Vuelos desde San Genaro

Vuelos desde San Genaro…

En el archivo de la Cofradía de los Duendes situado en un lugar para el sosiego y el asombro destinado al Servicio de Educación por el Arte que comenzó durante el otoño de 1961, hay un espacio donde tienen resonancia las voces de poetas y escritores de distintas localidades.

Ya en 1984, el poeta Jorge Raúl Muñoz se integró en la concreción de proyectos de educación por el arte de vivir y convivir, participaba en encuentros con escritores en las escuelas y co-operó para la edición de “Desde Santa Fe para los niños…” auspiciada por la subsecretaría de Cultura durante la gestión del Dr. Jorge Alberto Guillén con provisión de papel desde el CEL (Círculo de Escritores del Litoral), nucleamiento estructurado por la escritora Nidia Orbea de Fontanini con adhesión autores de distintas provincias. i

Todos los libros fueron distribuidos durante el año 1987 en escuelas de la provincia de Santa Fe (R. M. Nº 129 del 16-03-1987, ministro de Educación y Cultura Dr. Juan Carlos Gómez Barinaga).

Es oportuno reiterar el poema impreso en la página 35:

18. Junio melancólico

Día de pájaros muertos y rosales marchitos.

La soledad helada vaga por las calles desiertas.

Perfumes de chimeneas…

Y humos que se espantan por la brisa.

Lacio sosiego en el alma

que se adormila en el olvido

en las largas horas de la noche.

Las garras del invierno

Deshilachan los últimos ropajes de los árboles

que lloran a ratos por la llovizna.

¿Quién anda por este silencio

que parece paralizar la vida?

¿Acaso el alma de las flores

vaga por los marchitos jardines?

De momentos, la niebla

pone un tinte fantasmagórico en los álamos

que se presienten irreales.

¡Qué deseos de dormir junto al fuego

y que el pensamiento vuele en busca del sol y de las flores. p. 35

Durante más de dos décadas continuaron los vínculos con residentes en San Genaro y en los primeros años del siglo veintiuno con las posibilidades de inmediatas comunicaciones mediante la red de redes, ha sido significativa la relación con Nori Brunori, actualmente presidenta de SADE (San Genaro) creada por iniciativa de escritores de esa zona apoyados por la Prof. Alba Yobe de Ábalo, ex presidenta de SADE Santa Fe.

Desde principios del segundo lustro del siglo veintiuno, desde la Dirección de Cultura de San Genaro recibimos apoyo de Oscar Pacho Sánchez, compositor y cantante.

El 4 de noviembre de 2005, se percibieron las armónicas señales de María Eva Grippo desde San Jenaro Norte y ese mes, fueron incluidos algunos antecedentes y varios poemas, en el Portal SEPA-ARGENTINA en la sección “Literatura – Autores argentinos – …Santafesinos” y en el CD “Hacíamos ayer”… donado por el citado Servicio, a bibliotecas y escuelas de distintas localidades.

Celebramos que en esta primavera de 2006, están integrados en la misma jurisdicción, en ¡la CIUDAD DE SAN GENARO!… los históricos pueblos de San Genaro y San Jenaro Norte.

Poemas de María Eva Grippo

Aquí, más que palabras y versos… ¡Poesía y la alegría de compartir!

Se puede

Cuando la luna callada,

nos invite a la nostalgia,

cuando la lluvia copiosa,

nos instigue a la pasión,

hagamos del cielo un mundo,

de la mirada un capullo,

del silencio una mirada,

del corazón un arrullo,

de tu amor y de mi amor,

un cielo, una lluvia, un sol

y un perfume de jazmines,

que nadie pueda igualar.

Que los pájaros del cielo,

tengan envidia al pasar,

que nos encuentre una noche,

que nos sorprenda la aurora,

que no haya nada imposible,

que redoblen los tambores

y en un día donde estallan

los pimpollos de las rosas,

un viento norte caliente,

nos parezca una caricia,

o el frío intenso de julio,

nos parezca acogedor.

Que tengamos esa tregua,

que tal vez nos merecemos,

por tantas noches sin sueño,

por el llanto y la traición,

por todo aquel desaliento

y por la desilusión.

Que despertemos mañana,

en una almohada de besos

y tanto me necesites,

como al aire que respiras,

que tanto te ame yo ahora,

como a la luz de mis ojos;

y si lo ideal no existe,

lo nuestro será imperfecto,

pero será siempre nuestro.

Entender

¿Por qué la música se escucha tan lejana?

¿Por qué, parece un sonido de campanas?

¿Por qué, el viento se ensaña con las plantas

y el frío invierno nos hiere las entrañas?

¿Por qué, esperamos un instante de alegría

y hay tantos momentos de tristeza?

¿Porque soñamos con cosas irreales?,

si lo posible lo encontramos en instantes

¿Por qué? si somos lo bastante serenos,

nos impacientan la espera y los deseos,

cuando el valor de la vida es lo importante,

y todo aquello que nos sucede y duele,

es parte de un camino señalado.

Juntemos en el hueco de las manos,

las pequeñas oportunidades,

veremos que al desplegar las alas,

serán un vuelo de palomas,

con arrullos intensos y vehementes,

que nos envuelven el alma de ternura.

María Eva Grippo

Ciudad de San Genaro.

Vuelo… libre.

Libre, se dice del pájaro que vuela.

Libre, el gorrión travieso y trasgresor.

Libre el hornero que construye su casa.

Libre, la tijereta que en alto vuelo, deslumbra.

Libre, el carpintero ante el tronco dispuesto

Libre, la golondrina que busca el verano

Libre, la tacuarita inquieta y pequeña.

Libre, el colibrí que parece una mariposa

y en cada flor, deja su belleza.

Infinitamente libre, cada pájaro que vuela.

Infinitamente triste, ese pájaro enjaulado.

 María Eva Grippo

 De pájaros

En la aurora brillante y serena,

divisé como pintado en los hierros

doblados,

que sirven de sostén a la parra,

que se enreda y entrelaza

con un arte admirable,

a aquel benteveo, con su pecho

amarillo y su porte distinguido

que miraba hacia abajo,

tratando de detectar, su alimento,

preferido.

Aburrido por momentos,

despiojaba las plumitas de su pecho.

Convivimos en un lapso de tiempo

que no supe precisar;

él parecía ignorarme,

pero sabía que estaba,

yo, hacía que miraba, siempre,

para otro lado.

Los gorriones en el patio,

buscaban todo alimento,

miguitas y semillitas,

con alboroto creciente.

De pronto, como si nada,

todos levantaron vuelo y

yo me quedé escuchando,

el canto de una calandria.

María Eva Grippo

* * * * * *

Nori Brunori residente en la ciudad de San Genaro, durante la XII Feria del Libro de Santa Fe, el 16 de septiembre de 2006 adhirió al proyecto “NOVIEMBRE: MES DE LAS ARTES Y DE LA SOBERANÍA” y colaboró en la difusión de los programas: “Semana de los Pájaros – 10 al 16 de noviembre” y “17 de noviembre: El día de los Pájaros – Homenaje a Gastón Gori”.

Poemas de Nori Brunori

Sequía

Está dibujado el cielo, en matices de grises diferentes.

Esas nubes que pasean, preparan, quizás… agua abundante…

Se prenden en trinos un alud de pájaros

en la paz de los árboles recientes,

ya dueños perpetuos del aire, azul y gris… igual de transparente.

Mirando alrededor, el benteveo

viene y va con su vincha amarilla;

le estorbo yo… y el perro, con ladridos que lo espanta;

no puede a su modo tranquilo,

zambullirse en el único ojo de agua…

de lluvia vieja que quedó en el tanquecito.

Distribuyen su breve algarabía

las tacuaritas, buscando un bosquecito

donde cubrir sus diminutas perlas vivas;

Los gorriones pelean, como siempre…

la tenaz sequía, hace que, de a uno

y de acuerdo, picoteen el agua del perro,

a la sombra del charol, alerta.

Mide con sus trancos, el hornero,

la superficie polvorosa, reseca…

mira arriba, por si algún aguacero…

Todo grisáceo, el aromado romero

en florcitas diluidas de celeste

frente al nublado naranjo

en polvaredas, nevado en azahares.

Desmiente ya, el sol, entre nubes,

el agua prometida…

Nori Brunori

Octubre 12, 2006.

Amanece

Desalojo ya las sábanas,

enfrían mis pies el piso,

ante el regalo mañanero

se estremecen mis pestañas.

Por el cristal me saluda

un redondo sol naranja,

sobre pastos de rocío

y conciertos de bandadas.

Sorprendido, el benteveo,

se avizora en mi ventana,

audaz, veloz, atropella:

-en el cristal frío se estampa-.

Ondulan ya los sauces,

despertaron las glicinas,

dibujándose en un cielo

de mariposas y avispas.

Se deshace la niebla

besándose en cada hoja,

y engalanan de diamantes

la mañana rumorosa.

Nori Brunori

Abril, 2005.

Poema rojo

Se desangra el ceibo

en el césped de mi patio,

al amparo del muro de cipreses,

sombreando a las lantanas (1)

delante de madreselvas y naranjos.

El ceibo no lo sabe;

sólo cumple su ciclo y se desflora.

Es mi fértil fantasía que lo piensa

al ver el terciopelo de sus vainas

marchitándose en el suelo,

mientras las sombras bailan,

y los gorriones pelean en sus ramas.

Nori Brunori

22 Nov. 2005

(1) lantanas = caléndulas.

Desde la Escuela Nº 6016 “Ángel S. Igobone”

Invitada por Nora Brunori, la educadora por el arte Ana María Ventura, docente del área de Ciencias de 4to. Año de la Escuela Nº 6016 “Ángel S. Igobone” de la ciudad de San Genaro, desarrolló con los alumnos diversas actividades relacionadas con los árboles y los pájaros. El 8 de octubre de 2006, por correo electrónico envió estas obras:

Mi gran deseo

Deseo ser un picaflor

para andar de flor en flor.

Deseo ser golondrina

y posarme en la colina.

Deseo ser un carpintero

y trabajar con esmero.

Ser pájaro es mi deseo

para volar sin descanso

Cierro mis ojos y me veo

volar por las nubes,

el sol, el prado,

la ciudad y el campo.

Ana Clara Linch (9 años)

4º Año E.G.B. Esc. Nº 6016

Ciudad de San Genaro.

El canario, un ave maravillosa

¡Oh! Lindo y bello canario,

ave de los cabellos dorados

cántame una bella canción

que me alegras el corazón.

¡Oh! Maravillosa ave,

cántame tu melodía,

así puedo estar

feliz todo el día.

¡Oh! Ave majestuosa.

¡Oh! Ave tan maravillosa,

canta como nunca haz cantado,

y alégrame como jamás me has alegrado.

¡Oh! Ave hermosa,

solo te pido una cosa,

ser digna de tu melodía

tan maravillosa.

Delfina Lorenzotti (9 años)

4º AÑO E.G.B. Esc. Nº 6016

Ciudad de San Genaro.

Mi amigo el picaflor

El picaflor es mi mejor amigo,

con sus colores pinta mi jardín,

y con su silencioso vuelo

va libando el néctar del jazmín.

El picaflor es mi amigo,

porque él alegra mi vida,

él hará lo mismo en la tuya

si lo observas sin provocar su partida.

María Belén Ermini (9 años)

4º AÑO E.G.B. Esc. Nº 6016

Ciudad de San Genaro.

Pájaro de fuego

Pajarito herido,

pajarito de mi corazón,

no te vayas de mi vida,

destruyes mi ilusión.

No te vayas tras el viento.

Quédate a mi lado,

yo te curaré

pajarito amado.

Jésica Ponce (12 años)

4º AÑO E.G.B. Esc. Nº 6016

Ciudad de San Genaro.

La paloma blanca

Ella es como el viento,

cálida, dulce y bella.

Ella es como una estrella,

que guía mi andar.

Ella es como la escarapela,

que simboliza libertad.

Ella es como mamá,

que me inspira bondad.

Ella es capaz,

de hacer pensar en la PAZ.

Julia Giraudo (9 años)

4º AÑO E.G.B. Esc. Nº 6016

Ciudad de San Genaro.

Pajarita herida

Pajarita herida

ya no escucho tu trinar

han callado tu canto

que alegraba mi andar.

Pajarita herida…

una mano insabia

arrojó la piedra

que segó tu vida.

Pajarita herida

el dolor te ciega

acecha la muerte

te cubre el terror.

Pajarita herida.

Deseo este día,

que en el hombre maduro

despierte ese niño

que esta en su interior

Ana María Ventura

Ciudad de San Genaro.

Todavía creo

Yo era un pajarito despreocupado, hasta que un malvado niño invadió mi nido, matando a mis padres y a mis hermanos. Intenté huir volando, pero me alcanzó una piedra lanzada con un arma llamada gomera, me hirió en el pecho, me invadió el dolor y la angustia entristeciéndome, intenté volar, pero la herida en el pecho me lo impedía. Pasaron las horas y me di cuenta que iba a morir, extrañaba a mi familia y a mis amigos, pero de pronto escuché unos pasos, era otro niño y pensé “mis segundos están contados” pero…

Me equivoqué, él me tomó, me puso un trapo en la herida y me llevó a su casa, me curó, y estuve un tiempo con él, hasta que un día me liberó. Y en ese momento supe que hay niños buenos y me sentí feliz.

Es por eso que todavía creo en los niños.

Cristian Aranda (10 años)

4º AÑO E.G.B. Esc. Nº 6016 Ciudad de San Genaro.

Valentín, un loro con alma de maestro.

Valentín era un loro muy estudioso, él se pasaba los días leyendo y estudiando.

Un día a Valentín se le ocurrió una idea, ir a la escuela y así comenzó a buscar y averiguar pero no encontró nada, lo único que le ofrecieron eran escuela de humanos con muchos maestros y libros.

Una noche Valentín, estaba desilusionado por el fracaso de su búsqueda. Su mamá y su papá lo vieron y decidieron ayudarlo.

Le dijeron: -No encontraste la escuela, pero sí maestros, entonces… ¡deciles que pongan una escuela!

A la mañana siguiente Valentín se levantó de un salto y salió volando a buscar a Ana, maestra de ciencias, a Claudia, maestra de matemática y a Boty maestra de lengua, las reunió en la plaza y les preguntó si querían ser sus maestras. Ellas dijeron que sí.

Al otro día Valentín fue a la escuela y empezó a aprender. Cada día fue más y más inteligente, pero un día camino a la escuela sintió un ¡ggggggg! y luego un ¡miau!! –Te atrapé. Era la voz de Chucho el gato malvado.

Lo tenía atrapado y casi con una patita rota, pero en ese momento… se sintió la voz de una mujer que decía: -Vete de aquí gato malo. La señora lo agarró y le dijo a su esposo que lo llevaría a la escuela para mostrárselo a sus alumnos.

Ella no sabía que los padres de Valentín lo buscaban. Pegaban anuncios para poder encontrarlo. Así pasaban los años y Valentín seguía sin aparecer y aprendiendo mucho de los humanos.

Un día la maestra decidió soltarlo, lo llevó a la puerta y le dijo que busque su hogar.

Así Valentín regresó a su hogar, donde muy sorprendida lo recibió su mamá con miles de preguntas, él le contó dónde había estado y lo mucho que había aprendido. Se abrazaron, fue a saludar a sus maestras y se quedó a enseñar en su escuela convertido en el gran pájaro maestro.

Delfina Lorenzotti (9 años)

4º AÑO E.G.B. Esc. Nº 6016 Ciudad de San Genaro.

El corbatita herido

Yo, el corbatita del barrio, iba volando a buscar comida para mis hijos. De repente me tiraron un balazo que me hirió en el ala.

Me quedé tirado, no sabía qué hacer. Alguien me agarró, me llevó a una casa y me enjauló para que cante.

Al escucharme otros corbatitas se acercaron pero ese alguien los atrapaba para dejarlos preso como a mí.

Un día olvidó la puerta abierta de mi prisión y pude escaparme. Regresé con mis hijos que me preguntaban qué me había pasado.

Yo les conté y también traté de prevenirles para que no les ocurra lo mismo. Les dije que en el mundo hay muchas prisiones, que debemos tener cuidado y luchar por nuestra libertad.

Diego Alejandro Gómez (9 años)

4º AÑO E.G.B. Esc. Nº 6016

Ciudad de San Genaro.

El amarillo y el palomo

Había una vez un amarillito y un palomo tan pero tan amigos que hasta dormían en el mismo nido. Un día caminando juntos vieron pasar a una paloma muy brillante y hermosa.

Los dos se enamoraron de ella. Les gustaba tanto pero tanto que soñaban y se imaginaban toda una vida con ella.

Se dieron cuenta que los dos no podrían cumplir el mismo sueño con la misma paloma. Sintieron sus almas heridas. Y tratando de luchar para lograr la ilusión se pelearon entre…

Un día en que estaban mezclados en una de sus tantas peleas vieron la hermosa paloma, pero, ¡que sorpresa! ella pasaba muy enamorada con otro palomo.

Ellos se miraron, solos, quedaron muy tristes, pero se dieron cuenta que ahora ya no tenían motivo para pelear y así continuaron siendo amigos.

Elías Cerrano (9 años)

4º AÑO E.G.B. Esc. Nº 6016 Ciudad de San Genaro.

La paloma herida

Era yo una paloma buscando comida para llevar al nido y darles a mis pichones. Estaba parada en una rama cuando de pronto vi a un chico que venía hacia mí.

Se preparó y me pegó con su gomera. Yo caí al piso herida y aleteando. Quedé con el pico abierto y muy triste pensando en mi nido.

Él me dejo ahí sola, sin agua, nadie me vio. Yo estaba tirada en el piso chorreando sangre, sufriendo. Quería volar pero el dolor me obligaba a estar quieta.

De pronto otras palomas se dieron cuenta lo que me pasaba y juntas me llevaron a mi nido, me cuidaron y alimentaron a mi familia.

Nunca las olvidaré y perdono a ese chico que no sabía lo que hacía.

Leandro Emanuel Vivas (10 años)

4º AÑO E.G.B. Esc. Nº 6016

Ciudad de San Genaro.

Lecturas y síntesis: Nidia Orbea Álvarez de Fontanini.

i Es oportuno destacar que durante la primavera de 1983, el 14 de septiembre a las 19 en la “Sala de Conferencias del Teatro Municipal “1º de Mayo” tras una convocatoria desde el Diario “El Litoral” de Santa Fe y por distintos medios, la escritora Nidia Orbea Álvarez de Fontanini habiendo logrado la adhesión de autores de distintas provincias, desde Tierra del Fuego hasta Jujuy -Anahí Lazzaroni y Carmen Tanco respectivamente, en la pequeña sala destinada a teatro de títeres y reuniones actual bar “Musas del Teatro” dialogó con quienes adhirieron entonces en la capital provincial y completaron las fichas que se agregaron a las ya recibidas por correo para el CEL – Círculo de Escritores del Litoral enviadas por compañeros en el arte de la mencionada escritora, poetas y narradores de distintas provincias, conocidos durante sucesivas ediciones de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires o en encuentros en distintas circunstancias; entre ellos y en este orden registrados en el folio 8 del libro de Actas: Dr. Luis Mallarino -poeta de Romang y primer adherente-; Dr. Jorge Piñero Marqués, Gastón Gori (quien presentó el primer poemario de la mencionada autora, el 24 de octubre de 1980 en la Sala “Leopoldo Marechal del citado teatro); Dr. Leoncio Gianello –“profesor ejemplar” en la Escuela Superior Nacional de Comercio “Domingo G. Silva” a mediados de la década del ’50-; Nelly Borroni Mac Donald –amiga del alma y coordinadora en aquel acto de presentación-…; Augusto Zorreguietta de Lomas deZamora (Buenos Aires); Jorge Alberto Castañeda de Abel J. Ligaluppi de La Plata; Jorge Alberto Castañeda de Valcheta (Río Negro); Gloria Rubbi de Sini de La Plata (Buenos Aires)… ” registrados en el octavo folio del libro de actas, firmado en el precedente y siguiente por Nidia Orbea de Fontanini (impulsora del agrupamiento y coordinadora); Edith Caliani de Villordo, Roxana Prósperi y Carlos Antognazzi.