Pajareros.

Pajareros…

Las personas que disfrutan observando a las aves, son reconocidas como pajareros. Algunos suelen observarlos desde una ventana, otros en sus patios o en las plazas, también en las calles durante una pausa o esperando un medio de transporte.

En el campo, al amanecer el canto de los pájaros es una grata invitación para salir al encuentro de ese magnífico regalo de la naturaleza que en algunas latitudes ya tiene un precio porque organizan excursiones para turistas en islas o acantilados donde habitan sorprendentes especies.

Quienes se dedican a la observación con fines de estudio e investigación necesitas disponer de mayores recursos, por lo menos un largavista o prismático que aproxime la imagen para captar casi todos los detalles y también aparatos fotográficos y filmadoras.

Pajareras…

Entre los argentinos es frecuente hablar de las pajareras: las cárceles de los pájaros que sirven para conservar las mascotas aladas y que sus dueños lucen en los patios donde siguen creciendo enredaderas y árboles, o balcones de departamentos de altos pisos en edificios construidos en las ciudades.

Aves en la Provincia de Santa Fe

Palomas

Es oportuno rememorar que en la Sagrada Biblia, el cuervo es la primera ave nombrada y terminado el Diluvio al no regresar al Arca, fue soltada la paloma que volvió con una rama de verde olivo en su pico, revelación de que había disminuido la presión de las aguas. “Los hebreos empleaban la tórtola en sus sacrificios; en Babilonia era ave de Astarté, diosa de la naturaleza; y para los griegos era una de las aves consagradas a Afrodita. Ob. cit. Historia Natural, p. 329

Las palomas pertenecen a la familia Columbidae, son aves solitarias y vuelan en parejas o en bandadas. Hacen nidos en huecos de paredes, sobre oquedades del suelo o en árboles y arbustos. La conocida como paloma domésticacolumba livia en otras latitudes nombrada paloma bravía), tiene pico negro y patas rojizas, viven en grupos y vuelan en bandadas.

Hay otras especies, como picazuro (columba picazuro); paloma manchada (columba maculosa), torcaza (zenaida auriculata); torcacita (Columbina picui); Yerutí común (leptotila verreauxi).

Perdices – Inambúes

Los cazadores suelen pasar horas esperando que aparezcan las perdices, nombradas así por los españoles que las confundieron con las aves pertenecientes a otra familia, ya que las perdices argentinas son los inambúes pertenecientes a la familia tinamidae. Tienen plumaje pardo, grisáceo u ocre. El macho es menor que la hembra y suelen tener dos hembras que depositan sus huevos en el mismo nido construido entre pajonales con “pastos y plumas”. Por tales actitudes son un ejemplo de tolerancia, como tradicionalmente sucede con la especie humana en algunos continentes.

Algunas hembras también acostumbran a colocar los huevos directamente sobre la tierra y ornitólogos han encontrado hasta once huevos “de color gris vinoso y de cáscara brillante” en nidos que los pichones abandonan horas después de nacer porque el espacio lógicamente ya no puede contenerlos porque están en movimiento y crecimiento.   Ob. cit. p. 240 y ss.

Como las perdices del sur de Europa y norte de África e islas Canarias, cazarlas mediante el acoso con perros adiestrados en difícil porque estas aves tienden a “apeonar”, es decir a correr entre las matas hasta ponerse fuera del alcance mediante una rápido vuelo casi rasante.

Sabido es que hay quince especies en el país, entre ellas la inambú montaraz también nombrada “montaraza, yuto, yuta, silbona, perdiz huertera” de 30 cm. de largo, solitaria y arisca. Construye sus nidos entre los pastos y las bases de los árboles y tienen hasta trece huevos. “Habita desde el norte del país, por el centro-oeste hasta el sur de Buenos Aires y norte de Río Negro”.

La martineta común, también nombrada copetona tienen plumas grisáceas y blancas, con estriado negro. Rápida en los desplazamientos en pareja, nidifica en zonas de praderas y de matorrales.

Pájaros carpinteros

Los carpinteros pertenecen a la familia Picidae y en el país hay 28 especies con hábitos terrícolas y arborícolas; son insectívoros y se alimentan de larvas incluso de hormigas. Habitan desde el norte de la Argentina hasta Córdoba y Buenos Aires.

El fuerte pico, cónico y largo, les permite picotear en la madera hasta lograr la profundidad necesaria para que la hembra deposite tres huevos, blancos.

Se conocen veintiocho especies en la Argentina, entre ellas el carpinterito enano (Picumnus cirratus) que mide nueve centímetros. Suelen nombrarlo Aznaquito, “el macho tiene la parte superior de la cabeza negra con puntos blancos, la frente y la corona con puntos rojos. Dorsalmente es pardo grisáceo. Ventralmente blanco grisáceo barrado de negro. Las alas son pardas. La cola es parda con blanco y negro. La hembra no tiene rojo en la cabeza y dorsalmente es pardo ocrácea”.

El carpintero de los cardones (Melanerpes cactorum) mide dieciocho centímetros, nidifica también en huecos de árboles o en agujeros hechos en los troncos y cardones. La hembra deposita cuatro huevos, blancos. “Habita desde el norte del país, excepto centro y norte de Misiones, hasta Mendoza, San Luis, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos.” Ob. cit. p. 352

El carpintero bataraz chico (Picoides mixtus) habita desde el norte del país hasta el norte de Chubut, mide quince centímetros, también nidifica en huecos de árboles y la hembra pone cuatro huevos, blancos. Sabido es que “el macho tiene la frente y la corona pardas con estrías blancas. La nuca es roja. Una línea blanca por arriba y otra por debajo de los ojos. Dorsalmente, las alas y la cola, negras, punteadas y barradas de blanco. Ventralmente es blanquecino jaspeado de negro. La hembra es similar al macho pero con la frente y la corona sin estrías y sin mancha roja en la nuca.”

El carpintero real (Colaptes melanochloros) conocido como carpintero capataz o bataraz o verde, mide veintiséis centímetros. Viven desde el norte del país hasta Neuquen y Río Negro.

La hembra deposita entre tres y cinco huevos blancos, que incuba entre catorce y quince días. “Los pichones nacen en 24 horas, abren los ojos a los 11 días y permanecen en el nido 30 días”.

“El macho tiene la cabeza negra con la nuca roja. Banda malar roja. Dorsalmente es barrado de pardo y amarillento o de blanquecino. Ventralmente es amarillento con puntos negros. Las alas son pardas con barras amarillentas y blanquecinas. La cola es negra con las puntas externas barradas de ocráceo. La hembra tiene la banda malar negra con estrías blancas. Ob. cit. p. 353.

El carpintero campestre (Colaptes campestris) también nombrado carpintero amarillo o carpintero del suelo, mide treinta y tres centímetros. La hembra deposita entre tres y cinco huevos en los nidos hechos en árboles y postes. “El macho tiene la cabeza negra con una banda malar roja. Región auricular, cuello y pecho, amarillos. Dorsalmente pardo barrado de blanquecino. Ventralmente blanquecino varado de pardo. Alas pardas con manchas amarillas y blanquecinas. La cola es negra. La hembra tiene la banda malar punteada de blanco y negro.” Ob. cit. p. 354

El carpintero negro de dorso blanco (Campephilus Leucopogon) también nombrado carpintero negro de cabeza roja o de lomo blanco, o carpintero real, o Capataz o Tuiia, mide 35 centímetros, tiene plumaje negro, “cabeza y cuello rojos. Mancha blanquecina por debajo de los ojos. Las alas son negras con manchas castañas”.

Habita desde el norte del país hasta Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos” ob. cit. p. 355

Tucanes

Los tucanes (Ramphastos toco) son aves grandes, con plumaje negro y subcaudales rojos, miden aproximadamente cincuenta y cinco centímetros; tienen un pico grande, amarillo en la mandíbula superior y con una mancha ovalada en la punta, en color negro. “Son característicos por el enorme desarrollo de su pico, generalmente ornado de vivos colores… Les es en extremo práctico para poder alcanzar, desde buena distancia, algunas variedades de frutos que crecen al extremo de ramas muy delgadas, que no podrían soportar el peso del ave; por lo común está provisto en los bordes de dientecillos como los de una sierra, que impiden que las frutas rueden y se escurran entre las mandíbulas.” Historia Natural, p. 358

La mandíbula inferior es rojo anaranjado y tiene una franja negra en su base. Los ojos se destacan con un círculo azul y alrededor, la piel es amarillo-anaranjada. Habitan en el norte argentino, Jujuy, Salta, Tucumán, norte de Santa Fe, Chaco, Formosa, Corrientes y Misiones. Las hembras nidifican en los huecos de grandes árboles poniendo dos o tres huevos blancos.

A comienzos del siglo XXI, el entonces arzobispo de la Diócesis de Santa Fe Monseñor Edgardo Gabriel Storni tenía encerrado un gritón tucán en la grande pajarera de mampostería visible desde la ventana del corredor de entrada a la sede de calle General López casi esquina San Jerónimo…

Pájaros cantores – Límites del territorio.

Entre las especies cantoras, el macho es el que va limitando el territorio cuando comienza el período de nidificación y esas actitudes también son evidentes en las aves no cantoras ya que los patos -por ejemplo- con sus graznidos hostigan a quienes se les acercan.

El Nuevo Banco de Santa Fe S. A. y el Diario “El Litoral”, editaron en fascículos la enciclopedia Flora y avifauna de la provincia de Santa Fe, con textos de los doctores José Francisco Pensiero -Ciencias Biológicas, Botánica- y del doctor Martín Rodolfo de la Peña (Veterinario).

Destaco el ornitólogo de la Peña que “los ‘duelos’ de cantos son notables en las aves de los bosques y de las selvas, donde la visión se ve dificultada por la vegetación.”

Sabido es que entre los pájaros cantores, en el suborden Passeri están agrupadas distintas especies, entre ellas cardinalidae (cardenales); corvidae (cuervos, urracas…); dicaeidae (picaflores, en la Argentina “familia Trochilidae); fringillidae (canarios); grallinidae (alondras); passeridae (gorriones); timaliidae (ruiseñores); troglodytidae (ratonas); turdidae (tordos, zorzales)…

Benteveos

Pertenecen a la subfamilia Tyranninae, son oriundos de América y se extienden desde Alaska hasta el extremo sur de América, el vasto grupo de los benteveos, pájaros que en distintas latitudes son reconocidos como benteveo común, benteveo orillero, de pecho amarillo, de copete gris o rojo; benteveo crestado y benteveo Pitanguá.

Cacui o Cacuy – Bacuí o Pacuí – Urutaú

El urutaú (Nyctibiidae), es un ave de hábitos nocturnos conocido también como Vieja y los nombres incluidos en el subtítulo precedente. Habita desde el norte de la Argentina hasta Catamarca, Santiago del Estero, centro de las provincias de Santa Fe y de Entre Ríos. Tiene plumaje pardo grisáceo manchado y con algunas plumas negras. “La cola presenta bandas pardas y grises.” Flora y avifauna… p. 341

Calandrias

Las calandrias como las alondras, pertenecen a la familia Alaudidae y viven en casi todos los continentes siendo la mayor concentración en Asia y África.

En Australia sólo hay una especie y otra en América..

Canarios

Los canarios pertenecen a la familia Fringillidae y suelen ser capturados y mantenidos en cautiverio como mascota en distintas latitudes. Se alimentan con semillas. Viven en la mayoría de los continentes, excepto en Oceanía y en la isla de Madagascar.

Cardenales

Los cardenales pertenecen a la familia de los cardinalidae y son originarios de América, distribuidos desde Canadá hasta la Argentina y Chile, incluyendo algunas islas del Mar Caribe. En la Argentina se caracterizan por la cresta roja, cuerpo con plumas blancas y grisáceas mientras en otras latitudes tiene algunas plumas rojas en el cuerpo y alas.

Catitas – Cotorras – Loros

Las cotorras -también los pericos, las cacatúas y los guacamayos– pertenecen a la orden Psittaciformes y abarcan distintas familias divididas en cuatro subfamilias, entre ellas la Psittacidae que abarca la mayoría de las cotorras, cotorritas –catitas– y loros. En la Argentina se conocen 27 especies.

A la cotorra común (Myiopsitta monachus), también la nombran loro, lora, cata común, catita y se distinguen por el plumaje verde y frente de la cabeza y pecho con plumas grises. Son muy ruidosas aún cuando están volando en bandadas. Construyen sus nidos en los altos eucaliptos o en metálicas o de madera, en construcciones y molinos sin funcionamiento, donde suelen anidar varias parejas abarcando la mayor parte de esa circunferencia, semejantes a edificios con varios pisos como los que están construyendo día a día en las ciudades con mayor concentración de población. También se observa algo parecido sobre algunas palmeras. . Ob. cit. p. 322 y ss.

Crespín, pirinchos y cuclilos

Estos pájaros pertenecen a la familia Cuculidae y se caracterizan por tener la cola larga y las patas cortas. Algunas especies ponen los huevos en nidos abandonados y algunas hembras utilizan el mismo nido.

Hay 13 especies en el país; entre ellas, el crespín (Tapera naevia), que mide 28 cm. y vive en distintas zonas, desde el norte del país hasta el norte de la provincia de La Pampa extendiéndose al noreste de Buenos Aires.

Es un ave solitaria que se oculta entre matorrales o en la copa de los árboles, canta a cualquier hora, aún de noche y no construye nidos porque las hembras depositan los huevos en nidos abandonados. Han destacado que “la mandíbula es amarillenta, el maxilar superior negro. La cabeza es parda con las plumas ribeteadas de castaño, formando un copete. Ceja blanquecina. La parte dorsal es gris pardusca con grandes estrías pardo oscuro. Ventralmente es blanco ocráceo. Las alas son gris parduscas con manchas oscuras y canelas en las cubiertas. La cola es larga, escalonada, pardo grisácea.” Ob. cit.p.330.

El pirincho (Guira guira) mide cuarenta centímetros de largo, se posa en arbustos, árboles y en cables o alambres. También es nombrado Urraca, Guira, Chasquita, Piririta, Quililo… “Es bullanguero. Andan en grupos. Reposa entreabriendo las alas. Es terrícola y arborícola.” Ob. cit. p. 329

Construyen nidos con forma de tazón, y ponen hasta treinta huevos, “celestes recubiertos por líneas y manchas blancas, de material calcáreo”. Es frecuente que varias hembras depositen sus huevos en un mismo nido y tras quince días de incubación, nacen los pichones.

El tingazú (Piaya cayana)que mide 45 centímetros (distancia entre el extremo del pico y la terminación del ala); con pico amarillo “la frente y la corona son pardo grisáceas. La nuca y la parte dorsal castañas. La garganta y la zona anterior del cuello castañas con tonos rosados. El resto de la parte ventral es gris. Las alas son castañas. La cola es castaña con la punta blanca en las plumas externas. Ventralmente es negra con blanco en la punta de las plumas.” Ob. cit. p. 327.

Anó chico (Crotophaga ani) es el nombre del pájaro que mide 33 cm. de largo, tiene pico negro y plumaje de ese color con reflejos violáceos. Viven desde el norte del país hasta Chubut, conviven en matorrales y arbustos, generalmente cerca de lagunas y riachos. Son generalmente nombrados pirincho negro o urraca negra, también aní y anó. En los nidos hay hasta “13 trece huevos de color celeste, recubiertos por una capa blanquecina”. Ob. cit. p. 328

Cuervos – Urracas

El cuervo es el pájaro que primero aparece en los textos de la Sagrada Biblia y pertenece a la familia corvidae como las urracas.

Los cuervos y las urracas viven en todos los continentes, excepto en nueva Zelanda donde son introducidos. Su fuerte pico favorece que se alimenten de insectos, frutas, algunas aves y hasta pequeños mamíferos. La rapidez del vuelo contribuye a que concreten rápidamente sus robos

No ha sido por casualidad que los fabulistas describan sus aventuras destacando su característica astucia.

Dormilones – Atajacaminos

En los caminos rurales es frecuente encontrar a los dormilones o atajacaminos, pertenecientes a la familia Caprimulgidae.   Es un pájaro de hábitos nocturnos, tiene alas largas, y habitan desde el norte del país hasta Santa Cruz, excepto el centro y norte de la provincia de Misiones.

En el país se conocen catorce especies, entre ellas el atajacaminos común (Caprimulgus Longirostris) también nombrado dormilón común, zoncito o tarpuí, mide entre 25 y 27 centímetros, “anda solitario o en pareja. Nidifica en el suelo. Los huevos son puestos sobre la tierra. La postura es de 2 huevos, ovoidales, ocres con pintas grises y pardo claro”. Ob. cit. Nº 338.

El plumaje “dorsalmente es negro moteado de gris y de canela. En la pare superior del pecho tiene una banda blanca y canela. Las alas son negras con manchas en diagonal blancas. Cola con las plumas centrales como el dorso, las restantes negras con mancha en la base y en la mitad terminal blanca.” Ob. cit. p. 337.

Gorriones

Los gorriones pertenecen a la familia Passeridae y vivían en el continente europeo hasta que fueron incluidos en otros territorios.

Sucesivos relatos destacan que el inmigrante Bieckert -luego destacado empresario, elaborador de cerveza-, llegó al puerto de Buenos Aires y ante las dificultades para desembarcar con sus gorriones enjaulados porque debía pagar derechos aduaneros, rápidamente encontró la solución abriendo la puerta de la jaula y así fue como esa especie actualmente es una de las más diseminadas en la zona litoral y pampeana. Es frecuente encontrar sus nidos en algunos acantilados, donde colocan pajas y hojas secas cubiertas con cualquier material suave que encuentren, incluso plumitas halladas sobre la arena o gramilla, pequeños pelos hallados en los alambrados tras la aproximación de algunos mamíferos…

Horneros

Los horneros pertenecen a la familia Furnariidae, al suborden Tyranni y todos son oriundos de América, extendiéndose desde el sur de los Estados Unidos de Norteamérica hasta la República Argentina y Chile.

El plumaje es de color castaño y pardo, son movedizos y atractivos. Construyen sus nidos con pajas y barro, en forma de horno, con antesala para evitar riesgos durante la anidación y después del nacimiento de los pichones.   En algunas zonas construyen sus nidos colgantes con finas ramitas entrelazadas e interiormente con suave cubierta.

Sabido es que como no tienen la siringe tan desarrollada como los pájaros cantores, algunos ornitólogos los reconocen como los gritones.

Martines Pescadores

Pertenecen a la familia Alcedinidae, son aves ce cabeza grande, con un fuerte pico que les facilita apresar los peces mientras aletean sobre el agua porque son su principal alimento. Hay cuatro especies en el país, que habitan desde el norte del país hasta Tierra del Fuego. Lógicamente como viven cerca de esteros y bañados, o de ríos y lagunas; la hembra “nidifica en cuevas en las barrancas. El túnel de entrada mide unos 2 metros de longitud y unos 10 cm. de diámetro. Los huevos son puestos sobre la arena o la tierra. La postura es de 2 ó 3 huevos, ovoidales, blancos.”

También es nombrado matraca, pensamiento y pescador. Mide 45 centímetros, “la cabeza y partes dorsales, gris azuladas. La garganta y collar, blancos. El pecho, abdomen, los flancos y los muslos, castaños. Alas negras con manchas blancas. La cola es gris azulada y pardo oscuro, barrada de blanco. La hembra es similar al macho, pero tiene el pecho gris celeste bordeado de blanco”.Ob.cit.p.346.

El Martín Pescador mediano, que mide 335 centímetros, también lo nombran Matraca, vive desde el norte del país hasta La Rioja, Córdoba y Buenos Aires.

“El macho tiene la cabeza y las partes dorsales verde metalizado. La garganta y un collar, blancos. El pecho castaño. Las alas son verdes con manchas blancas. La cola es verde con blanco en las plumas externas. La hembra es similar al macho pero con el pecho blanco y verde a los costados del mismo.”

Tordos – Zorzales

Pertenecen a la familia de los Muscicápidos. El tordo es reconocido como uno de los pájaros más útiles para los agricultores. Hacen sus nidos con ramitas y musgos, en algunas latitudes revestido adentro con barro o estiércol “mezclado todo ello con saliva de la misma ave” y en otras, cubierto con algunas fibras delgadas o telarañas.

 

El zorzal es insectívoro, mide aproximadamente veinte centímetros y tiene un plumaje pardo rojizo con plumas más claras en el pecho. Tienen cuatro dedos, tres dirigidos hacia delante y el pulgar hacia atrás como todas las especies paseriformes. Construyen sus nidos y los pichones nacen poco desarrollados necesitando la protección de sus progenitores.

Picaflores

“Son consideradas como joyas vivientes. Grandes polinizadores, como los insectos… Todas las especies viven en América.”

En algunas latitudes los nombran pájaros mosca.

Han reiterado que los picaflores pertenecen a la familia dicaeidae y que hay especies en distintos continentes, en Australia y en el sur de Asia

En la Enciclopedia de Flora y Avifauna de la provincia de Santa Fe, el ornitólogo Martín Rodolfo de la Peña indica que pertenecen a la “Familia: Trochilidae)” y destacan que “se conocen 31 especies en el país.” Ob. cit. p. 342..

Son pájaros pequeños (entre ocho y doce centímetros), con plumaje de distintos colores y con reflejos metalizados, rápidos en el movimiento de sus alas y capaces de estar cerca de la corola de alguna flor, suspendidos en el aire durante varios segundos. “Se alimentan del néctar de las flores y de pequeños insectos”. Ob. cit. p. 342

En la mayoría de las especies, son los machos los encargados de construir los nidos y la excepción incluye a los picaflores porque es la hembra hábil constructora y encargada de la crianza de los pichones. Ob. cit. p. 243.

Construyen los nidos colgando de ramas, de hilos o alambres colgantes, y también asentados. “Hay 31 especies en el país”, entre ellas el picaflor abanico (Lophornis Chalybea) de 8 cm. de largo y habitante desde el este de Buenos Aires, hacia el norte, en la provincia de Santa Fe y este de Formosa y Misiones.. “El macho tiene la cabeza oscura. De las mejillas le salen unas plumas alargadas verdes con punta blanca. Dorsalmente es verde con una banda blanca en la rabadilla. Ventralmente es gris violáceo. Alas y cola verdosas. La hembra es dorsalmente verde con banda en rabadilla blanquecina. Ventralmente gris oscuro. Carece de las plumas alargadas en las mejillas.” La hembra pone dos huevos en el nido que construyó “con forma de tacita”

El picaflor verde común (Chlorostilbon aureoventris) también nombrado rum rum o colibrí, mide 9 centímetros y habita desde el norte del país hasta la provincia de Buenos Aires y La Pampa. “El macho es verde. La garganta y parte anterior del cuello, azul verdoso, brillante. Vientre blanquecino. Mancha blanca detrás de los ojos (a veces ausente). Alas pardas. Cola azulada. La hembra es verde, Ventralmente es gris claro. Mancha blanca detrás de los ojos. Cola azulada con plumas más externas con punta blanca.” Ob. cit. p. 342

Las hembras de esta especie también ponen dos huevos, blancos y de forma elíptica. “A veces repara nidos viejos o construye superpuestos a los de años anteriores. El período de incubación es de 15-16 días. Los pichones permanecen en el nido entre 21 a 23 días. Nidifica desde agosto a enero. Frecuenta la vegetación arbustiva en sabanas, praderas, montes, también en parques y jardines en zonas urbanas y periurbanas.

Otras especies son el picaflor bronceado (Hylocharis Crysura) de 9 cm., que habita desde el norte del país hasta Buenos Aires, tiene plumaje “verde dorado. Rabadilla rojizo pálido. Alas pardas. Cola verde bronceada”. El picaflor de barbijo (Heliomaster furcifer) también nombrado dominico o picaflor de garganta rojiza, de aproximadamente 13 centímetros, habita desde el norte del país hasta Catamarca, Córdoba y Buenos Aires, “el macho es dorsalmente bronceado La garganta rojiza violeta brillante. Tiene unas plumas alargadas a los lados del cuello, azul metálicas. Ventralmente es violáceo. Las alas son pardas. La cola es verde azulada. La hembra es dorsalmente verde bronceada. Ventralmente gris pálido. Tiene un punto blanco debajo de los ojos.”Ob. cit. p. 344

El picaflor estrella (Heliomaster longirostris) mide doce centímetros; es observado en Esperanza y Calchaquí, en la provincia de Santa Fe”. Han destacado que “el macho tiene la corona azul verdosa. Una mancha blanca detrás de los ojos y una línea de igual color en las mejillas. Garganta roja violeta brillante. Dorsalmente es bronceado. Ventralmente es grisáceo. Alas pardas. Cola con las plumas centrales verdes azuladas, las externas con la punta blanca. La hembra es semejante al macho pero con la corona verde y con las plumas de la garganta orilladas de blanco”. Ob. cit. p. 345

Lo observado junto a… “el Señor de los picaflores”.

En el hogar del poeta GASTÓN GORI ¡el Patriarca de los Pájaros!… el nido de los picaflores estaba entre las ramas de la bignonia que crecía cerca de la Santarrita, en el patio de su casi legendaria casa de Laprida 3541, en Santa Fe de la Vera Cruz -“Corazón legal de la República”-, donde Charito siendo mujer ternura, miraba a la tortuga y al tero, leía o dialogaba mientras él arrojaba los granos y estaba alerta ante la posible aproximación del voraz gato del vecino…

Bibliografía para ampliar esta información:

De la Peña, Martín Rodolfo. Enciclopedia de aves argentinas. Santa Fe de la Vera Cruz, Colmegna, 1979.

“Andanzas de un naturalista” y “Relatos de un viajero”.

            “De animales y de Hombres”.

“Nidos y huevos de aves argentinas”. Guía de campo. Santa Fe de la Vera Cruz, Fundación “Habitat”, 1997.

“Aves argentinas. Listas y distribución”. Buenos Aires, Editorial L.O.L.A, 1999.

En colaboración con M. Rumboll: Birds of southern South America and Antarctica. Londres, H. Collins Ltd., 1998.

Martínez Achembach, Guillermo. Lista de las aves de la provincia de Santa Fe – Tomo 1 (Anales del Museo Provincial de Ciencias Naturales “Florentino Ameghino” (cuya Dirección ejerció), Zoología. Santa Fe, 1957.

Reconocimiento a destacados científicos santafesinos

En esta breve síntesis, se ha preferido incluir la información elaborada por el doctor Martín Rodolfo de la Peña y publicada en Flora y Avifauna de la Provincia de Santa Fe, colección de fascículos que en la primera parte incluye descripciones del doctor en Ciencias Biológicas José Francisco Pensiero, sobre las características de once especies de la flora santafesina.

Es oportuno destacar que el doctor De la Peña, ha adherido al proyecto del año 2006, del Servicio de Educación por el Arte: “SEMANA DE LOS PÁJAROS (10 al 16 de noviembre) y 17 de NOVIEMBRE: DÍA DE LOS PÁJAROS –HOMENAJE A GASTÓN GORI, coordinado con la Prof. Marta Goddio de la Escuela Nº 46 “Bernardino Rivadavia” de Candioti.

 

“Por los frutos los reconoceréis”…  

 

Martín Rodolfo de la Peña

Nació el 19 de octubre de 1941 en San Justo, provincia de Santa Fe. Médico Veterinario egresado en 1967 de la Facultad de Agronomía y Veterinaria de la Universidad Nacional del Litoral. Ejerció la docencia y realizó trabajos de investigación “en los Planes de Ciencia y Técnica en la Facultad de Agronomía y Veterinaria (U.N.L.)”. Autor de más de treinta libros, algunos como co-autor; ha recibido diversas distinciones. Desde 1993 es Académico Honorario Correspondiente de la Universidad de Pilar (República del Paraguay) y en 1997 fue designado Académico Correspondiente en la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria.

En la edición del miércoles 18 de octubre de 2006 del Diario “El Litoral” de la capital santafesina, en la página pertinente a EDUCACIÓN, destacaron que “con 33 libros de su autoría, el reconocido veterinario santafesino Martín de la Peña lanzó este año cuatro nuevos ejemplares paras ayudar a profesionales y aficionados a conocer los pájaros que habitan en el país”. Durante treinta y cinco años viajó por distintas provincias argentinas y entre las últimas publicaciones es oportuno mencionar Reproducción de las aves argentinas con descripción de los pichones, con trabajos de investigación relacionados con “400 de las 1.000 especies de pájaros que existen en el territorio nacional; Guía de fotos de nidos, huevos y pichones de las aves argentinas que “ofrece la ‘lista de distribución de las aves de Santa Fe y de Entre Ríos’, en donde aparecen las fechas de anidación de cada una. Más que una anécdota es un ejemplo de lo que se puede lograr con conocimientos y tenacidad aprovechando todos los recursos, porque comentó el doctor Martín de la Peña: “… en un solo viaje a la Patagonia hice 10 mil kilómetros en auto, en 15 días. Pero también fui a la montaña, a la selva misionera”… Más que sorpresas: “…en una oportunidad, estaba metido en el agua y una víbora acuática me pegó un coletazo en la pierna. Otra vez, me pasó en una laguna en Calchaquí que un zorro se me puso detrás y me pegó un susto tan grande que grité y salió disparando… He notado que, desde que empecé a recorrer el país hasta ahora, hay varias especies que son más escasas y el motivo es la desaparición de los ambientes: cuando se corta un monte o se limpia una banquina, desaparecen las aves. También influyen los tóxicos que a veces tiran en el campo y la caza en época de reproducción de los pájaros… Entre los animales que antes ‘andaban en bandadas y ahora se ven muy pocos’, el veterinario nombró a las corbatitas dominó y a los inambúes.”

 

José Francisco Pensiero

Nació en Santa Fe de la Vera Cruz, el 30 de junio de 1957. Cursó estudios secundarios en el Colegio La Salle Jobson y obtuvo en 1981 el título de Ingeniero Agrónomo en la Facultad de Agronomía y Veterinaria de la Universidad Nacional del Litoral. Desde 1980 desempeñó diversas funciones docentes. En 1995 recibió el título de Doctor en Ciencias Biológicas –Orientación Botánica” en la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad Nacional de Córdoba. En el lapso 1984-1989: Becario del CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas).Profesor Asociado Ordinario con dedicación exclusiva en la Cátedra de Botánica Sistemática Agronómica. Becario de la Smithsonian Institution, de EE.UU., participó en proyectos financiados por la National Geographic Society. Director y codirector de Programas de Investigación y Desarrollo en la Universidad Nacional del Litoral y en la Facultad de Agronomía y Veterinaria, dirigió varios proyectos de investigación relacionados con estudios taxonómicos, florísticos y de mejoramiento vegetal. Curador del Herbario “Arturo E. Ragonese” de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional del Litoral. Autor de diversos trabajos científicos publicados en revistas especializadas. Participó en Congresos y Jornadas Nacionales con presentación de más de treinta trabajos sobre Botánica y Ecología.

Dicta conferencias relacionadas con biodiversidad, pastizales y flora en la provincia de Santa Fe.

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17 de noviembre: Día de la defensa de los montes y bosques santafesinos

En la provincia de Santa Fe está vigente la ley sancionada el 21 de diciembre de 2004, iniciativa del Diputado Santiago Mascheroni como homenaje a Gastón Gori, nacido el 17 de noviembre de 1915 y mediante el artículo 1º establece el “Día de la defensa de los montes y de los bosques santafesinos.”

Sugiero la lectura de la citada publicación del Diario “El Litoral” de la capital santafesina, apoyada por el Nuevo Banco de Santas Fe, porque el exhaustivo trabajo del doctor Pensiero incluye nombres científicos y vernáculos; familias pertinentes, atractivas láminas, indicación de usos de las maderas y también propiedades medicinales de corteza, raíces, hojas y flores.

El ombú…

Refiriéndose al ombú “rey de la pampa”…, el autor destaca que es considerado “una ‘hierba gigante’ debido a la estructura anormal de su tallo, en que se alternan capas leñosas con otras blandas, lo que da a su ‘madera’ una apariencia de hojaldre y escasa consistencia”. En orden alfabético, siguen las explicaciones sobre estas especies: aguaribay, alisos, algarrobo, aromito, brea (o chañar brea), canelón, caranday, carnada, ceibo, cina-cina, cocú, espina corona, garabato, guaraniná, guayacán, guayaibí, higuerón, ibirá-pitá, ingá, lapacho rosado, mamón o higuera del monte, mistol, ñandubay, ñangapirí, oreja de negro, palo cruz, palo víbora, quebracho colorado, sauce criollo, saucillo, teta de perra, tusca, ubajay, tala, viraró.

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Pulsa en la memoria el recuerdo de los senderos recorridos en el Jardí Botànic Marimurtra de Blanes (Gerona, Cataluña, España) creado por iniciativa de Karl Faust, cuando observé en un lugar destacado un ombú con referencias acerca de esa especie característica de la pampa argentina.

Fue en aquellas circunstancias cuando junto a Martita, nuestra amada hija, escuché emocionada el canto de distintos pájaros, observé al pavo real sobre una rama, vi y escuché su descenso en rápido vuelo para seguir caminando lentamente con su sorprendente cola.

El vuelo de gaviotas sobre las azuladas aguas del Mediterráneo, los ágaves como símbolo de la maternidad creciendo y floreciendo como anticipo del final inevitable, igual que enfrente de Los Amores (nuestro refugio en “Las Delicias” de Sauce Viejo); los aromas que conmueven por los recuerdos, “el aire que no tiene dueño”… como insistía Gastón Gori, fueron generando poemas que luego transcribí y entre ellos uno dedicado a Gastón… el Señor de los Picaflores… que estaba declinando acosado por su enfermedad… ahora incluido en este

                      HOMENAJE a ¡El Patriarca de los Pájaros!

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Lecturas y síntesis: Nidia Orbea Álvarez de Fontanini.

Domingo 05 de noviembre de 2006. Hora 19:05