1895 – Legislatura de Santa Fe

Memoria necesaria…

En 1886 asumió el gobernador José Gálvez y cercana la finalización de ese mandato, el galvismo siguiendo una tradición propuso como candidato a gobernador al ministro de Gobierno Juan M. Cafferata, mientras la oposición proclamó al Dr. José Bernardo Iturraspe. Hubo una campaña agresiva y en marzo de 1890 el Colegio Electoral designó a Cafferata: se crearon tres ministerios; el territorio provincial se dividió en dieciocho departamentos; para salir de la crisis económica se aplicó un impuesto a los cereales que originó frecuentes protestas, algunas rebeliones en Humboldt y en San Jorge y tanto el Banco Provincial como otras instituciones financieras soportaban una evidente crisis.

Es oportuno tener en cuenta otros datos. En Rosario, en el año 1891 comenzó la organización de la Unión Cívica que reunió a autonomistas, mitristas y católicos, apoyados por los caudillos rurales de “La Unión Agraria” y se realizó la primera Convención en Rosario. No dudaron los entusiastas políticos en advertir a la población que estaban dispuestos a ejercer el poder como resultado de elecciones sin fraude o por métodos violentos.

El 9 de julio de 1893 el gobernador Cafferata entregó al presidente del Consejo General de Educación un cheque por veinte mil pesos destinado a la construcción del edificio de la escuela de maestros y en ese tiempo, los políticos de la Unión Cívica estaban conspirando para lograr su anunciado objetivo. En consecuencia, con el apoyo del ministro del Interior Aristóbulo del Valle, el 30 de julio de 1893, los rebeldes de la Unión Cívica secuestraron al ministro de Gobierno Luciano Leiva, para poder avanzar en su propósito revolucionario contando con el apoyo de algunas colonias cuyos pobladores eran en su mayoría extranjeros.

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Gobierno de Luciano Leiva

En el período 1894-1898 gobernó Luciano Leiva: La creciente crisis impidió que el gobernador Cafferata acordara nuevos plazos para el pago de las cuotas de los empréstitos de los financistas ingleses-entre ellos el gestionado para construir las líneas de ferrocarriles provinciales y fueron transferidos a la Compañía Francesa que se hizo cargo de esas deudas. Esta transferencia generó inconvenientes en la Legislatura, porque hasta ese momento tenían pasajes libres y era necesario cargar esos importes en la compañía arrendataria de los ferrocarriles de la provincia, asunto que se trató en octubre de 1895. En el Congreso Pedagógico provincial se analizó la situación en las escuelas santafesinas ante las nuevos métodos educativos.

La Legislatura en “La Chinesca”…

El historiador Justo Tulián Silva, en sus Reminiscencias santafesinas aludió al “palacio La Chinesca”:

“…se alojó allí la Legislatura por mucho tiempo y ocurrieron episodios de toda índole, en los que intervenían gobernadores, ministros, legisladores y gente electoralista. Estuvo un tiempo también la Inspección de Armas y luego quedó abandonada para solaz de búhos, lechuzas y aquelarres. Y cuando ya parecía querer mostrarse sólo como ruinas abandonadas, de pronto aparecen letreros de comités, cuadros y banderas en su interior y la política vivifica el ambiente.”

Ese palacete fue construido por el Ingeniero Jonás Larguía también político y legislador… y fue reconocido como la Chinesca por su diseño; luego perteneció al gobernador Mariano Cabal. De esa época es posible destacar que cuando el presidente Domingo Faustino Sarmiento visitó la provincia de Santa Fe -acompañado por una “selecta comitiva” que incluyó al “doctor José B. Gorostiaga, Ministro de Hacienda; el conde Amelot de Chaillon, encargado de negocios de Francia; el Conde De la Croce, Ministro de Italia; los Ministros de Prusia y Estados Unidos, señores Le Maistre y Kirk” -entre otros-, primero estuvo en Rosario donde celebraron el “licenciamiento de los guardias nacionales santafesinos que habían combatido en la guerra del Paraguay y volvían a sus hogares”. i

Han reiterado que luego se trasladaron a la capital santafesina donde el joven ministro Simón de Iriondo era gobernador delegado y presidió la recepción oficial con la participación de dos mil personas se habían reunido para esperar al Presidente. Le sirvieron un refresco en “el café de la plaza” y a la noche “Cabal dio un baile en su honor”…

Estaba cerca del entusiasta Simón de Iriondo -descendiente del ex gobernador Urbano de Iriondo- el joven Waldino Baldomero Maradona, de diecisiete años, senador por el departamento Las Colonias en 1892.

En aquel lugar, en la Chinesca, sesionaron las Cámaras legislativas.

Inauguración del período legislativo

El 30 de mayo de 1895 se inauguró el período legislativo, con la asistencia de los senadores Llambí Campbell, Zapata, Peiteado, Lassaga, Romero, Baitán, Mazza, Larrechea, López, Navarro, Rosas y Silva; los diputados Clusellas, Leiva, Regules, Moreno, Soto, Sempé, Larguía, Videla, Pietranera, Thwaites, Mántaras, Bosch, Terrosa, Quiroga, Abásolo y Araya.

En la sesión del 25 de junio de 1895 se consideró el expediente iniciado por el presidente de la Cámara de Diputados Sr. Juan Arzeno, “sobre el alquiler de la casa del local, convenido con los señores Cabal Hermanos” y otro “acompañando un proyecto de ley, pidiendo que le permita pagar ciertos gastos de carácter urgente, con lo recaudado en ejercicios vencidos”.

La creciente crisis impidió que el gobernador Cafferata acordara nuevos plazos para el pago de las cuotas de los empréstitos de los financistas ingleses-entre ellos el gestionado para construir las líneas de ferrocarriles provinciales y fueron transferidos a la Compañía Francesa que se hizo cargo de esas deudas.

Pasajes libres…

Esta transferencia generó inconvenientes en la Legislatura, porque hasta ese momento tenían pasajes libres y era necesario cargar esos importes en la compañía arrendataria de los ferrocarriles de la provincia, asunto que se trató en octubre de 1895.

Edificio del Consejo de Educación

En el Congreso Pedagógico provincial se analizó la situación en las escuelas santafesinas ante los nuevos métodos educativos.

En la sesión del 25 de junio de 1895 se consideró un proyecto disponiendo la entrega de “veinticinco mil pesos al Consejo General de Educación para continuar la construcción del edificio para la escuela normal de maestros que se levantará en la Capital.

El Dip. Dr. Gabriel Carrasco fundamentó el proyecto y expresó:

“…si bien es verdad que conviene que la Guardia Nacional esté bien uniformada para contribuir al mejor éxito de los ejercicios doctrinales; conviene también tener en cuenta los altos intereses morales de nuestra patria, entre ellos el de la educación del pueblo”.

Destacó que a pesar de “tener que continuar con el pago de la deuda interior”, se estaban continuando los trabajos, de un hermoso edificio destinado a escuela normal de maestros en la Capital de la provincia”.

Pérdidas por la revolución de 1893

El diputado Gabriel Carrasco, reconoció que “el gobierno actual, encontró comprado un importante terreno para este edificio y los planos para la construcción y el anterior dejó una suma de treinta mil pesos en la caja del Consejo de Educación de la provincia para llevar a cabo los primeros trabajos, pero al día siguiente en que debía darse principio a ellos, estalló la revolución de Julio y aquel dinero desgraciadamente fue destinado en esa época a pagar los gastos que ocasionó esa revolución. Esto consta, por un decreto firmado por el mismo gobierno revolucionario, que distrajo ese dinero que había sido reunido para algo más importante que pagar esos gastos. La Capital de la Provincia, es una de las ciudades más pobres en monumentos y edificios escolares, tan pobre, que no cuenta ni uno, a diferencia de las demás provincias que los tienen ya nacionales, ya provinciales.”

Hasta ese momento se habían abierto los cimientos y estaba agotada la partida.

Aún no se había considerado en la Comisión de Hacienda ante la propuesta de tratamiento sobre tablas, acordaron que primero debía ser analizado en comisión.

Situación en el Consejo General de Educación

En el recinto de la Cámara de Diputados, en varias oportunidades se evaluó la situación del Consejo General de Educación. El diputado Pascual Quiroga manifestó que “el Consejo de Educación no percibió en el año 1892 los fondos suficientes para subvenir a sus necesidades, tuvo en consecuencia un déficit en el presupuesto del año 1893, habiendo quedado a deber por distintos conceptos m$n. 56.000.-; en consecuencia, a pedido del Consejo el Poder Ejecutivo, el 13 de agosto de 1895 mediante una resolución había anticipado al Consejo de Educación ese importe, por no haber recibido los fondos asignados por el presupuesto ni la subvención nacional”.

Se había acordado que el P. E. descontaría ese importe en sucesivas planillas, pero teniendo en cuenta las dificultades del Consejo, pasaron cuatro años y la deuda no había sido amortizada.

El 25 de agosto de 1895 diputado J. C. Crouzeilles se opuso a votar la partida para el Consejo, porque debía seguir el trámite legislativo y conforme a la votación, así se hizo.

Durante el debate el diputado Araya reconoció que la obra tenía un presupuesto de doscientos cincuenta mil pesos nacionales, de modo que apenas se entregaría el diez por ciento y ante observaciones acerca de lo que faltaría para alcanzar esa cifra, el diputado Carrasco manifestó “que se puede construir bien, la planta baja o principal, o bien la planta baja solamente, en cuyo caso el costo sería la mitad, o bien la mitad de la planta baja; lo que ocasionaría gastos aún mucho menores; por lo tanto las obras pueden continuar con la entrega de esta cantidad, mientras no se resuelva votar mayores sumas”.

Acerca del edificio de los Tribunales

El proyecto fue aprobado y el diputado Clusellas fue el último orador: “El año pasado tuve el honor de presentar un proyecto, destinando una suma de treinta mil pesos para continuar las obras de ampliación del edificio de los tribunales. Habiendo corrido sus trámites este proyecto, me voy a permitir pedirle a la presidencia, que se haga imprimir, para que sea destinado a la Orden del Día”.

Surge de estos antecedentes una realidad que todavía en los umbrales del tercer milenio parece ser una absurda tradición: la educación y la justicia siguen siendo dos servicios postergados en el reparto de los presupuestos oficiales.

En la sesión del 17 de agosto de 1899, de acuerdo a lo informado por el Contador General de la Provincia, el Consejo General de Educación adeudaba 56.703,65 m$n. y de acuerdo a la evaluación de varios funcionarios, entre ellos el ministro de Hacienda, el Consejo no podría hacerse cargo de esa deuda.

Cuando se planteó esa condonación el diputado Lucero preguntó: “¿Cómo es la primera palabra?” y el secretario García reiteró: “Condónase.

Inmediatamente el diputado Lucero expresó: “es un vocablo algo raro; desearía que el señor miembro informante me explicara su alcance gramatical. Yo no sé lo que quiere decir condonar…”

Aclaró el diputado Quiroga:

“…condonar es un término puramente administrativo y usual en estas clases de leyes. Quiere decir algo así como perdonar, donar o dejar sin efecto una deuda”.

Aclaró el diputado Lucero: “Como yo no soy abogado, no se extrañará que desconozca ese término. Yo rogaría a la comisión que lo sustituyeran por otro más al alcance de todos”.

Se manifestó que era “el término que propiamente corresponde usarse en esta clase de leyes” y a pesar de su iniciativa, no fue modificado el texto y aprobado el proyecto en general y en particular, con tal generosa decisión de los legisladores quedó saldada la enorme deuda. ii

Subsidios y Becas – Necesidad de fundar escuelas…

En la sesión del 30 de julio de 1895 el diputado Araya fundamentó el proyecto acordando cinco mil pesos de una vez y una subvención mensual de $ 100.- m/n. mensuales al Conservatorio Musical de Rosario, considerando que los niños con sólo 4.- $ mensuales podían aprender canto, piano y otros instrumentos.

El diputado J. M. Lubary manifestó que a pesar de la importancia de la educación musical, se oponía a ese proyecto porque no lo creía “oportuno mientras tenga la provincia el 50 por ciento de sus niños sin darle educación. Me parece más esencial dedicar cualquier cantidad para fundar escuelas donde se pueda dar al niño la educación primaria. Esa misma cantidad puede ser destinada para fundar una escuela”.

El diputado Bosch agregó: “O para pagar los maestros”. Subrayados aquí.

Acerca de la formación musical y el trabajo de las mujeres…

El diputado Dr. Gabriel Carrasco -Rosario-, propuso resolver sólo la subvención mensual, porque “hay que tener presente que la música no solamente es un adorno para los que la aprenden, sino un medio nobilísimo de ganarse honestamente la subsistencia como profesores de música. Entre nosotros, donde la mujer no tiene más carrera que la costura, que da muy poco, como sabemos, creo que es un deber fomentar más la educación, ofreciéndoles medios de vida. En Estados Unidos y Europa, donde hay más necesidad de trabajo, la mujer hace una gran parte de él y entre nosotros ha esperado la mujer a dedicarse, no solamente a trabajar con la aguja, sino a otras ocupaciones. Ya tenemos que la mayor parte de las estaciones telegráficas y telefónicas, se hallan atendidas por mujeres.

En Chile, que está más adelantado en esto, que nuestro país, son mujeres las que cobran en los tranvías, y nunca han dado lugar a quejas.

El proyecto fue rechazado porque la mayoría de los legisladores había interpretado que era prioridad pagar a los maestros y educar a los analfabetos.

En ese tiempo, preocupaba que “las Comisiones de Fomento no dan buen resultado a causa de la escasa autoridad que invisten. En muchos pueblos la higiene está completamente abandonada a la incuria de tales comisiones, mientras en aquellas poblaciones que tienen municipalidad, Esperanza por ejemplo, hemos visto que a pesar de haber hecho el cólera estragos en otros pueblos de la provincia, en la citada ciudad apenas ha causado víctimas, gracias a las excelentes medidas adoptadas por el Concejo”. En consecuencia el diputado Bosch propuso que “se pasara una minuta al Ejecutivo, expresando el deseo de que se dotase de municipalidad a los pueblos de 1.500 habitantes arriba”.

Justicia de Paz

En la sesión de prórroga del 10 de octubre de 1895, presidida por el diputado Juan Arzeno, se consideró el proyecto de ley de organización y competencia de la Justicia de Paz, administrada por los Alcaldes) nombrados por el poder ejecutivo” en cada uno de los distritos de los departamentos y por los jueces de Paz (dos en Santa Fe y cinco en Rosario) y uno en los restantes distritos de los departamentos. En ochenta y dos artículos se establecieron las competencias, los procedimientos para juicios y para recusaciones, las diligencias en los juicios testamentarios.

Becas para el Seminario Conciliar de la Inmaculada…

Es oportuno tener en cuenta que el Obispo José María Gelabert y Crespo fundó el Seminario Conciliar en 1867. Falleció treinta años después y logró el apoyo de sucesivos gobiernos y fieles para concretar la construcción de templos en distintas localidades.

En la sesión del 28 de agosto de 1895, presidida por el diputado Juan Arzeno, se consideró el proyecto de ley que significaba una prórroga de la sancionada el 27 de septiembre de 1888, otorgando veinticinco becas mensuales de veinticinco pesos cada una para el seminario Conciliar de la Inmaculada Concepción de esta ciudad.

Más pensiones y becas…

El 8 de octubre de 1895 en la Cámara de Diputados se consideraron los pedidos de pensión graciable presentados por Mariano Maciel; otorgando una pensión a la viuda e hijos del Dr. Cándido Pujato; a las hijas solteras del ex comisario de Policía de Rosario Máximo Sánchez y otra a la viuda e hijos de Dámaso Giménez.

Ingresó ese día desde el Senado, el proyecto en revisión otorgando una pensión “al ciudadano Estanislao López”, resolviéndose en la sesión del 10 de diciembre de ese año, cuando el diputado Gabriel Carrasco manifestó que “el ciudadano don Estanislao López, es uno de los buenos servidores que ha tenido la provincia, durante una larga y honorable vida, pues ha desempeñado por más de veinte años, el cargo de secretario del Banco Provincia, y antes de ocupar este puesto, ha servido con laboriosidad e inteligencia, en otros más o menos importantes. Para juzgar su acrisolada honradez” destacó que “ha llegado al ocaso de su vida, sin contar con más amparo que la protección de la provincia de la que es hijo benemérito”. Insistió en que “el señor López ha continuado la gloriosa tradición de su ilustre padre, fundador de nuestra autonomía provincial Por estas razones y porque nunca se diga que dejamos morir en la miseria a los hijos de los que nos dieron patria”, pidió que se aprobara el otorgamiento de una pensión graciable de 265.- m$n. que era equivalente a su último sueldo. Así se resolvió y el mismo día se otorgó una pensión al ex comisario don Baltasar Ratti de 130 m$n. equivalente a su último sueldo.

El Dip. Dr. Gabriel Carrasco anticipó que el P.E. incluyó para tratar en las sesiones de prórroga, distintas solicitudes de subsidios enviadas por él, “para ayudar a la edificación de templos en la provincia”.

En la sesión del 25 de septiembre de 1895, la Comisión de Peticiones con la firma de los diputados Dr. Gabriel Carrasco y Franco, recomendó la aprobación del proyecto de ley acordando a las Hermanas Terciarias Franciscanas que atienden a los enfermos a domicilio en la ciudad de Santa Fe “un subsidio de 150.- $ m/n. mensuales durante ese año, considerándose que prestaban esos servicios “sin exigir ningún pago”, exponiendo “su salud”. En ese momento eran nueve hermanas en Santa Fe, y las de Rosario recibían una subvención. Mediante otro proyecto, se otorgaba a las “Damas de la Misericordia” de Rosario, “mil pesos por una sola vez… a objeto de costear los pasajes de cuatro hermanas de la caridad, que vendrán a atender el Asilo Maternal fundado en dicha ciudad”.

El Dip. Regules manifestó que se oponía a ese despacho, “aunque sólo sea por la rareza del caso, pues nunca se ha visto hasta ahora que se pida subsidio al gobierno para costear el viaje hasta América de 4 hermanas de la caridad que se hallan en Europa, y además, porque creo que la República tiene asociaciones más que pueden hacer lo mismo que estas hermanas”.

El diputado Carrasco destacó que “la vida de las Hermanas de la Caridad, no es de placeres, sino de abnegación y sacrificio; por eso no hay aún bastantes dentro de nuestra patria; porque si bien es cierto que algunas ilustrísimas mujeres, como la hermana del doctor Torres, de alto nombre, como una distinguida dama de apellido Garzón, de la familia del ex gobernador señor Cafferata, han abrazado la misión sublime de la Hermana de Caridad, puede decirse que son casos excepcionales…” El proyecto fue aprobado.

Guardias Nacionales: provisión de uniformes…

Al mencionar a las Guardias Nacionales se puede interpretar que dependían del gobierno federal, pero en realidad eran guardias solventadas con recursos provinciales, que en distintas oportunidades sirvieron a los intereses del gobierno nacional en las frecuentes disputas por el poder.

“Uniformados, en la parada militar” del 9 de julio

El Dip. Crouzeilles apoyó la iniciativa referida a los uniformes, porque era necesario “uniformar la Guardia Nacional de la Capital y del Rosario para que puedan presentarse uniformados, en la parada militar que van a tener para el próximo día patrio, 9 de julio…”

Resulta evidente tras la lectura de lo escrito en actas -o en diarios de sesiones- que cuando se expresaba la oposición a algún proyecto inmediatamente proponían pasar a un cuarto intermedio y en consecuencia, no trascendían las discusiones que se generaban durante ese lapso. Reanudada la sesión, algunos legisladores proponían que se entregaran a las Guardias de todos los departamentos, incluyendo las colonias -aproximadamente 30.000.—

Evidentemente no interesaban tanto el reconocimiento a los guardias como la estética durante el desfile.

El Bosch manifestó que “en las colonias apenas se reúnen los guardias nacionales ya sea por las distancias o por negligencia, por parte de los jefes, es así que no hay necesidad de dar uniforme a toda la guardia nacional”. Subrayado aquí

El Dip. Regules informó que la “casa Puente Alonso y Mendieta” había cotizado “de 9.70 a 10.-$” y el gobierno estaba dispuesto a adquirir 500 para Santa Fe y el doble para Rosario, en total 15.000.- $, de modo que se incrementaba lo recaudado por las comisiones hasta ese momento. Sugirió el legislador: “esperemos que en los departamentos se organicen las comisiones populares con el mismo fin que se han organizado en las dos primeras ciudades de la Provincia, y entonces esta Cámara se unirá también a esos movimientos patrióticos”. Destacó que en la ciudad de Rosario, “los que más han contribuido han sido las asociaciones de crédito extranjeras, compañías de ferrocarriles, Banco Italiano, Banco Español, las sociedades de mandatos y préstamos, sociedades de seguros, todas extranjeras. Y no de otra manera se comprende que se haya podido sacar una suma tan grande, de una ciudad agotada ya por toda clase de suscripciones.

Insistió el Dip. Bosch: “Debemos tener en cuenta que en las colonias hay muchos extranjeros” y advirtió: “…no comparemos a la población extranjera del Rosario con la de la campaña; a los pobres colonos no se les puede exigir tanto”.

El diputado Araya manifestó que “el colono que hubiera dado cincuenta centavos, habría hecho tanto como las citadas asociaciones”.

El Dip. Crouzeilles había seguido “paso a paso la organización de la Guardia Nacional” y reconoció que “la concurrencia de los jóvenes de muchos batallones no llega a las dos terceras partes del número total de plazas, y en algunos no pasa del 50%. Este es un dato desconsolador para mi alma de argentino; es triste que cuando la patria necesita sus hijos y los llama a instruirse en el ejercicio de las armas por si llega el caso de defenderla, den aquellos muestras de la mayor incuria, de la mayor indiferencia, faltando a los ejercicios doctrinales y desmintiendo así el entusiasmo que manifestaron en los primeros momentos. Pero no es esto sólo; yo desearía que se me conteste ¿cuál ha sido la acción de los poderes públicos encaminada a robustecer el entusiasmo latente de la Guardia Nacional en un principio?

Batallones hay, que a más de no tener uniformes carecen de armas, en cuyo manejo deben instruirse para hace puntería certera llegado el caso, y hay oficiales que no pueden conseguir una espada. Éstas y muchas otras cosas, deben ser motivos de especial preocupación de los poderes públicos; pero no veo nada de esto…”

Continuó el debate y el diputado Carrasco expresó:

“Aunque sea poco parlamentaria, la Cámara me permitirá una cita muy a propósito – Recordaré el ejemplo del gobernador de la Ínsula Barataria, cuando dispuso que del paño de una caperuza se hicieran cinco, y resultó una para cada dedo”.

Rieron en el recinto y el diputado Crouzeilles manifestó:

“Creía que habiendo tomado la palabra el señor diputado por Rosario cuya vasta instrucción y talento reconozco, hubiera combativo victoriosamente mis ideas, lo que reconocería caballerosamente si así fuera; pero no encuentro… digno de tomar en consideración ninguno de sus argumentos”.

Insistió en que los fondos disponibles sólo alcanzarían para una parte de los Guardias en ambos departamentos. El diputado Araya manifestó: “Podría decirse que se ha tachado de poco patrióticos a los departamentos de la provincia que no han concurrido con su óbolo a la uniformación de la guardia nacional; y como respondiendo a ese tremendo cargo para un argentino, diré que el departamento Belgrano”, formó “una comisión encargada de recolectar” esos fondos, presidida por el señor Cora y Echeverría. Los diputados preopinantes aclararon que no habían formulado cargos por falta de contribución. Terminado el debate se aprobó ese proyecto; nada se dijo del Consejo de Educación. Se aludió a la acefalía en la presidencia de la Comisión de Legislación y siendo necesario reemplazar al de la Comisión de Hacienda; inmediatamente fueron nombraron ambos legisladores.

Paradójicamente, el mismo día se consideró un proyecto de ley eximiendo del pago de la contribución directa durante diez años, al Club Atlético de Rosario por la manzana denominada Plaza Jewel destinada a sus ejercicios, que había sido donada por un particular. Fundamentó la iniciativa el Dip. Araya y hubo empate en la votación, reabriéndose el debate habló el diputado Carrasco quien destacó que “este punto ha sido objeto de preferente atención, por parte de la nación inglesa” –lógicamente refiriéndose al imperio británico- “que ha conseguido indudablemente, en parte, llegar a tan algo grado de adelanto que asombra el mundo, por haber unido el desarrollo moral, al desarrollo físico aplicando el principio, de mens sana in corpore sano”. Destacó que en la Argentina ya se estaba incorporando la educación física en las escuelas. Manifestó que esa institución “simplemente pide que no se le cobre el impuesto” porque lo considera de “utilidad pública”. El diputado Thwaites votó en contra porque tiene “suficiente número de socios para sostenerse” y dijo que habría que apoyar a todas las que están en esas condiciones y que mejor sería que el gobierno estableciera un premio para estimular esas actividades.

Aunque la segunda votación fue afirmativa, el diputado Pietranera manifestó que habría que reducir el tiempo “de la exoneración, porque hay infinidad de industrias en la provincia, que merecen muy bien la protección del gobierno”. Propuso que se redujera el término a cinco años y al advertirse que había una contradicción porque se invocaba un plazo indeterminado, se dispuso que así fuera mientras no cambiara el objeto que justificaba ese beneficio. iii

Uniformidad en los sellos

El diputado Lucero fundamentó un proyecto disponiendo que los “los sellos que se usan en las diferentes reparticiones de la administración” fueran iguales, “con el fin de evitar la anarquía que existe al respecto”, solucionándose “las desventajas que trae en sí”. Reconoció que “cualquier empleado que necesite un sello para estampar al pie de un documento público, lo manda hacer a su capricho; esto se ve muy a menudo, y donde resaltan más los inconvenientes, es en la campaña, con los jueces de paz, que obedeciendo a sus caprichos mandan hacer sellos en forma estrambóticas”, entre ellos el de la Colonia San Jerónimo, que “había mandado hacer un sello con una mitra de obispo, y otros por el estilo, con un caballo, un buey, etc.”

En ese debate se mencionó a la Municipalidad de Rosario donde se había dispuesto que además del sello de la repartición se imprimiera el de identidad y cargo del firmante.

(A fines del siglo XX, también se ha manifestado la creatividad de un empleado –empleada-, decidido –decidida– a usar un sello con su imaginada función; quien al ser consultado –consultada– sobre el origen de esa supuesta dirección en el trámite en que lo estrenó, prefirió pedir el traslado argumentando otra supuesta intolerancia de quien simplemente cumplía con su obligación de organizar y procurar mantener el orden imprescindible para prestar a tiempo tales servicios.

Así suelen ser las experiencias en la administración oficial…) iv

Archivo de Santa Fe

Durante la sesión del 30 de julio de 1895 presidida provisoriamente por el diputado Jonás Larguía se registraron las ausencias sin aviso de los diputados Rueda, Rodríguez, Soto, Crouzeil