) N

Las reglas de juego…

El Presidente Giacosa advirtió: “Si no se respetan ‘las reglas de juego’ se hace harto difícil conducir la sesión, o se cambian esas reglas de juego cada cinco minutos.   Dejemos que las propuestas se trasladen a los bloques mayoritarios para que la consientan o ‘no’, pero, insisto, ‘no cambien las reglas de juego’ a cada rato.

El ejemplo de Estados Unidos…

El convencional Ortiz dijo “que la comisión no acepta ninguna modificación a este artículo y entre los argumentos esgrimidos se habló por parte del convencional Parente de algunos antecedentes que creo son válidos, pero hay una situación que permite el poder sesionar (sic) con el número de miembros en que se encuentre el Cuerpo. tenemos el caso del Congreso de los Estados Unidos, por ejemplo, ejemplo de buen funcionamiento en el mundo. Muchas veces en el recinto, un diputado o senador solito informando una ley y los otros diputados o senadores están en su despacho viéndolo por televisión y luego suena el timbre y bajan todos a votar; no creo que eso sea en contra de la moral. Por otro lado, lo que estamos discutiendo es un paso para iniciar las sesiones. No puede ser que algunos convencionales que han sido diputados ignoren que en la Cámara de Diputados de la Nación, hubo sesiones iniciadas con dos o tres diputados y aquí hemos dispuesto el número de 102 para iniciar la sesión y para tomar decisiones se haga con la mitad más uno. Esto no atenta contra la moral ni las buenas costumbres, no convierte al hombre en maléfico. Es nuestro deseo que durante el desarrollo de todas las sesiones plenarias la mayoría de los convencionales estén presentes, pero desgraciadamente los cuerpos colectivos han demostrado que no todos sus integrantes son ‘responsables’ y concurren solamente a la votación. Esta situación la hemos previsto en un artículo especial, algunos no necesitarán ni leerlo. Ojalá siempre estemos los 305 presentes”. El convencional Albamonte aclaró: “Rechazamos cualquier modificación a este artículo porque entendemos que no puede votarse sin el quórum estricto, la mitad más uno. El único objetivo que tiene el artículo, es precisamente, facilitar el funcionamiento de la Convención, en este caso particular nosotros tenemos que decidir la reforma a la carta magna en noventa días, es esencial. Consideramos que no existe un perjuicio alegado, ya que no puede haber ninguna decisión sin que exista el quórum correspondiente. Por otra parte, en cuanto a las objeciones del día de la votación, precisamente, se hizo para que no haya sorpresas y todos han de participar de las decisiones que tomen la Convención.”

Manifestó el convencional Revidatti: “Mi posición es totalmente radical en contra de los fundamentos que se hicieron, se ha confundido las presencia física con la jurídica. Pero esta modificación no va a ser aceptada y nuestra intención es procurar la moral para lograr el fondo de la cuestión. Advierto que en este artículo, se está diciendo una cosa distinta de lo que se quiere decir: que se puede sesionar en todo momento, salvo en las votaciones en donde se requiere un número especial, pero para iniciar o reiniciar una sesión, no es necesario ese número especial”. Un breve diálogo y la Presidencia consideró agotado el debate sobre el artículo 4º.

Los artículos 5º y 6º…

Opinaron los convencionales Albamonte y Estévez Boero y la Presidencia aclaró que “por votación especial donde tendrá que votar la mitad más uno, se decidirá si la licencia debe ser ‘con’ o ‘sin’ goce de compensación.” Aclaró el presidente que ningún convencional “podrá faltar sin autorización del Cuerpo”.

El artículo 6º quedaría entonces redactado así:

“Ningún convencional podrá faltar a las sesiones sin autorización. El Cuerpo decidirá en cada caso por votación especial si la licencia debe ser con o sin compensación.”

La convencional Dalessio de Viola propuso que el artículo quedara “redactado así: ‘Ningún convencional podrá faltar a las sesiones sin autorización del Cuerpo. Éste decidirá en cada caso por votación especial si la licencia debe ser con o sin goce de compensación.”

Los convencionales J. P. Cafiero y Guerrero, aceptaron la propuesta.

En consideración los artículos 7º, 8º y 9º…

Indicada una corrección por el convencional Armagnague, opinó el convencional frentista Juan Cafiero: “Considero que por el tiempo que van a durar las sesiones, las licencias no pueden quedar abiertas a voluntad, hay que poner una salvedad para el pedido de las licencias, a mí se me ocurre poner que solo se concedan las licencias ‘por enfermedad o graves causas personales’.      Con otro tipo de licencia me parece que estaríamos abriendo la posibilidad de una concesión”.

El convencional Albamonte manifestó: “Nosotros no aceptamos porque consideramos que es excesivamente reglamentarista y además no podemos, de ninguna manera, prejuzgar la falta de responsabilidad de los señores convencionales. Entendemos que todos aquellos que asumieron esta responsabilidad van a cumplir como corresponde y seguramente si piden licencia será por enfermedad o fuerza mayor”. Insistió el joven Juan Pablo Cafiero: “Precisamente esto es lo que queremos precisar, para que por ningún otro motivo se aparten de la tarea específica que vamos a tener en estos noventa días”.

Albamonte ratificó “la tesitura original”.

No tenían observaciones los artículos 8º y 9º.

Se analizaron otros artículos con aclaraciones semánticas.

La experiencia parlamentaria…

El convencional López de Zavalía refiriéndose al artículo 11º observó: “Al final de este artículo dice: Es obligación de los convencionales que hubiesen concurrido esperar media hora después de la designada para la sesión’. Pero no voy a eso, voy a una experiencia para mí lamentable. El texto se cita en casi todos los reglamentos, pero no se cumple. Generalmente las bancadas minoritarias se sientan a la hora designada, tres de la tarde, por ejemplo, y les informan que están los bloques de las bancadas mayoritarias deliberando, y llegan las cuatro, las cinco, las seis, las siete, he visto sesiones iniciarse a las once de la noche. Esto es una norma puramente teórica, y si no se la completa como proyecto, pasada la media hora de tolerancia quedaría automáticamente frustrada, es decir, si no hay sanción, no habrá cumplimiento. Me parece, ya que el oficialismo y el radicalismo han establecido que basta con el tercio para comenzar, no es posible que luego dependa de las autoridades el presentarse o no, que es lo que ocurre. Ni siquiera se puede sesionar en minoría para compeler a los ausentes, porque tampoco están los taquígrafos. No hay nadie y de hecho el inicio de la sesión depende de la voluntad de las mayorías. Creo que debemos, alguna vez, poner coto a esto, porque yo he asistido a reiteradas promesas de que iba a ser respetada la media hora. Por supuesto que entre caballeros hay tolerancia y se puede esperar 45 minutos o una hora, pero llega un momento en que hay que decir: fracasó la sesión”.

El convencional Aldo Rico destacó que “en Buenos Aires, a la Cámara de Diputados no se llega en avión e igualmente llegan tarde…” apoyando esa observación. Dijo entonces el convencional Albamonte: “La Comisión no acepta la sugerencia del señor convencional y se habrá notado en el transcurso de este debate que lo que la ley trata de garantizar al máximo posible, aún con sanciones, es que funcione la Convención y no que no funcione. En consecuencia hay que agotar todos los medios posibles para que la Convención funcione y no limitarla a una cuestión de minutos. Todos sabremos que estos cuerpos deliberativos tienen sus inconvenientes para juntar el número correspondiente y no sería razonable, porque un avión llegue tal vez un poco más tarde, que fracase el objetivo principal de la convocatoria”. Luego de un breve diálogo el Presidente Giacosa dijo: “La norma que tratamos es la media hora que están obligados a   esperar los que vinieron, luego de ese plazo, se pueden ir y estarán desobligados, lo diga o no la norma.”

Aclaró el convencional Aldo Rico: “Además, en una Convención Constituyente no puede haber sorpresas, como que se esté tratando un artículo y se vote otro, no es el problema que puede ocurrir en la Cámara de Diputados, donde existen tratamientos que se hacen con efectos políticos inmediatos. Aquí en la Convención se va a tratar temas que están perfectamente establecidos. No podemos cambiar de tratamiento”. Insistió la Presidencia en que “la comisión no acepta esa propuesta”.

El convencional Ponce de León recordó: “…Cuando transcurre mucho tiempo, en general es para que se terminen las tratativas entre los distintos bloques para llegar a un acuerdo para su mejoramiento posterior. A veces se trata de una situación de conflicto. No existe una actitud de demora o remisa de los convencionales”.

Los reglamentos como ‘cuchillo’…

El convencional Estévez Boero manifestó: “Creo que el jurisconsulto constituyente López de Zavalía ha olvidado un principio general de los reglamentos, que los reglamentos como ‘cuchillo’ no cortan a quienes lo usan. Tendrán que aceptarlo o se resolverá sin su presencia.”

El convencional Aldo Rico dio que “el artículo 13 es una falta de respeto a las minorías. Cuáles son los mecanismos que las minorías vamos a tener para sancionar a las mayorías. Creo que si no se acepta que a la media hora de demora cae la sesión este artículo no tiene ningún sentido.”

Pidió la palabra y habló el convencional Albamonte: En primer lugar existe el precedente en la Constitución Nacional sobre esta cuestión. También, por supuesto, en la Cámara de Diputados tenemos normas que nos impiden funcionar sin quórum, pero debe existir algún mecanismo para aquellos que en algún momento formamos parte de la minoría. Se trata de las minorías para formar quórum y no de las minorías partidarias que han conseguido menos votos, porque en algún momento podemos nosotros, la mayoría, ser minorías para la formación del quórum. El Cuerpo tiene fórmulas para poder compeler al resto a que concurra a las sesiones. Esta es una norma antiquísima. Está en la Constitución Nacional y está también en el reglamento de la Cámara de Diputados de la Nación.

Confirmó tales indicaciones el convencional Parente y dijo: …Cuando se habló del artículo 4º quedó claro que eso se lo da un poder constituido. Tenemos que recordar que la Convención Nacional Constituyente es precisamente una Convención, por lo tanto, la Constitución ordena a un poder constituido, que es el Congreso, lo que es diferente.

El convencional López de Zavalía expresó: Aplaudo lo que acaba de expresar el convencional preopinante. No somos poder constituido, sino que somos poder constituyente; está dentro de lo lógico, es decir que tenemos el poder constituyente originario…

(Hablaron en voz alta varios convencionales… y el presidente Giacosa dijo: Si continuamos así creo que nada va a figurar en la versión taquigráfica, porque los taquígrafos no van a saber a quién atribuirle las palabras que están registrando.

Expresó el presidente Giacosa: Permítanme, señores convencionales, vertir una opinión; (sic, “verter”) sean democráticos con esta Presidencia. Sostengo que hay mecanismos para adoptar. Si se trata de inasistencias reiteradas advertidas por la Cámara y el convencional es remiso al cumplimiento de sus deberes de funcionario público, el procedimiento jurídico supone más de un mecanismo. Creo que lo que se podría estipular, en lugar de establecer instrumentos sancionatorios, (sic) es que la minoría pueda aprobar los medios para compeler y disponer las pautas que se adoptarán si persiste el convencional en su tesitura, pero no para sancionarlo, porque no veo procedente que la minoría pueda sancionarlo de manera directa.

Luego se consideró el artículo 26 de la Cámara de Diputados de la Nación:

“En caso de inasistencia reiterada de la mayoría de los diputados, la minoría podrá reunirse en el recinto de las sesiones para acordar los medios de compeler a los inasistentes”.

Varias opiniones de convencionales y respuestas del Presidente, finalmente el convencional Albamonte manifestó: Vamos a aceptar la sugerencia del convencional Estévez Boero, en el sentido de que se adopte textualmente el artículo 26 del reglamento de la Cámara de Diputados.

El presidente anunció la consideración del art. 14 e inmediatamente el convencional Barcessat expresó sus observaciones:

Empezando por el título, me parece que es incorrecto, porque refiere a una sola de las funciones sancionatorias, la de corrección. (sic) Por lo tanto, el título debería ser “Sanciones o facultades disciplinarias”.

En segundo lugar, me parece que cuando se hace referencia a los dos tercios de votos, debe especificar si se trata de los votos de los miembros presentes o de los que integran el Cuerpo. Me inclino por la segunda fórmula, es decir, “miembros que integran el Cuerpo”.

En tercer lugar, hay que poner un punto y seguido después de “funciones”, porque no es lo mismo corregir que remover. Propongo que a continuación de ese punto, diga: “También podrá por igual mayoría removerlo por inhabilidad física o moral sobreviniente a su incorporación…”

Lo que todavía no he podido discernir -y pido que algún miembro de la comisión redactora de este proyecto me lo explicite- es cuál es la diferencia o el sentido entre “removerlo” y “excluirlo”. Es cierto que cuando hay una exclusión implica pérdida de haberes, no así en el caso de la remoción, pero no es ese el sentido, sino simplemente habría que eliminarlo.

El convencional Albamonte, destacó: “Esto está sacado textualmente del artículo 58º de la Constitución Nacional que por un lado dice que cada Cámara dictará su reglamento y luego habla de corregir a cualquiera de sus miembros por desordenes de conducta en ejercicio de sus funciones o removerlo por inhabilidad física o moral sobreviniente a su incorporación y hasta excluirlo de su seno.

Después de algunas opiniones, el convencional Iván Cullen dijo:

“En realidad este artículo está tomado del artículo 58º de la Constitución Nacional, tiene la interpretación clara de la doctrina. Estamos en el ámbito de las sanciones disciplinarias, vale decir, aquéllas que se toman por el Cuerpo respecto de sus propios miembros. No son más que sanciones inherentes al poder de policía. Dentro de esas sanciones disciplinarias, obviamente están por un lado las sanciones meramente correctivas y por otro las expulsivas, que son legalmente diferentes.

En cambio la remoción por inhabilidad física o moral se refiere a una imposibilidad de carácter físico o psíquico, que por una expresión equívoca el texto constitucional las llama sanciones.

Con esta aclaración que está sustentada por la doctrina constitucional, creo que el texto podría quedar de la misma manera, respetando la interpretación que acabo de exponer.

Aclaró el convencional Hugo Rodríguez Sañudo que “respecto de los dos tercios, si son sobre el total o sobre los presentes, en la práctica se aplica sobre los presentes”, apoyado por el convencional Iván Cullen: “Cuando no se dice nada, es sobre el quórum.

Luego Albamonte expresó la aceptación de la propuesta de cambio de título, que sería “Sanción Disciplinaria” y dijo que “este artículo está en concordancia con el artículo 122º de “Remoción”. Finalmente, el convencional Barcessat sugirió que se lo titule “Corrección, Remoción y Exclusión” y e presidente Giacosa apoyó esa iniciativa diciendo: “Creo que este título es un gran avance en la claridad del artículo original”. Enseguida pasaron a considerar los artículos 15, 16 y 17. Pidió la palabra el frentista Juan Pablo Cafiero y dijo: En este artículo creo que sería conveniente para todos los que ejercen la conducción de la Convención a efectos de que sean más transparentes las cuentas y los números, que el presidente tenga una fecha cierta para presentar el presupuesto, que será considerado y aprobado por la Convención.

En un momento se tiene que saber cuál es el presupuesto y también se dice en el artículo 2º que deberá rendirse cuentas. Pero no se puede rendir cuentas de lo que no se conoce antes, y esto hace a la transparencia de los manejos de los fondos públicos. Conocer el presupuesto con anticipación, cualquier anticipación, no creo que tenga que ser un término sino perentorio, solamente es necesario que se conozcan los números para después rendir cuentas a la opinión pública de cuánto se gasto y de cómo se distribuyeron los gastos.

El convencional Albamonte manifestó que estaba “previsto en el reglamento, está prevista la rendición, lo que sucede es que no encontramos el artículo respectivo” y minutos después, agregó: “En la parte referida a las funciones del presidente, en el artículo 24º, inciso 13), está contemplada la obligación de presentar un presupuesto de sueldos y gastos.”

El convencional Iván Cullen dijo: Sin perjuicio de que es una observación atinada la que hace el convencional Cafiero, aquí debe contemplarse un aspecto práctico, porque no puede en estos momentos la comisión conocer cuál es el cálculo de gastos que puede asumir la Convención. En consecuencia, no se le puede fijar plazo porque corremos el riesgo de trabar la gestión de la Presidencia. De todos modos, la función la tiene asignada el presidente y tiene que ser aprobada. Pero si no se conoce aún el manejo administrativo, no puede fijársele plazos para presentar el presupuesto.

Acerca de los plazos para el presupuesto y rendición de cuentas, Juan Pablo Cafiero opinó: Digo que para el manejo de los fondos públicos se impone la obligación de presentar el presupuesto y una fecha, debe estar a la vista de todos y también debe hacerse una rendición. Por ejemplo, se le puede establecer un plazo de 15 o 20 días. Inmediatamente el convencional Iván Cullen advirtió: Nosotros tenemos que preservar las prerrogativas del Cuerpo. Si le fijamos plazos al presidente y este no los puede cumplir, recordemos que la ley fija que serán afectados fondos del presupuesto del Poder Ejecutivo Nacional, así lo dice la ley. Por lo que me parece conveniente no establecer plazos para que el presidente del Cuerpo tenga libertad para fijar el presupuesto que lógicamente lo tiene que presentar porque la obligación está establecida en la ley. Mientras tanto, Juan Pablo Cafiero insistía: “Habría que pensar en otro artículo, que diga cuál es la obligación, para que figure en reglamento, pero se tiene que establecer un plazo. Entre ambas posiciones, pidió la palabra el convencional del Castillo, expresando: “Entiendo las razones del convencional Cafiero y entiendo también la posición del convencional Cullen, creo que sería un término intermedio, demos un plazo al Presidente con la posibilidad de ser prorrogado bajo petición fundada del mismo.”

Mientras algunos sugerían diez días de plazo, el presidente Giacosa necesitó decir:

La Presidencia aclara a los señores convencionales que esta Convención ya está instalada y ya se designó el secretario administrativo y han partido muchos funcionarios rumbo a Buenos Aires en busca de personal a los efectos de poner en funcionamiento la Convención, de forma tal que al no existir aún personal, con el término de diez días no hay tiempo material para dar cumplimento a estas exigencias…

Dijo el convencional Albamonte:

En lo que respecta a la redacción del reglamento ambos bloques hemos tenido especial cuidado en el sentido de que la ciudadanía conozca perfectamente bien y con toda transparencia lo que gastó, en consecuencia lo que establece con suma claridad es la preocupación para que los ciudadanos conozcan con claridad meridiana los gastos, insisto, en los que se ha incurrido, incluso hay un plazo para la presentación de los gastos.

Lo que se señaló aquí y con bastante buen criterio, lo hemos vivido en el día de ayer, cuando tuvimos que hacer un cuarto intermedio por no contar con la respectiva estructura para sacar una simple fotocopia. Esto no obsta que el Cuerpo, en algún momento, cuando mocione para dar un plazo determinado a la Presidencia a los efectos de presentar el presupuesto, de cualquier manera lo importante es la rendición de los gastos.

Luego el convencional Del Castillo expresó:

“Quisiera que me digan el porqué no se hizo lugar a la presentación del presupuesto no la remisión de los gastos, son dos situaciones totalmente distintas.

Creo como convencional, creo debemos fijar una fecha con la mayor antelación posible para que, precisamente, no existan inconvenientes en el desenvolvimiento de las comisiones que comenzaran a desarrollar sus tareas, no olvidemos que tenemos un plazo de veinte días, a partir del 25 de mayo a los efectos de presentar `proyectos en las comisiones y tenemos otro plazo de veinte días para que estas produzcan dictamen no vaya a ser cosa que no tengamos papel para escribir.”

(Hablaron el convencional Guerrero, Juan Pablo Cafiero y el presidente expresó que “Si no se hace más uso de la apalabra, se va a votar el capítulo 1º.”

Más opiniones del convencional Albamonte, de Estévez Boero, de Iván Cullen… hasta que el presidente Giacosa indicó: “Se va a votar en forma nominal el Capitulo 1º… Votan por la afirmativa los señores convencionales Spina, Tizón, Ortiz, Armagnague, Parente, Hernández, Ponce de León, Salinas, Giacosa, Guerrero, Dalessio de Viola, Albamonte, Farías y Velarte. Votaron por la negativa los señores convencionales Cafiero, Estévez Boero, Barcesat, López de Zavalía, Revidatti, Pose, Rico y Del Castillo. Es decir, 14 aprobaron y 8 desaprobaron. Después, más opiniones, algunas protestas… y los taquígrafos con crecientes dificultades para elaborar las versiones estenográficas. Más diálogos e insistente pedido de orden desde la presidencia.)

El convencional Iván Cullen pidió autorización para hablar y dijo:

“Señores convencionales, lo que voy a decir, bajo ningún punto de vista quiero que signifique generar un debate a esta altura de la reunión. Lo digo simplemente para que reflexionemos serenamente esta noche cuando nos retiremos a descansar.

Esta preocupación del convencional por el Partido Justicialista” –referida al convencional Ponce de León-, sobre trabajar intensamente, considero que se ha trabajado muy bien en la consideración en particular para mejorar la redacción y para posteriormente votar negativamente con respecto a este tema y esto implica lo que seguramente va a pasar durante esta convención. Este es el problema, referido al núcleo de coincidencias básicas y quiero que reflexionemos todos, porque no me voy a resignar hasta que tratemos, entre todos, de buscar un mecanismo que nos permita, sin violar los compromisos asumidos por los partidos -que son respetables- encontrar un mínimo de acuerdo y si al momento de la votación lo acepta se vote por si o se vote por no.”

El convencional Albamonte expresó:

“Sostengo que el espíritu que hemos llevado hasta el momento nos ha dado como resultado un trabajo fructífero, incluso con aquellas proposiciones que no hemos aceptado, las escuchamos atentamente.

Estamos trabajando, poniendo todas las modificaciones que consideramos convenientes y que han sido propuestas por aquellos que están en contra de este reglamento y que han sido enriquecedoras, por lo que solicito que continuemos trabajando como hasta ahora, para lograr entre todos la mejor reglamentación y si no están de acuerdo simplemente votarán negativamente, pero quedará su trabajo en este texto del reglamento.

(El presidente Giacosa indicó que debían considerar el “Capítulo II, que comienza con el artículo 18º y después de una corrección gramatical”, siguieron opinando varios convencionales. Asumió la Presidencia el señor convencional Rodolfo Ponce de León.”

“Deficiencia lexicológica”…

El convencional rosarino Iván Cullen, con referencia de la redacción que estaban analizando dijo:

En este tema, según veo, hay en todo el capítulo un problema de deficiencia lexicológica que en realidad tiene su origen en el artículo 55 de la Constitución.

Aquellos hombres de 1853 pusieron “ambas cámaras se reúnen en sesiones ordinarias” y allí se genera un error que se mantiene hasta nuestros días y que nosotros estamos en posibilidad de corregirlo porque nos lleva a estos inconvenientes.

En realidad las Cámaras se reúnen en períodos ordinarios. Las sesiones son de tablas o especiales, según se desarrolle el mismo día en que está predefinido o un día diferente. La segunda clasificación es la de pública o secreta. Entonces aquí lo que se establece en este capítulo del proyecto -según veo- es sesiones de tabla, no ordinarias, y sesiones especiales que serán iguales a las de la Cámara de Diputados y agrega un nuevo tipo que es la sesión extraordinaria que en realidad es una sesión a la que se le da un tratamiento diferente. Según el artículo 20 estas sesiones extraordinarias no son las del caso de las sesiones especiales sino aquellas que requieren ser convocadas por un motivo de urgencia por el presidente o ser convocadas con expresión de causa con un número no menor de un tercio de sus miembros.

Si seguimos el reglamento tendríamos que compaginar esta deficiencia de expresión en el término vinculado con las sesiones propiamente dichas. No hay otras clasificaciones, de sesión o son de tablas o especiales o públicas o secretas.

Concretamente el artículo 19 debe decir: “Serán sesiones de tablas las que se celebren en los días y horarios establecidos y serán sesiones especiales las que se celebren fuera de ellos”. No tenemos sesiones extraordinarias.

Luego el artículo 20 debe decir: “Podrá convocarse a sesiones extraordinarias cuando a juicio de la Presidencia…” y continúa el artículo. Sacamos sesiones especiales. Vale decir que marcamos la diferencia entre sesiones especiales que se celebran en días diferentes, de las extraordinarias que son aquellas que establece el artículo 18 y que son sesiones que requieren un motivo urgente para ser convocadas por el presidente, además de poder ser pedidas por un número no menor al tercio de los integrantes del Cuerpo.

Las sesiones especiales no tienen el carácter de las extraordinarias, simplemente se celebra un día diferente al común y normal de sesiones de la Cámara.

Opinión de “los convencionales del norte”…

El convencional López de Zavalía, pidió autorización para hablar y dijo:

Recojo una inquietud de los convencionales del norte.

Los de Jujuy me han asegurado que en veinticuatro horas no pueden llegar a Santa Fe; necesitan treinta y seis horas, teniendo buena suerte de conseguir avión para trasladarse.

Todos esos convencionales tienen que viajar primero a Buenos Aires y de allí a Santa Fe. En ese momento, el convencional Juan Pablo Cafiero propuso “que se pase a un cuarto intermedio” y no fue tenido en cuenta. Siguieron hablando otros convencionales acerca de la frecuencia y horario de las reuniones de comisión…)

Después del fracaso porque no se realizó el cuarto intermedio, el convencional Cafiero habló:

“Recién el convencional Albamonte decía que el presidente podría juzgar la pertinencia, en razón de que la citación podía caer en una fecha de las que no están establecidas para sesionar. La razón era la fecha. El presidente de la Convención decide si el motivo es suficiente o no para convocar. Es una prerrogativa que damos al presidente de la Convención.”

(Más opiniones de varios convencionales acerca del mismo asunto…)

Acerca de las “reuniones secretas”…

El convencional Barcesat al ser autorizado para hablar, dijo:

“Por lo visto no se ha podido dar una explicación sobre las hipótesis que ha tenido la comisión o los autores del reglamento para justificar la existencia de las sesiones secretas. Me parece que hay que señalar meteorológico que es el de equiparar la Convención Constituyente a un órgano de trabajo permanente. El trabajo nuestro, además de ser público, será para un texto público, es un trabajo breve y no se justifica ninguna analogía con las previsiones que hay para la labor parlamentaria en general.

Me parece que estamos trastocando los términos porque nuestra labor es breve e intensa y, por lo tanto, acoplarnos a todas las cláusulas que hacen a la labor parlamentaria es desnaturalizar su funcionamiento. De todos ellos el que me parece más gravoso el que más llamará la atención de la opinión publica la que suscita la mayor cantidad de comentarios adversos es, precisamente, el que hace mención a la existencia de la sesión secreta, por lo tanto adherimos a los convencionales que se han pronunciado a favor de la supresión de los artículos 2l y 22 como una figura notoria del proyecto de reglamento.”

Luego el convencional santafesino Spina, expresó:

“La comisión va a aceptar la supresión de las sesiones secretas por cuanto este tema está tomado de la Cámara de Diputados y de otros reglamentos en los cuales sí se justifica tal disposición, porque naturalmente, por las características de esos asuntos, sí se justifica la necesidad de sesión secreta, en tal sentido no creemos que los temas a ser tratados por una convención tengan que ser secretos aun que quizás este artículo no lo utilicemos, pero para vencer cualquier suspicacia vamos a aceptar que al artículo 2l exprese que las sesiones serán publicas y ahí terminaría el capitulo ya que se suprimiría el articulo 22.”

Después de escuchar a otros convencionales, la presidencia informó que sólo quedaría la primera parte del art. 21 y en la votación, 14 aprobaron y 7 rechazaron. En consecuencia, estaban reunidos veintidós convencionales, incluyendo al presidente.

Siguieron analizando otros artículos, opinaron acerca de asistencia, interrupciones autorizadas… y el convencional Cafiero, aludió a los empleados de la Convención…)

Acerca de “los empleados de la Convención”…

Dijo el convencional frentista Juan Pablo Cafiero:

“En el tema de los empleados de la Convención nos interesa que exista la obligación, por parte del presidente de la Convención, de tener a la vista el listado de los empleados, a qué bloque pertenecen y qué convencionales los han propuesto. En consecuencia, propongo que se agregue a este inciso ‘nombrar a todos los empleados de la Convención Nacional Constituyente y mantener publicidad en el mecanismo de la designación’.”

El convencional Estévez Boero expresó:

“Todas las modificaciones se hacen siempre en la forma de restringir derechos. En eso no se equivocan nunca. Aquí han puesto ‘remover a los mismos cuando lo crea conveniente’.

El antecedente de la Cámara de Diputados dice: ‘Se removerán los mismos cuando así proceda legalmente’, pero no cuando se crea conveniente.”

El convencional Albamonte aclaró:

“El señor convencional Estévez Boero es además diputado de la Nación y sabe perfectamente bien cómo funciona el tema de los empleados de planta transitoria en el Congreso. En este caso todos los empleados son de planta transitoria y es importante que haya sensibilidad en cuanto a la aceptación o no, siempre acorde con las necesidades del funcionamiento de la Convención, en consecuencia, cuando el presidente crea conveniente crear nuevos cargos para mejorar el funcionamiento de la Convención o sustituir algunos otros, es una facultad absolutamente razonable de buena administración…”

(Más opiniones acerca de “la remoción”… diferente a “la re-moción”, las reiteradas mociones que han quedado en los registros de las sesiones…

A las 12:26 votaron el Capítulo 3º: el bloque del Frente Grande dejó constancia de su voto negativo y así, negación tras negación, teniendo en cuenta sus posiciones, no se habría aprobado el Reglamento.

Pasaron a un cuarto intermedio hasta las 12:39 y luego analizaron el capítulo siguiente. Cuando la presidencia propuso la consideración del quinto capítulo, pidió autorización para hablar el doctor Iván Cullen.)

Diez horas de debate…

El convencional Iván Cullen dijo:

“Sé que es tarde, para ustedes y para mí también porque llevamos más de diez horas de debate en este recinto, pero hay un problema que tiene una importancia muy grande. Lo que estoy pidiendo a esta Convención es la conformación de bloques de convencionales independientes”.

Experiencias en 1949: “ser afiliado para ser candidato”…

El convencional independiente, rosarino, necesitó expresar:

“Quiero reflexionar sobre este tema que tiene una importancia mucho mayor de lo que pueda parecer a primera vista. Ustedes saben bien que desde el año 1949 se estableció en el país el monopolio de las candidaturas por parte de los partidos políticos. Antes se requería ser afiliado para poder ser candidato, luego se fue flexibilizando y se permitieron candidatos extrapartidarios, pero, señor presidente, una vez electos los mismos deben, necesariamente, someterse a la disciplina partidaria del partido que lo había llevado.

Ecos del “Acuerdo de San Nicolás”

En esta elección, que fue muy particular porque fue una elección de candidatos a convencionales constituyentes, cuando estaba trabajando en el Pacto de Olivos se conversó eso -al menos así salió en los diarios- que tal vez había llegado la hora en esta oportunidad de permitir la postulación de candidatos independiente, tal vez recordando el artículo 6º del Acuerdo de San Nicolás, donde expresamente dice que “sería un obstáculo insuperable que los diputados trajeran instrucciones especiales que restringieran sus poderes, queda convenido que la elección se hará sin condición ni restricción alguna, fiando a la conciencia, al saber y al patriotismo de los diputados” el actuar dentro de la Convención.

En realidad, ese reclamo ya venía desde hace bastante tiempo, incluso la convencional Adelina de Viola ha presentado proyectos en el sentido de permitir candidatos independientes.

Me quiero referir al caso específico de la reforma de la Constitución Nacional y en especial a lo que dice el Consejo para la Consolidación de la Democracia, que es un instrumento muy importante que vamos a tener en cuenta. Dice el Consejo para la Consolidación de la Democracia cuando habla acerca de cómo debe ser la elección de los convencionales: “Por otro lado, conviene tener en cuenta que a los partidos políticos están afiliados sólo el 30 por ciento de los votantes y para el caso de una real democracia participativa es imprescindible que el 70 por ciento no afiliado no quede sometido a la voluntad de los elegidos por los partidos para ser convencional”. O sea que sería altamente legítimo que el proceso de postulaciones fuese abierto y no monopólico en favor de los partidos.

Votar según “la conciencia, el saber y el patriotismo”…

En el Acuerdo de San Nicolás para facilitar la realización de la Constitución de 1853 se establece la cláusula de que los diputados debían concurrir sin instrucciones, condiciones o restricciones, votando según “la conciencia, el saber y el patriotismo de los diputados el sancionar con su voto lo que creyeran más justo y conveniente, sujetándose a lo que la mayoría resuelva sin protestas ni reclamaciones”. Concluye el Consejo diciendo que debería ser similar esa actitud y liberar de toda pretensión de disciplina partidaria a quienes resulten electos.” /…/

Iván Cullen: “Vengo a pedir un espacio político”…

El señor presidente de la República, quien abrió las sesiones en la ciudad de Paraná, nos convocó a que obremos con prescindencia, incluso, de las posiciones partidarias que cada uno pudiera llevar, porque la reforma de la Constitución no es el patrimonio de uno, de dos ni de diez partidos; es el patrimonio de la comunidad toda.

¿Y qué pasa con el caso particular que yo vengo a traer?

Les vengo a pedir un espacio político para que pueda tener la oportunidad de trabajar en la forma como me eligieron, sin ningún tipo de condicionamientos.

Mi postulación surgió por haber trabajado toda la vida en el estudio del derecho constitucional, me sometí y busqué un partido político, porque las candidaturas monopólicas siguen vigentes y con este partido político, la UCD de Santa Fe, convinimos desde el primer momento y se hizo público de que era un candidato independiente y que si salía electo no estaba sujeto a integrar el bloque de la UCD y esto fue publicado en una solicitada que salió en el diario “La Capital” de la provincia de Santa Fe donde este partido dice: “que considera que la mejor obra que se puede ofrecer a la sociedad es permitir que los hombres más idóneos tengan la posibilidad de participar en la reforma de la Constitución y por eso ofrecemos este espacio a un hombre independiente y de reconocida trayectoria, quien no estará sujeto a ningún tipo de condicionamiento partidario”.

El señor presidente de la UCD presentó el 25 de mayo, apenas había comenzado la convención una carta al presidente de la Convención Nacional Constituyente diciendo: “Carlos Castellani, presidente del Distrito Santa Fe del Partido de Unión de Centro Democrático, se dirige a Usted que con el objeto que en su carácter de presidente de la Convención Constituyente prevea la configuración de un bloque independiente que pueda agrupar a los convencionales que no están sujetos a disciplinas en función partidaria”.

Pongo en su conocimiento que el doctor Iván José María Cullen encabeza la nómina de candidatos que llevó la UCD a los comicios del 10 de abril y lo hizo en calidad de extrapartidario e independiente y con esas características el pueblo de la Provincia lo votó”.

El 8 de abril en el matutino “La Capital” se publicó una solicitada ratificando ante la ciudad la calidad de independiente de este candidato y la posición del partido en el distrito, la que tuvo amplia difusión en toda la Provincia. “Queda de manifiesto que el doctor Cullen no está asignado al bloque de la UCD. No hay ningún distanciamiento ni mal entendido, solamente el cumplimiento por parte del partido y el señor convencional de los compromisos asumidos ante la ciudadanía”. “Es de estricta justicia que el doctor Cullen pueda integrar un bloque independiente y de esa manera representar a los miles de votantes de la Provincia que decidieron acompañar la propuesta de un candidato independiente.” Lo firmaba Carlos Castellani.

Les digo más, la UCD que tuvo la deferencia de ofrecerme este espacio, de lo contrario no podría estar con ustedes, me permitió hacer una campaña electoral intensa que es a mi entender de la vocación política y manifiesto mi profundo respeto a los hombres que hacen de la política una profesión habitual, porque la política es una vocación y en esa campaña electoral pudimos hacer en la Provincia discusiones, debates. Se discutió la Constitución Nacional y yo intervine en más de treinta debates en la Provincia en los que estaban presentes Estévez Boero, Rodríguez Sañudo, Rosatti, Cáceres y Natale, por nombrar algunos. Con todos ellos debatimos y hablamos sobre el tema de la reforma. Como resultado de ello pudimos observar que este partido en las elecciones anterior había sacado diez mil votos, pero en las últimas para convencionales, sacamos setenta y tres mil votos. La gente me votó para que tuviera la oportunidad de estar en esta convención y volcar en ella mis conocimientos de treinta y dos años de cátedra universitaria y tengo un inconveniente operativo, si no tengo un bloque independiente, tengo dificultades para actuar porque no me entero de lo que pasa en las reuniones de Labor Parlamentaria y en definitiva termino siendo un convencional que va a tener una actuación más limitada que la que tienen los otros convencionales

Por eso pido a mis distinguidos colegas que contemplen esta situación que no genera ningún precedente, al contrario, pone de manifiesto la generosidad de la dirigencia partidaria frente a los miles y millones de independientes que en este país no tiene la posibilidad de acceder a una candidatura por no quererse someter a la disciplina de un partido.

He preparado en este artículo 33º una modificación que en la parte final diría, cuando habla de los bloques: “no admitiéndose la representación de bloques que no coincidan con la individualización señalada” -se refiere a los partidos políticos-, agregaría: “con la excepción prevista en el artículo siguiente.” Que es el que quiero proponer a los distinguidos colegas, que sería el siguiente: “Los convencionales independientes que acrediten haber sido electos sin el compromiso de actuar conforme a las instrucciones de los partidos políticos, podrán constituir un bloque, sin limitación de número, comunicando a la Presidencia esta circunstancia y la determinación de la forma. El presidente resolverá al respecto, sin recurso alguno.

73.000 electores de la Provincia, que pusieron el voto en la urna, confiando que yo iba a poder estar en esta Convención con el mayor espacio posible para tratar que la Constitución que de aquí salga resulte la más adecuada para el futuro del país, creo que son un aval suficiente para buscar la forma en que pueda desempeñar la tarea para la que me he preparado, y que con todo entusiasmo vengo a desarrollar junto a todos ustedes.”

Inmediatamente habló el presidente del Bloque Demócrata Posse:

“Señor presidente, el bloque demócrata, por mi intermedio, apoya la moción del diputado convencional Cullen por entender que los convencionales pueden formar bloques cuando se presentan partidos, alianzas o frentes, o hayan sido elegidos como candidatos independientes, por cuanto ello está aceptado en la práctica parlamentaria y así lo registran varios proyectos alternativos presentados a esta Convención. Por ello, y además por todos los antecedentes doctrinarios que tan bien fundados están por el convencional Cullen, a los que el bloque adhiere, adelanto mi voto afirmativo.”

Idéntica posición adoptaron los integrantes del bloque del “Frente Grande” mediante expresiones del convencional Barcesat: “agregando a ella la invitación, en caso de ser aprobada, a incorporarse, con voz y voto, a esta comisión.

Y lo hace además de las razones expuestas por él, el que muchos de los que integramos este frente provenimos de distintas extracciones políticas que han sufrido persecuciones, discriminaciones, afectación de los principios de igualdad ante la ley, sintiendo por lo tanto un compromiso y deber asegurar la vigencia y supremacía del artículo 16º de la Constitución Nacional.

Invito a que un conocido profesor de derecho constitucional sea miembro, con toda la plenitud operativa que se acuerda a los miembros de esta Convención, aceptando la moción por él presentada y, de ser aprobada, inmediatamente se lo invite a integrar esta comisión, con voz y voto.”

El convencional Revidatti expresó: “Simplemente adhiero, en nombre del bloque del Pacto Autonomista Liberal, a la propuesta del convencional Cullen”.

(En ese momento se estaba tratando el artículo 33º y la posible modificación y el convencional Albamonte pidió el uso de la palabra.)

Dijo el convencional Albamonte:

“No accederemos a la modificación del artículo 33º, sin perjuicio de las razones esgrimidas por el convencional.

Nosotros entendemos que no existe absolutamente ninguna discriminación, ya que es conocida su capacidad y es reconocida su voz y ha sido escuchada en las horas que han pasado de tratamiento de esta comisión.

En consecuencia, le ofrecemos, en cuanto a la información que puede no disponer, que en nuestro bloque será informado debidamente después de las reuniones de la Comisión de Labor Parlamentaria.

Pero consideramos que hemos aceptado un desafío electoral el 10 de abril, cumpliendo con la ley que nos obliga a participar en esa elección a partir de los partidos políticos reconocidos, de esos partidos que tienen un esfuerzo de creación, lo cual es muy notorio.

En todo caso está en nuestra conciencia participar en mayor o menor medida en las ideas que esos partidos políticos tienen que nos obligan a militar internamente para mejorar este partido y externamente para mejorar el país. En consecuencia rechazamos esta moción”.

Reaccionó una vez más el convencional Iván Cullen, pidiendo las opiniones de otros bloques:

“Me gustaría conocer si los convencionales radicales comparten esta posición del Justicialismo. Pido a los representantes de los distintos bloques que se manifiesten expresamente sobre este punto. De todos modos aclaro que lo voy a volver a tratar en el recinto porque me parece que tiene una trascendencia enorme para el futuro interno del país”.

(El convencional Ortiz Pellegrini dijo: “Sin perjuicio de entender que es un tema que merece mayor análisis, ratificamos la posición del Justicialismo”.)

El convencional López de Zavalía expresó:

“No advertí que el convencional pedía la palabra como si representara una comisión ad hoc por el procedimiento adoptado. Si no me hubiera apresurado a decir que apoyo la moción del convencional Cullen a quien le pido que me facilite su redacción para poder corregirla porque algunas palabras tendrán algunas discrepancias en mi modo de expresión. Depende de cada bloque. Dentro de mi bloque somos siete convencionales independientes entre nosotros. No recibimos instrucciones totales.”

(El presidente propuso votar el Capítulo 5º y fue aprobado.)

El convencional Barcesat hizo una extenso análisis acerca del artículo 30 y se refirió una vez más al Pacto de Olivos, finalmente expresó:

“Siento vergüenza por lo ajeno, por aquellos que admiten el pacto, por aquellos que quieren quebrantar la cláusula constitucional. Yo querría trabajar en una Convención Constituyente que no tuviera que estar sometida a estas presiones, a estas desvirtuaciones del derecho constitucional y en definitiva a la idea de que la mayoría constituye derecho o lo que es lo mismo que frente al poder no hay derecho.”

Votos condicionados…

El convencional Revidatti expresó:

Ahora simplemente vamos a decir que nos parece que es un sistema anti jurídico, anti constitucional y anti nacional, porque los votos condicionados en Argentina fueron dejados de lado hace tiempo, ahora parece que se está volviendo a lo mismo condicionando la votación por si o por no, y se nos priva de votar en nombre de nuestros representados en cada una de las propuestas.

Entonces, señor presidente, nos encontramos con que esta norma es anti constitucional y se avanza en esa inconstitucionalidad desde los propios albores de la nacionalidad. Al respecto el convencional Cullen acaba de leer el Pacto de San Nicolás. Esto ha sido referido en la campaña electoral por lo que no vale la pena dar más argumentos

En segundo lugar quiero mencionar que no estamos de acuerdo con un corto número de comisiones como se propone en este reglamento. Pensamos que debe haber un número amplio de comisiones para que tengan participación todos y así iluminar más el recinto de deliberaciones. Finalmente nos preocupa mucho cuál es la naturaleza y el trabajo que van a cumplir estas comisiones.

En el reglamento de la Cámara de Diputados se habla de comisiones de labor y de asesoramiento, y en las Convenciones se agrega una tercera que es la comisión de redacción. Aparentemente eso no se ha tenido en cuenta en la redacción del artículo 54º que habla de este tema.”

(Al alejarse del micrófono, el convencional impidió “la correcta audición de su exposición”, consta en el diario de sesiones.)

Memoria de la convencional Elba de Roulet…

Refiriéndose al artículo 30º de la Constitución, la convencional Elba de Roulet (UCR), dijo:

“En lo que hace al articulo 30 de la Constitución, debo aclarar que este no hace mención de la forma de votación sino de los atributos de una Convención Constituyente que tradicionalmente ha decidido la reforma de la Constitución tratando articulo por articulo, sin embargo deberemos tener en cuenta que no es la primera vez que se hacen pactos para reformar la Constitución, además de los pactos preexistentes que jalonaron la historia constitucional recogidos en el preámbulo.

El Pacto de San José de Flores…

La primera reforma de la Constitución Argentina que fue en 1860 fue producto del Pacto de San José de Flores y cuando se llegó a esa reforma de la constitución se conocía perfectamente lo que se quería reformar y en que sentido y a quienes hicieron el Pacto de San José de Flores les paso algo parecido a quienes firmaron este Pacto de Olivos, que en realidad se firmo en la Casa Rosada, en donde finalmente se consensuó el contenido del núcleo de coincidencias básicas. (sic)

No tuvieron mejor suerte en su momento, Urquiza, bajo cuya advocación estamos sesionando y Mitre que han sido acusados de traidores por unos y otros, incluso el primero de ellos pagó con su vida, sin embargo contribuyeron en gran medida al surgimiento de esta Nación.

Acerca de “acusaciones desmedidas”…

Las reformas menos importantes de 1866 y 1898” (sic) “si bien no han sido objeto de pactos   sino en base a cosas absolutamente decididas antes de llegar a la Convención Constituyente. Por lo tanto creo que debemos de tener en cuenta nuestra propia historia constitucional y no ser tan tremendistas, hoy escuchamos cosas abusivas y aunque elogio la calidad de las exposiciones del convencional Estévez Boero por quien tengo una gran estima y respeto, creo que ha hecho algunas acusaciones desmedidas y aseveraciones sumamente temerarias y ofensivas como por ejemplo cuando hizo alusión a lo inapropiado que resulta tener dentro del núcleo de coincidencias básicas lo referido al culto del presidente o libertad de cultos que no es más que mantener una coherencia con lo que ya está contenido en nuestra Constitución para posibilitar a todos los ciudadanos, sin ninguna clase de discriminaciones acceder a la presidencia de la República. Ha tenido la temeraria e injusta afirmación a lo que algunos dicen que es una especulación de origen electoralista, por las actuaciones de aquellos que de otra manera se sintieron discriminados. Pero estamos yendo demasiado lejos y debemos rechazar algunos argumentos y al mismo tiempo reflexionar lo que venía siendo una deformación

Esto de considerar, por algunos, al pacto de espurio ni siquiera la desconfianza con respecto a otros puede justificar el pensamiento, no solamente en la guerra sino también la paz, los pacto son nobles y así está plaga de pactos la historia de la Nación Argentina.”

Iván Cullen: más acerca de su participación en “política”…

Terminada la exposición de la convencional Elba de Roulet, el independiente doctor Iván Cullen dijo:

Relaté en mi propuesta anterior cómo había surgido mi inquietud por aparecer en política, fue un desafío grande en pretender ocupar una banca de convencional constituyente, no sé si lo he dicho con claridad.

Al comienzo cuando en mi hogar comentaba e incluso leía en los diarios el proceso que luego concluyó en el Pacto de Olivos, sentí un dolor muy grande y pensé en todo lo que hemos tenido que hacer para consolidar esta democracia, todo lo que tuvimos que sufrir, tantos desencuentros entre argentinos y cuando tenemos la oportunidad de coincidir en una serie de temas, se hace un acuerdo entre dos dirigentes políticos, no es que sea malo, pero es indignante para la opinión de 33 millones de argentinos.

No he encontrado durante la campaña, entre mis amigos radicales y peronistas -que son muchos- una sola opinión que fuese medianamente convincente que explique porqué dos personas, dos grupos políticos pueden imponer una constitución a 33 millones de habitantes, pero la historia no perdona.

Recordemos que en 1949 hubo una constitución de un sólo partido y esto no tuvo factibilidad, en 1957 el peronismo fue proscrito y tampoco esto fue factible y en 1972 fue todo el país proscrito porque hubo un estatuto dictado por el gobierno militar…”

(El doctor Iván Cullen incurrió en un error acerca del momento en que fue proscrito el peronismo. Al final de esta síntesis, se incluye la información pertinente… Hay que tener en cuenta que el Decreto 4.161 fue firmado y difundido el 5 de marzo de 1956: prohibieron libros, símbolos, y hasta el uso de palabras como “comunidad”, “justicia social”… y en consecuencia, destruyeron bienes de la Fundación “Eva Perón” que estaban al servicio de quienes más necesitaban, aportes de empresarios y de trabajadores…) [2]

Hablando, hablando, pasaban los minutos… hasta que el convencional Albamonte considerando la extensa exposición del convencional Iván Cullen dijo:

“Me permite una interrupción, señor convencional. Es al sólo efecto de ordenar la sesión dado de lo avanzado de la hora. Sugiero, como estamos en el tratamiento en particular del proyecto que se formule con claridad cuál sería la redacción que usted quiere modificar y que se hagan muy brevemente las fundamentaciones. No tienen que hacerse discursos que corresponderían al tratamiento en general en las sesiones plenarias. Por otro lado nos estamos rigiendo por el reglamento de la Cámara de Diputados hasta tanto no se apruebe éste…”

El presidente no otorgó la interrupción porque “ya es demasiado” y dejó en uso de la palabra al convencional Cullen quien después de agradecer, manifestó:

“Sin duda quiero cumplir con el electorado que me votó y quizás seré el único de los 305 convencionales que no tendré lugar físico, no importa porque ya alquilé una oficina a tres cuadra de aquí…

(El presidente dijo: “Está fuera de la cuestión, señor convencional”.)

Dijo el convencional Cullen:

“No hay que enojarse, señor presidente, estamos hablando muy cordialmente; estamos desde hace once horas charlando…

(El convencional Albamonte dijo: “No estamos charlando, estamos trabajando. Esto no es un coloquio”.

En realidad, charla según el diccionario de la Real Academia Española tiene tres acepciones: -“Hablar mucho, sin sustancia o fuera de propósito” – “Conversar, platicar sin objeto determinado y sólo por pasatiempo” – “Parlar, revelar, decir lo que se debe callar”.

Quien lea este desarrollo de la segunda reunión de la Comisión de Poderes… podrá también elaborar sus conclusiones acerca de charlar… y ya que vamos hacia la corrección lingüística, es oportuno decir que “charlear” es “croar”… casi como lo hacía el legendario “Sapo Globón”.) [3]

Iván Cullen y más consideraciones acerca del Pacto de Olivos…

Siguió con su discurso el convencional independiente Iván Cullen:

“Esta norma que estamos tratando impone un tratamiento conjunto de los trece temas del Núcleo de Coincidencias Básicas, sin ningún fundamento constitucional, que va directamente contra el meollo del artículo 30, y padece de una insanable impunidad, porque no puede imponerse una redacción y el tratamiento conjuntos en temas disímiles.

Observemos que no existe en toda la doctrina nacional -sacando dos o tres renglones de personas muy comprometidas políticamente-, quien sostenga la viabilidad jurídica del tratamiento conjunto en una ley declarativa de la reforma. Además, tampoco existe la posibilidad de respetar estrictamente el cumplimiento del Pacto, y éste es otro problema serio que se ha firmado, porque exige requerir que los partidos que lo firmaron acuerden hasta la última coma, porque si no acuerdan hasta la última coma no pueden votar ese punto, donde hay discrepancias.

No sé cómo habrán solucionado el tema del senador, el tema de la Justicia, el tema de los decretos de necesidad y urgencia; pero si no lo solucionan o no lo acuerdan, por lo menos que nos comuniquen y que nos digan que han acordado tal pedazo de la Constitución, para que nos enteremos.

Quiero hacer una última reflexión de lo que propongo en lugar de esa votación cerrada. Ustedes saben muy bien que con mucha buena voluntad algunos juristas hablan de cláusulas sistémicas, vale decir que deben tratarse en conjunto los temas que están vinculados. Es decir, doy la reelección por el ballotage; doy la reelección por el jefe de gabinete; y de esa manera, en el tratamiento sistémico, estaría cuanto más la justificación jurídica de lo que se ha hecho.

Pero fíjense que esto no tiene ningún tipo de explicación, cuando observamos que la reelección no tiene nada que ver con la confesionalidad del presidente; nada que ver con el régimen de la Capital federal; no tiene nada que ver con el problema vinculado con la administración del Poder Judicial; y podría citar muchos otros temas. Desde ya todo esto ha sido muy bien dicho y lo vamos a decir, sin duda, en el recinto.

Desconfianza y descreimiento de la gente…

Quería que reflexionáramos un poco en el sentido del espacio que se propuso, y que hay un abismo cada vez más profundo entre lo que la gente quiere y lo que algunos dirigentes políticos interpretan que la gente quiere. Entonces, la reflexión es que se razone desde el punto de vista de la dirigencia política, pero realmente yo lo que noto, como persona que está fuera del ámbito político, es que la gente tiene una gran desconfianza, un gran descreimiento de todo lo que se está tratando en esta Convención.

Tengo la seguridad de que si para este Pacto que empezó con Menem y Alfonsín se hubiera citado a todas las fuerzas políticas, hubiera salido una gran Constitución, porque en muchos de los temas incluidos todos estamos de acuerdo. ¿Quién puede discutir la elección directa del presidente y del intendente de la Capital federal? ¿Quién puede discutir la elección de los jueces y el enjuiciamiento de los magistrados? Por qué, entonces, no buscar un acuerdo de todas las fuerzas políticas si se quería modernizar la Constitución; por qué no buscar un acuerdo político si se quería modificar la Constitución. Esto tal vez sea lo más reprochable.

Ese acuerdo político se hizo letra de la ley y se nos quiere imponer esta forma de votación del núcleo de coincidencias básicas.

Señor presidente: voy a trabajar y voy a estar cuando se trate el núcleo de coincidencias básicas y voy a estar en todas las comisiones y voy a estar en el recinto y voy a presentar proyectos en todas las comisiones, aunque el Cuerpo me diga que no, pero igual voy a seguir trabajando.”

(Después de tantas horas de discursos desde diferentes puntos de vista, aparentemente algunos convencionales dudaban acerca de qué artículos se estaban analizando. No fue casual la pregunta del convencional del Castillo: “-¿Me puede informar qué artículos estamos tratando?, señor presidente.” Aclaró el presidente Giacosa: “El 36º y el 44º” y hacia ese rumbo encauzó el discurso el citado convencional.)

El convencional del Castillo expresó:

“Nuestro partido, con antelación, ha manifestado la oposición al tratamiento en conjunto del núcleo de coincidencias básicas y para lo cual ha propuesto para este artículo 36º una nueva categorización de las comisiones que se establecen, disponiendo trece en un sistema que admita los temas que se traten a nivel de coincidencia básicas, porque de otra manera se lesiona el artículo 30º de la Constitución al imponer un sistema de votación que realmente, como se dijo anteriormente, es un sistema que constituye un avasallamiento de las formas democráticas de la votación clásica y además es imposible poder considerar en una sola comisión temas que no son para nada inescindibles, sino que son temas separados y separables.

Este sistema lo ha llevado así, a desvirtuar el objeto que tiene esta reforma constitucional, no tiene nada que ver el pacto celebrado el pacto entre Alfonsín y Menem con los llamados pactos preexistentes, que son de naturaleza totalmente distinta, histórica y jurídica. En consecuencia no podemos más que oponernos a la redacción de este artículo 36º y proponer que las comisiones a conformar en este reglamento sean las siguientes: Comisión de Redacción, con otras funciones que después analizaremos. La Comisión de Reforma del Sistema Presidencialista en el Régimen Federal. Comisión de Composición y Forma de Funcionamiento del Poder Legislativo; Comisión de Reforma del Sistema de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires; Reforma del Poder Judicial; Comisión de Nombramiento y Remoción de los Magistrados; Comisión de Derechos y Garantías; Comisión de Sistema de Control; de Participación Democrática; de Integración de Tratados Internacionales; De Peticiones, Poderes y Reglamento; de Hacienda y Administración; de Labor Parlamentaria.

Con esto se tiende a distribuir este núcleo de coincidencias y poder tratar y votar separadamente los temas incluidos, porque de lo contrario, como dijeron otros convencionales preopinantes estamos dando a esta Constitución una vida totalmente efímera.

“Idea reformista e “ideario federal”

La convencional Salina expresó:

“Me siento totalmente dolorida cuando escuché hablar del pacto de Menem y Alfonsín y de la forma en que se lo trataba, porque muchos argentinos estamos trabajando en una idea reformista y presentamos un ideario federal, que empezó a gestarse junto con la democracia en 1983.

“La voluntad del pueblo”…

Nadie habla del 10 de abril, nadie habla de la soberanía del pueblo de la Nación y que si el pueblo de la nación se pronuncian en ese sentido, debe ser respetado. Estamos aquí representando la voluntad del pueblo y a esto lo hemos tomado con toda seriedad y lo hicimos debatiendo con ellos, confrontando opiniones y mejor que muchos políticos que están en la cresta de la ola y si el pueblo de la Provincia expresó su voluntad el 10 de abril estamos para cumplir ese mandato y no para traicionarlo.

         El ideario reformista que se plasmó en el Pacto de Olivos, para los peronistas es un interés de vieja data, que traemos desde 1949, con muchas frustraciones, dolor y sufrimiento. En 1974 el General Perón creó la comisión de consultas y estudio para la reforma de la Constitución Nacional y mi partido puso su mejor esfuerzo y mayor energía en elaborar las ideas, en profundizar el debate para hacer realidad la reforma de la Constitución Nacional que realmente es una necesidad sentida por el pueblo de la Nación. Cuando se habla de un pacto de dos y no se tiene en cuenta que aquí a quienes les toca representar los partidos mayoritarios que han tenido la responsabilidad política de conducir el destino de nuestro país en todos los períodos constitucionales, no hacen nada más y nada menos que representar con sinceridad y con compromiso y haciendo una síntesis del pensamiento político de los partidos peronista y radical, que tienen una tradición reformista que es indiscutible. O acaso se pretende soslayar e ignorar que durante décadas los peronistas hemos estado volcando nuestro esfuerzo para hacer realidad esta pretensión reformista que estamos hoy iniciando.

Me siento agraviada cuando se pretende desoír el mandato del pueblo, el único soberano. El pueblo de la Nación votó y entonces ahora, señores representantes del pueblo de la Nación, que somos fieles intérpretes del mandato que se nos ha dado y que de ninguna manera puede minimizarse… no permito interrupciones… no puede minimizarse la elección del 10 de abril que fue impecable y tuvo un irrefutable pronunciamiento del pueblo de la Nación Argentina, que es a quien tenemos que rendirnos con toda convicción.”

“Empecemos a alejar los fantasmas”…

Inmediatamente habló el convencional Ortiz Pellegrini:

“Señores convencionales, me parece que en honor a la brevedad que debemos tener a esta hora, llegaré aquí con algunos argumentos nuestros, al sólo efecto que en la versión taquigráfica no queden solamente un relevamiento de críticas, sino una defensa, como ha ocurrido con los señores diputados convencionales que se han expresado antes, que haré, no mezquinando nuestros argumentos.

El primer punto a considerar es que se ha hecho toda una crítica acerca del carácter refrendatario que tiene esta reforma constitucional, en virtud de esta cláusula cerrojo del artículo 5º, reproducido hoy en el reglamento. Conviene que empecemos a alejar los fantasmas. Lo único que significa el artículo 5º es modular una forma de votación, no se le impide a nadie discutir, proponer reformas, en definitiva, participar. Se trata tan sólo de una forma de votación, lo que constituye el primer acercamiento al tema.

El segundo acercamiento es que todos han hablado con una enorme sacralidad – yo también- de la Constitución de 1853, pues bien, la Constitución de 1853 en ejercicio del poder originario, como les gusta decir a algunos, también fue refrendataria en numerosos artículos, por ejemplo, los constituyentes fundadores no podían en la Convención fundadora erigir otra forma de gobierno que la republicana, representativa y federal y no porque ninguna ley antes lo haya sancionado sino porque los pactos preexistentes habían determinado que debía ser ésta la forma a votarse y no otra. Por lo que no podía votarse por el régimen unitario, por la monarquía ni por la forma parlamentaria de gobierno. El contexto de este acuerdo no tiene la autoridad de una ley como lo tiene ahora la ley 24.309. Era simplemente eso, un convencional, el señor Del Castillo, hizo mención a esa naturaleza distinta. Yo pregunto señores convencionales qué naturaleza distinta es la reunión del doctor Alfonsín con el doctor Menem que la reunión que tuvo Urquiza en su momento con los gobernadores que tenía la representación de la opinión pública de la Provincia para hacer un programa que terminó con la sanción de la Constitución. Eso ni siquiera se votó. Ustedes saben que estuve analizando y no sólo se arregló la forma de gobierno, sino también la capital, los diputados que iban a tener las provincias. Esto ni siquiera se votó sino que fue un acuerdo. Tanto fue así que al gobernador de Buenos Aires lo tuvieron que echar.”

(Ese análisis de convencional Ortiz Pellegrini induce a rememorar lo que había expresado la convencional Elba de Roulet, acerca de “las reformas menos importantes de 1866 y 1898” (sic) “si bien no han sido objeto de pactos sino en base a cosas absolutamente decididas antes de llegar a la Convención Constituyente”…

El convencional Aldo Rico se refirió al Artículo 61 y se generó otra sucesión de opiniones. El convencional Ortiz Pellegrini dijo:

Ya voy a tener oportunidad de exhibir algún otro tipo de trabajo de mi cátedra donde están examinados proyecto por proyecto desde 1910 hasta la fecha. Los que no tuvieron acuerdo previo por las fuerzas políticas, fracasaron inexorablemente.

Todo eso en parte es lo que ha dicho el convencional Estévez Boero, quien sostuvo que el pacto es válido, pero nos molesta que estemos excluidos. Esto es razonable. Pero el Pacto no se queda solamente en pacto sino que fue contemplado por una ley que, no les gustará, pero en definitiva es una ley de la Nación. También es cierto que no existen más inconstitucionalidades que las que se declaran, ni más nulidades que las que se declaran. Por lo tanto, como esto no puede ser declarado por nadie, porque somos soberanos y hemos garantizado la mayoría que nos votó, no es inconstitucional ni es nulo”.

(Aplaudieron…)

“Una gastritis terrible”…

Habló el convencional López de Zavalía:

“Tengo que hacerle un pedido, señor presidente. Tome su cronómetro y cuando haya hablado más de 10 minutos me interrumpe, habré concluido mi exposición. Porque, honestamente, es posible que cuando pase el entusiasmo de la discusión les pueda perdonar al justicialismo y al radicalismo el pacto de Olivos, es posible que les pueda perdonar su cerrazón absoluta de negarse a escuchar a los otros.

Pero creo difícil perdonarles estas horas que me han producido una gastritis terrible porque estoy desde el almuerzo hasta sin ingerir absolutamente nada.

No lo digo para molestarlos, hay que ser realistas, la política es el arte de lo posible.

Presenté un proyecto de resolución que nunca se llegó a discutir, no hay tiempo para discutirlo ni pretendo que se discuta, simplemente quiero explicar por qué estoy en contra de este artículo, porque es incompatible con la posición que había sustentado. Con esto se demuestra que no es cierto que no nos pronunciamos sobre la competencia, nos estamos pronunciando sobre la competencia en este texto. Para ser aún más claro yo comprendo y comparto -con la reserva que voy a hacer- la preocupación de todos los convencionales sobre el artículo 5º.

Y para decirlo en términos vulgares – como se lo dijo en la campaña electoral- gira en torno a saber si se desata o no el paquete. Es un tema previo, existe paquete?

En mi opinión jurídicamente no existe y es lo que he sostenido en ese proyecto de resolución, y en realidad no voy a repasar los argumentos, porque si lo hago van a sacar elementos y oraciones pretéritas de la Constitución, dejaremos de hablar de derecho, y digamos simplemente que acá hay tantos votos de tal modo que nosotros somos ni más ni menos como un acompañamiento para la decoración, para que funcione esto y se cubra un poco el pudor de la Convención.

Ahora si no tengo éxito en el tema de que no existe paquete, cosa sobre la que tendrá que pronunciarse la Convención, entonces habré concluido que efectivamente estamos una vez más como en 1853 y 1860, ejerciendo un poder constituyente originario, puesto que no hay ley alguna que avale el artículo 2º, ahí si tenemos el originario y podemos estar atados a nada.

Entonces surgiría una segunda línea de ataque sobre el artículo 5º. Yo creo que muchos de los convencionales han leído superficialmente o no lo han hecho, al proyecto que presenté, lo que me parece razonable porque tampoco he podido leer este hermoso material, por lo cual tendría que pasarme la noche en vigilia para elaborar un dictamen en minoría atento al sentido que he estado defendiendo, pero debo destacar y dejar bien sentado que no estoy en un trámite del Congreso, es un procedimiento.

                     Estoy en el tema sencillo, no creo que de texto alguno de la Constitución se desprenda que el Senado de la Nación es un poder pre constituyente y pueda prescindir de la Cámara de Diputados.

Se afirma también que no puede haber unidades, pero somos los elegidos del pueblo. Algo de simpatía me trae el argumento, pero entonces dejemos el texto que anda por allí en la ley 24309 que habla de unidad. En qué quedamos las hay o no las hay. Esto se presta a muchas objeciones, acá hay mucho material para discutir si queremos entrar pero honestamente no creo que a esta altura de la noche estemos ni siquiera con la cabeza lúcida como para hablar o para oír por mucho que se haga mención al derecho que uno tiene a ser oído, es autentico, pero parece que muchos confunden ese derecho a ser oído con el derecho a hablar pero no se escucha, se tiene cerrado de entrada el entendimiento para decir “Yo decidí eso y así seguiré, voy a seguir adelante y no acepto ninguna modificación”.

                     Quiero decirles a todo con franqueza, no es mi intención molestar a nadie porque los respeto a todos, pero no podemos aceptar que se haga alusión a los triunfos electorales ya que nosotros en nuestra provincia hemos sido vencedores, en tal sentido traemos la voz de Tucumán que dice no, entonces hay muchos medios para conversar y discutir, pero además si hablamos de un régimen democrático, la democracia es también un sistema de gobierno en el que están cómodos los opositores.

Insisto, no pretendo que nadie se sienta molesto o herido, no pretendo juzgar conductas, simplemente emito   mi opinión, y el porqué estoy en contra de esto se funda en la filosofía que anima el hecho que nos acupa.

Después de breves expresiones de los convencionales Albamonte y Armagnague y de respuestas del Presidente Giacosa, habló el convencional frentista Juan Pablo Cafiero:

“El Frente Grande en el momento del Pacto de Olivos, pese a ser una fuerza naciente tuvo su propio debate sobre si debía o no participar en las elecciones del 10 de abril, no lo voy a reproducir al debate simplemente digo que quienes asistimos hoy a esta Convención como convencionales venimos con un mandato de respetar, y todas las reglas que el mismo sistema nos obliga para poder debatir y participar.

También nosotros hemos recibido el apoyo de muchas voluntades y la expresión plurales de esta sociedad política que el 10 de abril nos dio un mandato, entonces no hay totalidad o uniformidad del pueblo, de un lado y ultra minoría del otro. La sociedad no resolvió este tema de una sola manera, por eso nos dio un mandato para que expresáramos las distintas ideas.

Como nosotros somos reformistas, tenemos presentado varios proyectos de reforma de la constitución, por eso no fue para nosotros sorpresivo o una noticia que nos incomodara para predisponernos en un debate de la reforma de la constitución. Sumando estos elementos, mi misión, mi mandato es buscar en este ámbito de debate y de consenso, si bien no podemos firmar pactos, pero sí podemos acordar o buscar la convivencia y la tolerancia, de garantizar un espacio para nuestras propias libertades, no como acto individual, sino en representación de quienes nos votaron.

La libertad es un movimiento de la conciencia que así se aplicó en las urnas, por eso el Frente Grande, en este caso a través mío, busca destrabar, como se dice comúnmente, el pacto. Ese es mi objetivo en esta Convención, mejorar la Constitución Nacional, las instituciones del país y al mismo tiempo poder destrabar una situación que afecta nuestra propia libertad. En este sentido quiero decirles que nosotros, al margen de cómo viene el debate de este reglamento, al margen de lo que resulte, vamos a seguir manteniendo una cuota de esperanza que en algún momento de esta Convención debatan y pongan sobre la mesa los distintos puntos que se acordaron en Olivos, para que podamos opinar en forma distinta, diversa sobre los mismos. Creemos, con derecho a hacerlo que representamos a millones de argentinos que nos pidieron que ejercitemos un mandato en ese sentido.”

El convencional Revidatti, se refirió al artículo 61 y al art. 130. Luego expresó:

“Es indudable que los argumentos de una u otra posición son dichos de buena fe. No quiero pensar que se traigan a este debate trascendente circunstancias en las cuales se pongan en tela de juicio la conducta y menos la honradez de nadie.

Simplemente queremos señalar que los argumentos que aquí se han dicho en el convencimiento que este tema no ha contado de ninguna manera con una mordaza y lo mismo va a suceder en el recinto, con una mayor amplitud en cuanto a la argumentación y es bueno decir algunas cosas pero indudablemente no podemos dejar pasar algunas cosas que se han dicho       reitero, de buena fe.

En primer lugar se ha señalado que el artículo 5º de la ley que establece un sistema de votación no es propia del reglamento que debe presidir las reglas del juego en este debate y que la actividad del Congreso se inmiscuye, como si fuera de “rondon”, en un acto que es propio de la Convención constituyente. Creemos que no es así.

Más revisionismo sobre el siglo XIX…

Vamos a citar y vamos a ratificar los argumentos históricos que han sido muy bien expresados por el señor convencional Ortiz Pellegrini. Advierto que el Pacto de San Nicolás que fue firmado el 31 de mayo de 1852, en él la importancia del artículo 6º disponía que debían enviar dos diputados por cada provincia y después se estableció en la Constitución Nacional las distintas composiciones proporcionales de la cantidad de diputados.

Por otra parte el Pacto de San José de Flores del 10 de noviembre de l859 en el artículo 1º le impuso a Buenos Aires la declaración de que era parte integrante de la confederación y en el artículo 2º el mismo pacto le impuso que dentro de veinte días de firmado el pacto se convocaría a una Convención Provincial que iba a examinar la Constitución de l853 y en 1860, cuando se modificó la Constitución de 1853, se ha dicho aquí que se produjo la primera ruptura en el marco o en el orden de la validez de las normas, como consecuencia de que la Constitución, de acuerdo a la de 1853 podía reformarse en un todo o en cualquiera de sus partes, pero pasados los 10 años desde el día en que había sido jurada por los pueblos; y además también se modificó en el año 1860 la norma del artículo 51º, por el cual era Cámara originaria de la reforma de la Constitución el Senado.

Desde luego que no son precedentes que puedan constituir una negación de los actuales, por supuesto que no, pero debería tenerse en cuenta esta sabia afirmación de Kelsen, en donde todos los que creemos, todos diríamos tienen reparos o pruritos, pero que indudablemente el principio de efectividad de la norma es superior, pero en virtud de la norma…”

Aunque el bloque frentista no aceptaba interrupciones, el convencional Barcesat pudo ejercer ese derecho y con relación a lo expresado, dijo:

“El último trabajo de Kelsen de 1962 a 1969, su canto de cisne próximo a la muerte, es el trabajo que se llama precisamente “La Función de la Norma Constitucional”, donde Kelsen reconoce que su preciosa plenitud de la validez de todo el sistema jurídico es una ficción, y no sólo eso, sino una ficción auto contradictoria, aquella que nunca puede darse en la realidad y es un signo de la dimetría intelectual de un gran filósofo haber admitido que no era más que el artefacto del imaginario dispositivo del poder.

Ese es el último trabajo de Hans Kelsen, ya editado en la Argentina, y que por cierto debería ser convocado, así como es invocado.

Contestó el convencional Armagnague:

“Yo prefiero al Kelsen que se alzó contra el autoritarismo nazi, prefiero al Kelsen que tuvo que buscar el camino del exilio, de acuerdo a las publicaciones que él efectuara en su plenitud y lucidez.

Lo prefiero a ese Kelsen y no al que ya estaba prácticamente al borde de la muerte.”

Otro frentista pidió una interrupción. Dijo Pablo Cafiero:

“Yo quisiera preguntarles a los integrantes de los bloques justicialista y radical lo siguiente, si nosotros aceptáramos, como lo hacemos desde le punto de vista del sentido común, que algunos de los puntos incorporados en el núcleo o pacto son puntos que hacen al equilibrio y a los intereses de un sentido de modelo constitucional de progreso, si nosotros dijéramos qué puntos son que creemos que sí pueden ser parte de un elemento férreo para agarrarse, para sostenerse los partidos, ¿ustedes aceptarían que hay puntos que no tienen absolutamente nada que ver con ese equilibrio?, como, por ejemplo la elección directa del intendente de la Capital. Porque hay otros puntos que podemos desagregar del aspecto central del equilibrio que ustedes plantean.

Si ustedes están dispuestos a eso…”

(Cuando el presidente Giacosa le advirtió a Juan Pablo Cafiero que “el titular de la palabra no lo autorizó para un discurso y quizás desea retomar el ejercicio de su derecho”, el convencional Armagnague dijo: “-Que redondee la idea”.).

Terminó su desarrollo verbal J. P. Cafiero:

“Yo hago una propuesta a los dos partidos, no sé si me escuchan, pero si ustedes aceptan esta propuesta que significa tratar de encaminar, con un reglamento y una situación distinta, en la Convención.

Entonces para ser de nuestra parte más directo en cuanto a nuestro discurso pregunto a la Presidencia cuándo se van a firmar los dictámenes para volver en otro momento, si no se va a modificar un ápice de todo el aspecto reglamentario vinculado con el Núcleo de Coincidencias Básicas y a la forma en que éste tema se va a debatir en la Comisión de Redacción.

No encuentro ningún sentido, excepto el reglamentario; no es importante que se continúe con este debate.

Hago una propuesta en nombre de nuestro bloque para ver si hay posibilidad de que ustedes puedan cancelar parte de aquellas cuestiones del Pacto que realmente no tienen nada que ver con el Núcleo de Coincidencias Básicas. Podemos acordar un sistema de equilibrio porque tenemos todo el derecho y la legitimidad para hacerlo. Nosotros estamos dispuesto a dialogar y profundizar con ustedes un modelo de un nuevo sistema constitucional.”

Contestó el convencional Armagnague:

“Creo que esto sería violar la ley que declara la necesidad de reforma. Esta nos impone la consideración de los temas tal como ha sido considerada por el Congreso.

Retorno a los hechos de 1853, 1860…

De allí que retomando la idea original decíamos que no era un buen precedente la modificación de 1860 porque la Constitución de 1853 fija diez años para su modificación y ésta se hizo a los siete. Pero indudablemente, el poder constituyente es un atributo exclusivo y soberano que ha sido delegado por el pueblo de la Nación Argentina al Congreso para que éste sea el único que pueda promover el mecanismo de reforma de la Constitución conforme al artículo 30. Entonces cuando se habla de un paquete, es la Provincia de Buenos Aires en 1860 la que entra como tal, dejando al resto de la Confederación la necesidad de suprimir entre otras cosas el juicio político a los gobernadores tal como el Congreso lo instrumentó en 1853. Entonces dicta esa imposición la Provincia de Buenos Aires y fueron aceptadas absolutamente todas las enmiendas o reformas que la Convención Provincial de Buenos Aires le impuso a la Convención Nacional y al resto de la Confederación Argentina. Tanto es así que el reglamento de la Convención Constituyente de 1860, en su artículo 2º dice lamentablemente que las reformas a la Constitución propuestas por la Convención de Buenos Aires no pasaron por la discusión en general, bastando su discusión en particular sobre cada una de ellas. Quiero decir entonces que la Convención Constituyente Provincial de 1860 le impuso a la Convención Nacional las enmiendas de las reformas que la provincia de Buenos Aires quería, las que, desde luego, fueron aceptadas.”

Homenaje a Rafael Bielsa…

Siguió su discurso el convencional Armagnague:

Voy a traer a colación a un jurista de esta Facultad de Derecho -a quien hoy le rindo mi homenaje- que es Rafael Bielsa, quien comentando el tema de la reforma constitucional dice en su obra “Derecho Constitucional” -II edición, página 81- que la reforma no se dispone por ley.

Esto es bueno que se diga, porque aquí el distinguido convencional constituyente López de Zavalía ha manifestado que se habían producido distorsiones en su primera línea argumental, en el sentido de que los dos tercios de la totalidad de los miembros solamente es aplicable al artículo 3º de la ley que declara la necesidad de la reforma, pero no así en el artículo 2º, es decir, en el Núcleo de Coincidencias Básicas, en razón de que hay puntos, como por ejemplo el d) -que se refiere al tema de los senadores-, que tuvieron diferente sanción en las Cámaras de Diputados y de Senadores.

Bielsa decía que la reforma no se dispone por ley, sino por decisión del Congreso, es decir, por la representación nacional. Y cita en su apoyo a González Calderón -tomo I, páginas 303 y 304-.

Más aún, decía Bielsa que las reformas las promueve el Congreso, pero las decide la Convención convocada al efecto.”

Argumentos opuestos…

Pidió una interrupción el convencional López de Zavalía y dijo: “ Para no demorar mucho, anticipo que la afirmación hecha por el querido colega y las que vendrá están todas equivocadas.

Aquí me parece superfluo entrar en la discusión de la declaración de una ley en sentido sustancial. De valer algo su argumentación, tendríamos que concluir que esto no sirve para nada, porque el Congreso adoptó la forma y hasta le dio número de ley a esto. Se llama ley en su contexto, pero el problema no está allí, sea declaración o sea ley.

El tema está en saber que cualquiera de las variantes no obtuvo los dos tercios del Congreso. Me llama la atención que el distinguido colega que pertenece a un partido que se escandalizó de la Reforma de 1949 porque no había obtenido los dos tercios del total de los miembros, ahora se conforme con una declaración de ley -llámenla como quieran- que no se reduce a una sola discusión. Me gustaría saber si esa discusión fue en Asamblea o en las Cámaras, en forma separada, con los dos tercios de los miembros presentes. No entiendo por qué -repito- ahora se conforma con la sola voluntad del Senado. No se trata ni siquiera de los dos tercios de los miembros presentes, porque nadie me puede decir a mí que si hay dos sesiones distintas, como lo acaba de informar el señor convencional -parece que yo no lo sabía y necesitaba que él me lo informe-, hay dos tercios en el Congreso.

El Derecho no será puramente lógico, pero no es ilógico. No se puede hacer una lógica. No se lo voy a preguntar a usted porque no le quiero tomar examen, me lo pregunto a mí mismo. 38 senadores que fueron los que votaron, ¿dos tercios de qué son cuando hay 305 legisladores? Esa es la pregunta. No la vamos a dilucidar ahora. Yo le dije: ‘Mi querido amigo Armagnague, no prolongue la cuestión porque si me provoca voy a tener que reaccionar y decir la verdad’.”

Más disidencias…

Dijo el convencional Armagnague:

“Este tema que acaba de dar a conocer el distinguido convencional, el tema del cuestionamiento de la justicia no es nuevo. Ya se produjo en la reforma del ’57, el caso Soria. Fue desestimado por la justicia, cuando se pretendió que el artículo 14 bis no había contado con el quórum de diputados suficiente para la aprobación del acto luego de la sanción de dicho artículo.

         En el caso Pollino, al revés de lo que decían algunos de que fue desestimado por una cuestión meramente formal, la Corte entró en el tratamiento en lo sustancial y viene también a señalar que el voto de la Corte en mayoría viene a colación de lo que hace un instante el distinguido convencional por Tucumán señaló con respecto a la ley.”

(Expresó el convencional López de Zavalía: “Como dijo Vélez Sarsfield, usted no lo ha leído y no lo conoce ni por el lomo. Acá tengo la sentencia de Pollino que es exactamente a la inversa.”

Siguió el convencional Armagnague su discurso:

“Esta sentencia es del 7 de abril de 1994, en el caso “Pollino, Héctor y Otro contra Poder Ejecutivo”, expediente foliado 5/94. Uno de los considerandos del voto por mayoría expresa casualmente lo que dice el convencional López de Zavalía pero, por supuesto, al revés.

Dice: ‘Corresponde establecer con claridad que no resulta relevante ni el nomen juris ni la forma dada por los poderes Legislativo y Ejecutivo del Estado Nacional al acto preconstituyente examinado, pues esto no cambia ni podría cambiar la naturaleza del acto. En efecto, dado que no se está ejerciendo un poder originario que pudiera ser considerado declaratorio y fuera del marco de una organización jurídica que está actuando sobre la base de una Constitución fuera de cuestionamiento de lo que se trata es si al introducir aquella declaración se ha respetado el derecho vigente, o sea el artículo 30º de la Constitución, no cabe duda que con el método utilizado el Congreso Nacional se mantiene dentro del marco exigido por la Constitución’.”

(Como si fuera un diálogo, dijo el convencional López de Zavalía:

      “Ese fue un voto” y enseguida, la respuesta.)

“Pero un voto que integra el voto de la mayoría. De todas maneras vamos a aprobar el tema político. La razón del pacto está tan denostada, que yo creo que en definitiva el pacto si ha sido denostado y criticado, lo ha sido como consecuencia de algunos medios o de multimedios de Argentina, que no quieren el acuerdo político en Argentina, porque van a ser los primeros que caer, porque el acuerdo político en Argentina termina con este monopolio comunicacional. Porque en Argentina a los políticos se nos mide por imagen, los políticos somos el marketing o rating de las encuestas que han hecho los multimedios, fundamentalmente los de Capital Federal que han sido conscientes de esta demostración y agravios que se le han hecho al pacto.

Nosotros somos oposición, nos somos socios mayoritarios de nada, defendemos o buscamos reglas de control, porque entendemos que hoy la sociedad Argentina necesita garantías contra el abuso de poder, por eso limita al Poder ejecutivo introduciéndole mayores y mejores controles, pero fundamentalmente establecemos reglas de juego claras que perfeccione la democracia de los argentinos. Pero parece que el hecho de la consolidación es visto como un acto de claudicación y también este denostado acuerdo, al que se pretende decir que es un acuerdo de dos, ha pasado por el cedazo de las respectivas convenciones partidarias que en el caso de la Unión Cívica Radical fue aprobado por el 66 por ciento de los convencionales, paso también por el cedazo del Congreso y de la elección. Hay convalidación y legitimación de origen y de ejercicio. Y en la elección, señor presidente, la Unión Cívica Radical ha pagado un costo político -sin lugar a dudas- sabemos y somos conscientes que ha sido en beneficio del país y de nuestra defensa partidaria. No tenemos 100 años en vano en defensa de las instituciones de la democracia.

Se nos podrán decir cualquier cosa, pero no que somos transgresores de la ley y del derecho, ni de la autonomía municipal, y nos cubre la honra y la ética bregada para los funcionarios públicos.

Por eso, señor presidente, queremos dejar bien en claro que venimos hoy a la Convención en calidad de opositores, de opositores a un gobierno oficialista, pero en definitiva el encuentro de las grandes mayorías, como lo fue en su momento el encuentro entre Perón y Balbín, van a servir para que ahora los argentinos vivamos una convivencia civilizada entre nosotros y no busquemos políticas que luego hagan que nos pasen de rondón entre las piernas los gobiernos autoritarios.

De este pacto el juez será la historia, una vez más será el árbitro, el juez, en definitiva de los aciertos o de los errores. Pero vuelvo a la reflexión originaria todos aquí, unos y otros estamos de buena fe tratando de levantar las instituciones argentinas y esa será nuestra mayor contribución para que la democracia de los argentinos se profundice y vivamos en paz y convivencia entre los argentinos”.

(El presidente anunció que estaba en consideración el artículo 38…

Hablaron varios convencionales al mismo tiempo…

El presidente Giacosa dijo: Antes de pasar a votación vamos a tratar los artículos 54º, 55º, 56º, 61º, 124º, 125º, 130º y 131º, que fueron incluidos. Pidió que el convencional Spina ocupe la presidencia y continuó el debate. Avanzaron en la aprobación de varios artículos con algunas observaciones. Luego el presidente Spina dijo que estaba en consideración el Capítulo 7º y sucesivamente, fueron aprobados hasta el Capítulo 18.)

Después de algunas observaciones, el presidente Spina dijo:

“En consecuencia, queda aprobado el proyecto de la mayoría.”

Inmediatamente el convencional Albamonte dijo:

“Señor presidente: se debe fijar el día y hora para la firma del dictamen” y el presidente respondió: Sugiero que sea el día lunes a las 12 horas” y como no hubo otra sugerencia, “queda establecido el día lunes próximo a las 12 horas para la firma del dictamen.        No habiendo más asuntos que tratar, queda levantada la reunión.”

“Eran las 3 y 30 del día 28 de mayo de 1994”.

  • * * * * * * * * * * * * *

Nómina de Convencionales Constituyentes 1994.

          BUENOS AIRES

1.   ABRAHAM, Olga Catalina
2.   ALBAMONTE, Alberto Gustavo (Dip.Nac.)
3.   ALFONSÍN, Raúl Ricardo
4.   ANCARANI de GODOY, Hilda Norma
5.   ARIAS, César (Dip.Nac.)
6.   AUYERO, Carlos Alberto Camilo
7.   AZCUETA, María Cristina
8.   BALESTRINI, Alberto Edgardo (Dip.Nac.)
9.   BARBERENA, Juan Atilio
10. BARRA, Rodolfo Carlos
11. BARREIRO de ROULET, Elva P.
12. BASSANI, Ángel Marcelo
13. BAVA, Pablo Juan Ángel
14. BRASSESCO, María Inés
15. CAFIERO, Antonio Francisco (Sen.Nac.).
16. CAFIERO, Juan Pablo
17. CAPPELLERI, Pascual
18. CARATTOLI, Héctor Jorge
19. CARDESA, Enrique Gustavo
20. CARRETTONI, Jorge Carlos
21. CASCO, María del Carmen
22. CAVAGNA MARTÍNEZ, Mariano Augusto
23. DE JESÚS, Juan
24. de VEDIA, Enrique
25. del CASTILLO, Fernando Raúl
26. DENTICE, Enrique Salvador
27. DI LANDRO, Oscar Jorge
28. DUHALDE, Eduardo Alberto (Gobernador)
29. EL BACHA, Leticia
30. ETCHENIQUE, Roberto Alejandro
31. FALBO, María del Carmen
32. FARÍAS, María Susana
33. FEIJOO DOCAMPO, María del Carmen
34. GARCÍA, Daniel Oscar
35. GARCÍA LEMA, Alberto M.
36. GUZ de EQUIZA, Elba Rosa
37. HITTERS, Juan Carlos
38. IRIGOYEN, Roberto Osvaldo
39. LEIVA, Rina Martha
40. MARTÍNEZ SAMECK, Pablo Edgardo
41. MARUCO, Ebe Aurora
42. MASNATTA, Héctor
43. MAZZEO, Iris Artemisa
44. MONTES de OCA, Luis Guillermo
45. MURUZÁBAL, Hilario Raúl
46. NUÑEZ, José Luis
47. ORSI, René Saúl
48. ORTEMBERG, Raquel Elisa
49. PAIXAO, Enrique
50. PÉCULO, Alfredo
51. PEDERSOLI, Juan Mario
52. PETTIGIANI, Eduardo Julio
53. PIERRI, Alberto Reinaldo (Dip.Nac.)
54. PIZZURNO, Ana María
55. QUIROGA LAVIÉ, Humberto
56. RAMPI, Pascual Ángel
57. RICO, Aldo (Dip.Nac.)
58. ROCAMORA, Alberto Luis
59. ROMERO, Nilda
60. ROVAGNATI, Dina Beatriz
61. RUSSO, Federico Pedro
62. SALCEDO, Carmen Inés
63. SÁNCHEZ GARCÍA, María V.
64. SCHIUMA, Stella Maris
65. SCHRODER, Juan
66. SEQUEIROS, Néstor Adrián
67. SERVINI GARCÍA, Clara Cristina.
68. SOLANAS, Fernando Ezequiel (Dip.Nac.)
69. TORRES MOLINA, Ramón Horacio.
70. VALLEJOS, María Cristina
71. VIVIANT, Alfredo Ramón
72. WEST, Mariano Federico

          CAPITAL FEDERAL

73. ALSOGARAY, Alvaro Carlos (Dip. Nac.)
74. ALVAREZ, Carlos Alberto (Dip.Nac.)
75. BARCESAT, Eduardo S.
76. BELLO, Claudia Elena
77. BRAVO, Alfredo (Dip.Nac.)
78. BRUSCA, Vicente Mario
79. CORACH, Carlos Vladimiro
80. DALESIO de VIOLA, Adelina
81. ESCUDERO, José C.
82. FERNÁNDEZ MEIJIDE, Rosa Graciela Castagnola de (Dip.Nac.)
83. IBARRA, Aníbal
84. IRIBARNE, Alberto Juan Bautista
85. JAROSLAVSKY, César
86. KESSELMAN, Pedro Jaime
87. LA PORTA, Norberto Luis
88. LIPSZYC, Cecilia Norma
89. MAY ZUVIRÍA, Diego
90. MIGUEZ BONINO, José
91. OLIVEIRA, Alicia B.
92. PEÑA, Daniel Alberto
93. PUIGGRÓS, Adriana Victoria
94. RODRÍGUEZ, Jesús (Dip. Nac.)
95. SACHS de REPETTO, Dora Helena Nilda
96. SALAZAR, Víctor Hugo
97. VALDÉS, Eduardo Félix
98. VÁSQUEZ, Alejandro Jorge
99. ZAFFARONI, Eugenio Raúl

          CATAMARCA

100.     ACUÑA, Augusto César
101.     COLOMBO, María Teresita del Valle
102.     DÍAZ JIMÉNEZ, Héctor Antonio
103.     GUZMÁN, Ricardo Gaspar
104.     HERNÁNDEZ, Simón Fermín Guadalupe
105.     KENT de SAADI, María del Pilar Isabel
106.     MORENO, Ricardo

          CHACO

107 CARRIÓ, Elisa María Avelina
108 GARCÍA, Francisco Sixto
109. GONZÁLEZ, Elsa Gladis
110. GONZÁLEZ, Rafael Alfredo
111. HONCHERUK, Atlanto
112. MAEDER, Ernesto Joaquín Antonio
113. SKIDELSKY, Carlos Rubén
114. VIYERIO, Eduardo Alfredo
115. WINTER, Jorge Enrique

          CHUBUT

116. DE BERNARDI, Eduardo
117. FELICEVICH, Sara Lía
118. FERREYRA de las CASAS, Ignacio
119. GUINLE, Marcelo Alejandro
120. MAESTRO, Carlos
121. MARCOLINI, Nora María
122. ROCHA RHYS de FELDMAN, Dora

CÓRDOBA

123.     AGUAD, Oscar Raúl
124.     ARÁOZ FARAJET, Julio César
125.     BERCOFF, María Graciela
126.     BUCCO, Jorge Luis
127.     CASARI de ALARCIA, María Leonor (Dip.Nac.)
128.     CORNET, Roberto Julio
129.     de la RÚA, Jorge Enrique
130.     del CAMPO, Carlos Alberto
131.     DELICH, Francisco José
132.     DRESSINO, Ana María
133.     HERNÁNDEZ, Antonio María (Dip.Nac.)
134.   KAMMERATH GORDILLO, Germán Luis (Dip. Nac)
135.     LLAMOSAS, Esteban Miguel
136.     MAQUEDA, Juan Carlos (Dip.Nac.)
137.     MESTRE, Ramón Bautista
138.     ORTIZ PELLEGRINI, Miguel Ángel
139.     RAIJER, Beatriz Irma
140.     RÉBORA, Luis Armando
141.     ROQUE, Blanca Lelya
142.     RUFEIL, José Tanus

CORRIENTES

143. ALEGRE, Miguel Ignacio
144. CASTILLO ODENA, Tomás Eduardo R.
145. HARVEY, Ricardo Juan Guillermo
146. MARTÍNEZ LLANO, José Rodolfo
147. PANDO, Ana María
148. PARDO, Ángel Francisco
149. REVIDATTI, Gustavo Adolfo.
150. ROMERO FERIS, José Antonio (Sen. Nac.)
151. VIUDES de DAMONTE, Isabel Josefa

ENTRE RÍOS

152. ALASINO, Augusto José María (Sen.Nac.)
153. BALDONI, Hugo Domingo
154. BORINI, Rodolfo Eduardo
155. BUSTI, Jorge Pedro
156. DUBINI, Isidro Ramón
157. ELORDI, María de las Mercedes
158. MELO de LA BARBA, Susana Beatriz
159. MOINE, Mario Armando (Gobernador)
160. PARENTE, Rodolfo Miguel
161. PERETTE, Pedro
162. SERRAT, Teresita Beatriz

          FORMOSA

163. BABBINI, Bibiana
164. BOGADO, Floro Eleuterio
165. ESPÍNDOLA de AYALA, Zulma Celina
166. GORLERI, Horacio Carlos
167. INSFRAN, Gildo
168. MARTÍNEZ de RAMOS, María de las Mercedes
169. OLMEDO, Mario

          JUJUY

170. CONESA MONES RUIZ, Horacio Emilio
171. FICOSECO. José Carlos
172. GUZMÁN, María Cristina (Dip. Nac.)
173. MARCONE, Hugo Dante Osvaldo
174. MAYANS, María Susana
175. SALUM, Humberto Elías
176. STEPHAN, Sergio Eduardo
177. TIZÓN, Héctor Eduardo

LA PAMPA

178. BERHONGARAY, Antonio Tomás (Dip.Nac.)
179. BOSIO, Néstor Mario
180. DÍAZ AMAURY, Edgardo
181. MARÍN, Rubén Hugo (Gobernador)
182. MATILLA, José
183. NARDILLO, Miguel Ángel
184. REGAZZOLI, Zelmira Mireya

LA RIOJA

185. FONZALIDA, Nicolás Lázaro
186. LUNA, Julio Alberto
187. MENEM, Eduardo (Presid. Senado Nacional)
188. MERCADO LUNA, Ricardo Gastón(Dip.Nac.)
189. SALINAS, Isabel Marta
190. SANTANDER, Mario Armando
191. YOMA, Jorge Raúl

MENDOZA

192. AGUIRRE, Mauro
193. ARMAGNAGUE, Juan Fernando
194. BATTAGIÓN, Richard Gustavo
195. DÍAZ, Rodolfo Alejandro
196. DÍAZ ARAUJO, Edgardo Alberto
197. LA ROSA, Carlos Salvador
198. LLANO, Gabriel Joaquín
199. LLAVER, Santiago Felipe
200. MÁRQUEZ, Pablo Antonio
201. OLSINA, María Luján
202. PELTIER, Teresa Camila
203. POSE, Guillermo Alfredo

MISIONES

204. BIAZZI, Ricardo Roberto
205. DEI CASTELLI, Mario
206. FABIO, José Domingo
207. GÓMEZ de MARELLI, Nilda Mabel
208. HUMADA, Julio César (Sen.Nac.)
209. JUAÑUK, Emilia Itatí
210. MARÍN, Claudio Miguel Ángel
211. NAVARRO, Argentino Miguel
212. PUERTA, Federico Ramón (Gobernador)

NEUQUÉN

213. BAUM, Daniel (Dip. Nac.)
214. BROLLO, Federico Guillermo
215. De NEVARES, Jaime Francisco
216. GALARZA, Edith
217. PRIETO, Hugo Nelson
218. SAPAG, Luis María
219. SCHIAVONI de RACHID, Ester Aída

RÍO NEGRO

220. LARREGUY, Carlos Alberto
221. MASSACCESI, Horacio (Gobernador)
222. MEANA, Nelly
223. PONCE de LEÓN, Rodolfo O: J:
224. REQUEIJO, Roberto Vicente
225. RODRÍGUEZ de TAPPATÁ Anahí
226. VERANI, Pablo

SALTA

227. DAHER, Zulema Beatriz
228. FIGUEROA OLIVA, María Cristina
229. GIACOSA, Luis Rodolfo
230. JANDULA, Jorge Eduardo
231. MUSALEM, Alfredo
232. PONTUSSI, Ennio Pedro
233. ROMERO, Juan Carlos
234. SARAVIA TOLEDO, Fernando
235. VEGA SAINZ de TERRONES, Ana María

SAN JUAN

236. ACHEM, Antonio
237. AVELÍN, Nancy Barbarita
238. BRAVO, Leopoldo (Senador Nacional)
239. DE SANCTIS, Guillermo Horacio
240. DEL BONO, Jorge Alberto
241. DEL BONO, Tulio Abel
242. ESCOBAR, Jorge Alberto (Dip.Nac.)
243. VARESE, Luis Segundo

SAN LUIS

244. BRITOS, Oraldo Norvel (Senador Nacional)
245. FALCO, Domingo Julio
246. GARCÍA Vda. de BARROSO, Ida Gregoria
247. LUCERO, María Zunilda
248. MERLO, Mario Raúl
249. PUCHMULLER, Alberto Francisco
250. RODRÍGUEZ SAA, Adolfo (Gobernador)

SANTA CRUZ

251. AGUILAR TORRES, Luis María
252. ARELLANO, María Cristina
253. ARNOLD, Eduardo Ariel
254. DI TULIO, Héctor Horacio (Dip.Nac.)
255. FERNÁNDEZ de KIRCHNER, Cristina
256. KIRCHNER, Néstor Carlos (Gobernador)
257. MOLINA, Pedro Eustacio

SANTA FE

258. BENZI, María Cristina de los Ángeles (Dip.Nac.)
259. CABALLERO MARTÍN, Carlos
260. CÁCERES, Luis Alberto
261. CARDINALE, Pablo Antonio
262. CIAURRO, Antonio
263. CULLEN, Iván José María
264. ESTÉVEZ BOERO, Guillermo E. (Dip.Nac.)
265. FRONTERA, Rodolfo
266. GIORDANO, Evaristo José
267. ITURRASPE, Juan Bernardo
268. LORENZO, Carlos Alberto
269. MARTINO de RUBEO, Marta Nélida
270. NATALE, Alberto Adolfo (Dip.Nac.)
271. PICCININI, Alberto José
272. REPETTO, Víctor Roberto
273. REUTEMANN, Carlos Alberto (Gobernador)
274. ROBLES, Miguel Ángel (Vicegobernador)
275. RODRÍGUEZ SAÑUDO, Hugo Bartolomé (Dip.Nac.)
276. ROSATTI, Horacio Daniel
277. SERRA, José María
278. SPINA, Carlos Guido

SANTIAGO DEL ESTERO

279. BERTOLINO, Enrique Antonio
280. BONACINA, Mario Héctor (Intendente)
281. HERRERA, Humberto Antonio
282. LLUGDAR, Rosa Emilia
283. MAZA, Norma beatriz
284. PICINATO, José Alejandro
285. SCHIAVONI, Domingo José
286. VELARDE, Marta Sylvia
287. ZAVALÍA, José Luis (Dip.Nac.)

TIERRA DEL FUEGO

288. AMENA, Jorge Daniel
289. ANDRADE MUÑOZ, César Guillermo
290. ESTABILLO, José Arturo (Gobernador)
291. MANFREDOTTI, Carlos (Dip. Nac.)
292. MARTÍNEZ, Esteban (Dip.Nac.)
293. MÉNDEZ, María Teresa
294. RUBIO de MINGORANCE, Elena

TUCUMÁN

295. BULACIO, Rafael Alberto (Intendente)
296. BUSSI, Antonio Domingo (Dip.Nac.)
297. COUREL, Carlos Alberto
298. DÍAZ LOZANO, Julio César
299. GUERRERO, Antonio Isaac
300. IRIARTE, Luis
301. LÓPEZ de ZAVALÍA, Fernando Justo
302. MIRANDA, Julio Antonio
303. ORTEGA, Ramón Bautista (Gobernador)
304. PITTE de LANDA, María A.
305. SALAZAR de ORTEGA, Evangelina (Renunció)

Información recopilada por: Nidia Orbea de Fontanini.

1955: Argentina fragmentada…

Del libro inédito “El tiempo de Perón”, reitero lo expresado en algunas páginas, con la diagramación original a partir del siguiente título:

“Junta Consultiva

27-10-1955  Se creó la Junta Consultiva, un organismo integrado por civiles pertenecientes a los calificados partidos democráticos, para asesorar al gobierno de facto. Se le encomendó la elaboración de un proyecto de reforma de la Constitución vigente (Decr. ley Nº 2011; 3153 y 3266/55). Ejercía la vicepresidencia un miembro de la Junta elegido por sus pares y posteriormente le correspondió al ministro de Interior.

Demócratas de la Junta Consultiva
  1. Aguirre Cámara, José
  2. Allende, José Antonio
  3. Allende, Oscar
  4. Ariotti, Enrique Eduardo
  5. Bullrich, Luis María
  6. Corominas Segura, Rodolfo
  7. Díaz Arana, Juan José
  8. Gauna, Juan O.
  9. Ghioldi, Américo
  10. López Serrot, Oscar
  11. Marcó, Horacio G.
  12. Martínez, Rodolfo (h)
  13. Molinas, Luciano
  14. Moreau de Justo, Alicia
  15. Mujica, Adolfo
  16. Muñiz, Ramón
  17. Noble, Julio A.
  18. Ordoñez, Manuel
  19. Pastor, Reynaldo
  20. Rebaudi Basavilbaso, Oscar
  21. Repetto, Nicolás
  22. Storni, Horacio Julio
  23. Thedy, Horacio
  24. Zavala Ortiz, Miguel Ángel

El Decr. Nº 3.440/55 firmado por Aramburu al dictar el Decr. Nº 3.440/55 al convertir ese consejo en Junta Militar Consultiva, permite deducir que su capacidad de asesoramiento había sido insuficiente. En ese momento, el intento de aniquilamiento de la fuerza del peronismo justicialista –en constante resistencia– aceleraba la firma de tres decisiones: disolver ese Partido y la intervención en las Confederaciones Generales del Trabajo y Económica, fracturándose la organización anterior.

La Junta Consultiva prácticamente no se reunía y mediante el Decr. Nº 3.944, el 31 de marzo de 1958 se dispuso la disolución.

Disolución del Partido Peronista

24-11-1955  En los primeros considerandos del Decr. Nº 3.855 consta “que la finalidad sustancial de la Revolución Libertadora ha sido reintegrar al país a la vigencia plena y actual del derecho” y “que tal objetivo se traduce en el plano político en el establecimiento de una verdadera democracia y un efectivo sistema de libertad de acuerdo con nuestra tradición occidental”. Entendiendo que “el régimen desaparecido tuvo por instrumento fundamental del entronizamiento de la dictadura totalitaria que tantos y tan enormes daños causó al país, al llamado Partido peronista, cuya personería política fue acordada en fecha 31 de enero de 1948”, “que así… violó la Constitución nacional en cuanto autorizó, propició y votó la supresión de la vida política democrática al convertir en ley la llamada ‘doctrina nacional’ y darle en forma pública compulsiva fuerza”; y después de sucesivos párrafos con diferentes acusaciones, “por tanto, debe tenerse plena seguridad que todo ciudadano argentino gozará y ejercitará sus derechos cívicos con total libertad dentro del más amplio marco democrático” una vez cumplido lo dispuesto en el art. 1º: “declarar disueltos los Partidos Peronistas masculino y femenino en todo el territorio de la República”, correspondiendo que el Ministerio del Interior se haga cargo de los bienes en la Capital Federal y los interventores en las provincias.” [1]

                              Nidia Orbea de Fontanini.

[1] (ALA) Anales , 1955, XV-A, p. 602/603

[1] Arturo Jauretche, uno de “los forjadores del pensamiento nacional”, falleció el 25 de mayo de 1974 y cuando se inauguró la Convención Reformadora se conmemoró el vigésimo aniversario con diversos actos en distintas localidades. Ocho años después, José Roberto Ángel logró la publicación de una nota en el Diario “El Litoral” de Santa Fe del lunes 27 de mayo de 2002, p. 7. Con su original estilo, en el penúltimo párrafo expresó: “Volvamos a la lúcida reflexión del maestro Arturo Jauretche: ‘Nada puede construirse desde arriba si no se trabaja en el seno del pueblo”. En lo atinente a la reforma constitucional de 1994, el pueblo –los ciudadanos empadronados- habían podido votar y los resultados de esa elección eran las proporciones de “representantes” que cada sector tuvo en las comisiones y en los plenarios. # En la capital santafesina el doctor Juan Carlos Collado presidía el Ateneo Arturo Jauretche y el martes 29 de mayo de 1984, en el Centro Cultural Provincial habló el poeta y militante del Justicialismo José María Castiñeira de Dios durante el homenaje a Jauretche y a Raúl Scalabrini Ortiz. Castiñeira de Dios, ha sido presidente del Instituto Nacional Sanmartiniano, secretario de Prensa y Difusión de la Comisión de Cultura, Educación, Ciencias y Tecnología del Partido Justicialista, luego dirigió la Biblioteca Nacional, fue Secretario de Cultura de la Nación, integró la Dirección de Ética Pública… En 1972 publicó la Epístola testimonial para José Hernández, editó once libros hasta 1984… Dijo Castiñeira de Dios en aquel acto de homenaje a Jauretche y Scalabrini Ortiz: “El proyecto del ’80 está agotado y la Argentina necesita definir un nuevo proyecto que le permita romper con la dependencia, y allí adquiere trascendencia el modelo definido por e creador del justicialismo hace ya diez años como producto de una experiencia política de más de tres décadas. Ese proyecto, en el que deben participar todos los sectores nacionales, deben alcanzar un consenso previo para definir los objetivos del país y avanzar el camino hacia una nación de grandeza, hacia una nación con justicia social, independencia económica y soberanía política.” # Arturo Jauretche, fue soldado en la revolución de 1933 en Paso de Libres (Corrientes). Títulos de publicaciones de Arturo Jauretche: “De memoria – Pantalones cortos” / “El medio pelo en la sociedad argentina””. / El paso de los libres / “El plan Prebisch – Retorno al coloniaje” / FORJA y la década infame” / “Los profetas del odio y la yapa” / “Manual de zonceras argentinas” / Política nacional y revisionismo histórico”…

[2] Los datos que reitero al final de esta síntesis acerca de la Segunda Reunión de la Comisión de Poderes, Peticiones y Reglamento, corresponden al libro “El tiempo de Perón” – 1955-1972, terminado de escribir hace quince años y que aún no he editado.

[3] Titulé “El reinado del Sapo Globón” a un poema-historia escrito a comienzos de la primavera de 1985, referida a un personaje vanidoso, con pretensiones de “más poder”, halagado por aduladores interesados… a quien le ofrecieron como corona, una flor de mburucuyá –o pasionaria-, una flor de ceibo o la mutación de la flor del diente de león en una atractiva esfera… eligiendo ésta. Así fue como lo coronaron “las moscas y los mosquitos, las larvas y gusanitos” y después que el batracio se miró en la laguna, el viento hizo desaparecer a la corona y ¡Colorín, colorón… el reinado del Sapo Globón se acabó!…